Es un paso relevante en el proceso de integración de la Guardia Civil de Tráfico en Navarra y la asunción íntegra de la gestión vial -ahora en manos del Estado- en la estructura del Gobierno Foral. Desde este miércoles 1 de julio, una de las competencias de tráfico que hasta ahora llevaba a cabo la Dirección General de Tráfico (DGT) con el apoyo de la Guardia Civil pasará a manos exclusivas del Ejecutivo de María Chivite.

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De este modo, aunque la Guardia Civil mantendrá su potestad para imponer multas, la gestión, tramitación, resolución y recaudación de las multas en Navarra corresponderá al Gobierno autonómico. Los sistemas de sanción que emplearán los agentes ya han sido adaptados para que todas las denuncias pasen a ser tramitadas a través de la aplicación informática del Gobierno de Navarra, en la que se concentrarán también las sanciones de la Policía Foral y las policías locales.

Proceso de integración en la Policía Foral

Hasta este martes, los fondos recaudados por la imposición de sanciones de tráfico, así como su tramitación y recursos, se debían realizar ante la DGT (Administración del Estado). Los acuerdos de traspaso de las competencias de Tráfico a Navarra plantearon que, desde este 1 de julio, sea la administración navarra la que lo asuma. En abril del año pasado, Navarra asumió oficialmente estas funciones y la Policía Foral pasó a ser la referencia en la vigilancia de las carreteras, iniciando un periodo de transición para la Guardia Civil que concluye ahora en lo relativo a la gestión de sanciones de tráfico.

Esto supone un paso más en la integración de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en el seno de la Policía Foral de Navarra. Se sigue trabajando en la 'pasarela' de integración que se ha habilitado para que los agentes de la unidad de Tráfico que lo deseen puedan incorporarse al cuerpo autonómico. Se estima que todo el proceso podría darse por concluido en 2028. Por el momento, la vigilancia de carreteras en Navarra es una competencia compartida tanto por la Guardia Civil como por la Policía Foral.

Adaptación de plataformas y ampliación de plantilla

Para llevar adelante este paso, el Gobierno de Navarra ha integrado en su aplicación informática los sistemas que emplea el instituto armado. De este modo, los radares y etilómetros de la Guardia Civil ya están conectados a la aplicación dependiente del gobierno foral. Desde hoy, tanto el pago de multas como los recursos u otro tipo de trámites relacionados se deberán realizar ante la Administración foral y no ante la Dirección General de Tráfico, como ocurría hasta ahora.

El Gobierno de Navarra requerirá de una ampliación de la plantilla de la Policía Foral para asumir íntegramente la gestión de tráfico. El Ejecutivo ha llegado a estimar en casi 150 agentes de tráfico las necesidades de personal requeridas. Inicialmente, la idea es poder cubrir esas plazas con los miembros de la Guardia Civil que ahora pertenecen a su agrupación de tráfico. En caso de que las solicitudes de integración en la Policía Foral sean insuficientes, el Gobierno de Navarra deberá convocar una OPE específica de tráfico (Oferta Pública de Empleo).

Antes de que culmine la transferencia total, los cerca de 170 agentes de la Guardia Civil de Tráfico en Navarra deberán decidir si optan por integrarse en la Policía Foral o si prefieren solicitar un nuevo destino en la Guardia Civil una vez que desaparezca la unidad actual.