Si hay una línea argumental que, en la larga ya crisis de Ceuta, ha cuidado el ala socialista del Gobierno —con la salvedad puntual de la ministra de Defensa, Margarita Robles—, es que Marruecos quedó al margen de la avalancha de migrantes del 30 y 31 de julio. Que no tuvo nada que ver. Que no hay "prueba", ni "evidencia", ni "indicio" de que Rabat alentó o toleró el cruce ilegal de más de 70.000 personas por la frontera. Que lo que sucedió tras las primeras horas y en los días siguientes fue que el país vecino colaboró con los retornos voluntarios, lo que hizo posible que nueve de cada diez regresaran. Pero esa estrategia, que es la que Pedro Sánchez expuso el pasado lunes en la SER y que es la que iba a extender a la comparecencia en el Congreso de este jueves, quedaba severamente agujereada ayer tras conocerse el informe policial entregado a la Audiencia Nacional y que apunta a que agentes marroquíes guiaron la entrada masiva de inmigrantes y a que las Fuerzas de Seguridad del reino alauí actuaron con "permisividad". El peso de ese documento, sin embargo, no alteró los planes de la Moncloa, y la idea del presidente es mantener su relato. Sin cambios. Sin mudanzas de versión. Con el argumento, esgrimido por Interior, de que ni siquiera ese reporte describe la "autoría intelectual de dicho asalto". Dicho de otro modo, que el jefe del Ejecutivo alejará al Gobierno marroquí de toda responsabilidad porque ni tan siquiera ese informe, de 55 páginas y elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), apunta a su participación directa.
La honda crisis en la ciudad autónoma pegaba este miércoles un giro muy sustancial que tensó al Gobierno durante toda la jornada y que sobre todo dejó en una situación muy comprometida al titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, el ministro señalado siempre señalado como candidato a abandonar el Gabinete y al que Sánchez siempre ha salvado porque confía plenamente en él. El Español publicó la víspera por la noche que el CENIF había entregado en mano a la jueza María Tardón de la Audiencia Nacional el informe en el que daba cuenta de cómo la operación de entrada en España estuvo guiada por gendarmes, uniformados y de paisano, y que la finalidad migratoria era solo "aparente", como una cobertura "formal" que sirve para "fomentar, impulsar y dirigir un flujo masivo de personas a la frontera de Ceuta". Un fin que se comprueba, para la Policía, por el hecho de que el 90% de los inmigrantes regresó y solo permaneció en la ciudad un 10%. Los agentes españoles hablan de una irrupción planificada, aunque no identifican al autor último de la misma.
Marlaska envió una carta de madrugada a su director de la Policía para que le informase del contenido del documento entregado a la jueza y le precisase "desde cuándo disponía" el cuerpo de él
El cabreo de Marlaska era evidente: en la madrugada del martes al miércoles, remitió una insólita carta al director general de la Policía, Paco Pardo, para que le informase "a la mayor brevedad" del contenido del informe remitido por el CENIF a la jueza Tardón y le relatase, en su caso, "desde cuándo disponía" el cuerpo de esa investigación, "esencial para que el Gobierno pueda adoptar las decisiones oportunas en relación con la crisis migratoria de Ceuta". El ministro alegó que, con independencia de las diligencias judiciales que la Audiencia Nacional pueda practicar, una información de ese calibre debería "haberse puesto de inmediato a disposición de los miembros del Consejo de Seguridad Nacional" y del mando único —el ministro Ángel Víctor Torres—, dado que está declarada la situación de interés para la seguridad nacional desde el 25 de agosto.
La sensación que cundía en el Ejecutivo era de enfado, pero no con Marlaska, sino con la Policía, por haber dejado ajena a la cúpula del ministerio de esa información y también porque, como apuntaba irritado un alto cargo del Gobierno, los agentes "juegan a otra cosa". "Ven el momento para debilitar y crear esta imagen y que se caiga todo. Nos putean desde dentro. Por todos lados. Y no es casualidad que mañana [por este jueves] es la comparecencia del presidente", agregaba este mando de un ministerio implicado muy activamente en la salida de la crisis ceutí.
Malestar en el Gobierno con la Policía: "Juegan a otra cosa. Ven el momento para debilitar y crear esta imagen y que se caiga todo. Nos putean desde dentro, y por todos lados"
A media mañana, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, hombre de la máxima confianza de Sánchez, insistía en que había que dejarse orientar por la "cautela", por la necesidad de analizar "en profundidad" el informe y por conocer "todos los detalles". El Ejecutivo "es el primer interesado en conocer qué sucedió" el 30 y 31 de julio y en que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado avancen en la investigación. Bolaños admitió que el Gobierno había tenido conocimiento del documento policial a través de El Español y negó que Sánchez y su Gabinete hayan ocultado información o mentido a los ciudadanos: "En absoluto. El Gobierno de España está actuando y está informando a la ciudadanía con la información que tiene a su alcance".
Pardo trasladó a Marlaska que la jueza Tardón "dio órdenes a los investigadores de no facilitar a sus superiores información alguna sobre la elaboración y contenido" del informe del CENIF, por lo que él "no tuvo conocimiento previo del mismo". La literalidad del documento policial se conoció por la tarde, y a ella se agarró el Ejecutivo para reafirmarse en que nada cambia, en que nada rompe el relato desplegado hasta ahora por Sánchez y que, por tanto, no son esperables giros de guion este jueves en el pleno del Congreso.
"Ningún gobierno, servicio, agencia o persona"
"El informe no dice que el Gobierno marroquí esté detrás, así que estamos en la misma tesis que desmenuzó el presidente el lunes en la SER", indicaban este jueves por la tarde desde la Moncloa. Lo que Sánchez aseguró en la radio, en su reaparición pública tras un mes de silencio, es que no hay "ninguna información", ni por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ni por parte del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que arroje "alguna duda sobre la participación de una u otra forma por parte de las autoridades marroquíes" del asalto masivo.
Para el Ejecutivo, no cambia la situación, porque el documento policial no precisa la autoría del asalto, conclusión a la que llegan también tres altos mandos del cuerpo, entre ellos el DAO
El presidente se podrá apoyar en las conclusiones de Interior. El ministerio comunicó que el comisario general de Información, Javier Antonio Susín, trasladó al director adjunto operativo (DAO) de la Policía, José Luis Santafé, que "no se ha emitido informe alguno atribuyendo la autoría del asalto a ningún gobierno, servicio o persona ya que, hasta la fecha, se desconoce la autoría intelectual de dicho asalto". Y también el comisario general de Extranjería y Fronteras, Julián Ávila, informó al DAO de que "no existe informe anterior alguno de esta Comisaría General, excepto el informe emitido por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de fecha 29 de julio, y otros informes de análisis de riesgos emitidos con posterioridad". Después de estas dos comunicaciones, el DAO señaló al director general de la Policía, Paco Pardo, de que no hay informes que permitan "establecer la implicación de ningún gobierno, servicio, agencia o persona, desconociéndose en este momento la autoría intelectual de dicha entrada masiva de los días 30 y 31 de julio de 2026".
Además, Interior se afanó en resaltar que el informe firmado por el CENIF a petición de la jueza es muy inusual, porque se trata de una unidad que emite notas y alertas en materia de inmigración irregular basándose en datos relativos a "las entradas y flujos irregulares en territorio nacional por las vías marítima, terrestre y aérea" y también en los procedentes de la "monitorización de fuentes abiertas" con el objetivo de establecer "evolución, tendencias y comparativas". El CENIF "no tiene la consideración de unidad investigadora con el carácter orgánico de Policía Judicial" como en cambio "sí lo tienen otras unidades de las comisarías generales de Información, Policía Judicial y de la propia Comisaría General de Extranjería y Fronteras". Tampoco dispone de "personal desplegado en Marruecos" y es infrecuente "el desarrollo de actividades bajo mandato de la autoridad fiscal o judicial", puesto que sus relaciones con otros servicios de seguridad se limitan al "ámbito colaborativo en el marco de sus competencias".
Interior resalta que es inusual que el CENIF actúe bajo mandato de la autoridad fiscal y judicial, porque "no tiene la consideración" de unidad investigadora como Policía Judicial. Además, no dispone de "personal desplegado en Marruecos"
El departamento de Marlaska precisó que las conclusiones del informe del CENIF remitido a la Audiencia Nacional se basan, de forma prioritaria, "en la recopilación y análisis de datos obtenidos en el seguimiento de la actividad de diferentes aplicaciones de mensajería y redes sociales de carácter abierto", así como de imágenes y vídeos de los diferentes medios, y eso "no permite determinar la implicación y autoría responsable" de los movimientos de entrada ilegal. Conclusión a la que llegó, recordaba Interior, la Comisaría General de Información.
Pero hay otras razones que han levantado la suspicacia de la dirección socialista y del Gobierno. Por un lado, la trayectoria de la jueza. María Tardón, insistían distintas fuentes en Ferraz y en el Gobierno, es una magistrada próxima al PP, dado que en 1999 fue elegida concejal en el Ayuntamiento de Madrid, al que accedió como independiente en la lista liderada por el entonces regidor, José María Álvarez del Manzano, y se integró en su equipo, hasta 2003, como tercera teniente de alcalde y edil encargada de Policía Municipal, Movilidad Urbana, Protección Civil y Atención Social. Y por otro, la actitud de la Policía.
"La mayoría de la Policía ya está con Vox"
"Lo que está muy claro", aseguran desde la cúpula socialista, "es lo eficaz de esta estrategia de desgaste del Gobierno, desde dentro de los ministerios del Interior y de Justicia". Es decir, que en el círculo de Sánchez se sienten víctimas del hostigamiento de agentes y jueces. "Sin duda alguna. La mayoría de la Policía ya está con Vox", continúa esta última fuente, "y claro que nos quieren hacer daño con este informe. Un documento que aparece el día anterior a la comparecencia del presidente en el Congreso y que la jueza, que es PP total, prohíbe que se conozca por parte del Gobierno".
En la dirección del partido y en el Gobierno recuerdan que la jueza Tardón "es PP total", porque de hecho fue concejala de Policía Municipal con Álvarez de Manzano como alcalde de Madrid
El pleno de este jueves promete ser muy duro para el presidente. No solo por la presión implacable de una derecha y ultraderecha que se sienten reforzadas tras las multitudinarias manifestaciones de apoyo a Ceuta de ayer en toda España —en las que también se corearon gritos e insultos contra el Ejecutivo y en particular contra Sánchez, y en algunas incluso acabaron con agresiones a periodistas y con cargas policiales—, sino también por el empuje de unos socios que reclaman al Gobierno despegarse de Marruecos. La versión de un movimiento migratorio masivo al que fue ajeno Rabat es sostenida prácticamente en solitario por el PSOE, así que es previsible la lluvia de reproches, más agudos si cabe por la cercanía del ciclo electoral (municipales y autonómicas y generales, o a la inversa). "Es que hay una razón evidente para no atacar a Marruecos: no podemos sacar a los migrantes de Ceuta sin su colaboración. La señal de firmeza ya la emitió Pedro anunciando que irá el Rey, porque eso en Rabat lo toman con un ataque intolerable", indican en Ferraz.
En el frente interno, Sánchez tiene a la contra la voz del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Su equipo difundió un vídeo este miércoles de felicitación a los ceutíes por el día de su ciudad autónoma, en el que aprovechó para advertir de que si el informe policial entregado a Tardón se confirma debe tener "consecuencias en todos los órdenes". Ese documento tiene, a su juicio, una "trascendencia muy, muy importante", ya que "hasta que no sepamos exactamente todo lo que pasó y todo lo que no pasó, francamente no podremos darle arreglo".
Sánchez lanza en un vídeo en X un mensaje de mínima empatía: "Me hago cargo de que, para muchos de vosotros, hasta que no se recupere la normalidad la respuesta del Estado es insuficiente"
Entretanto, el presidente Sánchez intentó este miércoles, en el Día de Ceuta, mostrar unos gramos de empatía y de un mínimo reconocimiento de errores. "Como dije el 31 de julio en la ciudad, me hago cargo de que, para muchos de vosotros y vosotras, hasta que no se recupere la normalidad la respuesta del Estado es insuficiente", indicó el líder socialista en un vídeo publicado en X. El jefe del Ejecutivo agradeció al pueblo ceutí su "serenidad", "solidaridad" y "la responsabilidad que ha demostrado durante estas semanas" y asumió que el cruce del 30 y 31 de julio ha puesto "al límite" la capacidad del Estado de dar respuesta a una crisis "tan compleja".
Sí recalcó que el Gobierno está movilizando todos los recursos a su alcance a fin de que la ciudad logre cuanto antes la plena normalidad y se mostró confiado en que saldrá "reforzada". La prioridad para el Ejecutivo, dijo, es "sacar a la gente de las calles, garantizar una atención digna a quienes han llegado y devolver a los ceutíes la tranquilidad que merecen". Sánchez quiere combatir la sensación de "abandono" que reina en la ciudad, y por eso el Consejo de Ministros aprobó un plan de choque de 309 millones de euros para lo queda de año.
Para el Ejecutivo, subraya el presidente, la prioridad es "sacar a la gente de las calles, garantizar una atención digna a quienes han llegado y devolver a los ceutíes la tranquilidad que merecen"
El pleno de este jueves, de altísimo voltaje, dará la medida de cómo arranca el curso en un Congreso ya próximo a la disolución y en el que las críticas al Gobierno crecen, más aún tras el marasmo de gestión de una crisis que parece no tener fin y que se enreda cada día. Ahora, un informe policial seguro que colonizará todos los discursos. Un documento que lo cambia todo, aunque para el Ejecutivo no haga sino reforzar su tesis de que Marruecos no está detrás del asalto masivo a la frontera.
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