Los socios del Gobierno elevaron el tono tras la comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados para referirse a la actuación en la gestión de la crisis de Ceuta en los últimos 35 días, los que tardó en dar estas explicaciones. Después de más de una hora de intervención, en la que no resolvió las dudas de sus socios directos e indirectos, los grupos cargaron. Por parte del socio directo, dentro del Gobierno de coalición, intervino el diputado de Sumar y portavoz parlamentario de Izquierda Unida (IU), Enrique Santiago. Habló de una operación organizada por Rabat contra nuestro país junto a Israel y EEUU, al tiempo que defendió que no hay otra explicación posible para esa entrada masiva de migrantes de los días 30 y 31 de julio que una guerra híbrida.
Santiago, en sustitución de la portavoz de Sumar, Verónica Martínez, recalcó que el Gobierno "actuó tarde" en la crisis, tachada no de "invasión" como las derechas, sino de "crisis humanitaria". No atendió, dijo, "a sus consecuencias políticas". Señaló el izquierdista el retraso para activar el mando único tras una reunión del Consejo de Seguridad Nacional: "Antonio Maíllo ya lo había pedido el 8 de agosto". Afeó que aún queden "miles de personas" en las calles de Ceuta que no han querido retornar voluntariamente como ese grueso de más de 72.000 migrantes que irrumpieron en la ciudad autónoma. Ante ello, reclamó una de las máximas de Sumar, que se desbloquée y descolapse a Ceuta con un traslado total de esos migrantes que aún quedan al resto de la Península. A su juicio, hay plazas "de sobra" para una acogida urgente en otras comunidades.
Repartió el tiempo con la portavoz adjunta de Sumar, la integrante de los comuns, Aina Vidal. Esta advirtió frente a la postura de PP y Vox que una buena parte de personas que hoy siguen en Ceuta "son niños, señorías. Niños, no invasores, no soldados". "No venían con bombas, venían a lo sumo con un flotador". Apoyar a Ceuta, "no es hacerse fotos con la banderita", sino dar respaldo al Gobierno para esa descongestión de Ceuta, aludió la diputada refiriéndose a las manifestaciones multitudinarias de este miércoles. Al PSOE le lanzó que su "política migratoria ha fracasado". Les insó a "recuperar el derecho internacional", incluido a lo que respecta a la población saharaui. Ambos dirigentes de Sumar cargaron con la actitud de los socialistas respecto a Marruecos, aunque exigieron explicaciones al régimen. Pero se mostró nuevamente dura con Vox. Frente a políticas de acogida, recriminó al diputado José María Figaredo, ausente hoy, que hablase al principio de la crisis de "cazar inmigrantes", y a PP por "arrimarse a las ascuas" de Abascal por un "puñado de votos manchados de la ultraderecha". Usó un tono muy duro contra los de Abascal. "Son una panda de racistas y pirómanos. Hay que ser desgraciados".
Podemos, posteriormente, pediría "romper relaciones diplomáticas y comerciales con Marruecos". Ione Belarra, su secretaria general, afirmó que Rabat es responsable de esas entradas masivas, y por ello, se debe tomar esa decisión firme. "La crisis de Ceuta se podía haber resuelto e 48 horas, en una semana máximo" con una implicación directa del Gobierno. Comparten la necesidad de traslados peninsulares. Néstor Rego, del BNG, fue tajante: "Se rinde, señor presidente, a Marruecos y a Mohamed VI".
Rufián, muy contundente contra Sánchez y el PSOE
Contundente fue el portavoz parlamentario de ERC, Gabriel Rufián, que situó nuevamente a Marruecos como responsable de la crisis. Sostuvo que Rabat había planteado una "guerra" que España "no podía ganar" y preguntó a Sánchez y el resto del Gobierno si no habían visto a varios ministros marroquíes, como el de Asuntos Religisos, afirmar recientemente que Ceuta y Melilla eran territorios de Marruecos. Se adhirió, como Sumar, a la tesis de colaboradores indirectos de EEUU e Israel. En este sentido, afirmó que Mohamed VI "no viste, ni come, ni respira sin que lo sepa Trump" y sostuvo que Estados Unidos e Israel son conscientes de que "si controlas el estrecho de Gibraltar, el estrecho de Ormuz, el canal de Panamá y el canal de Suez, controlas el comercio mundial". "Para eso necesitas socios, y el socio aquí se llama Mohamed VI", concluyó.
Ante la actitud del Ejecutivo, las contradicciones, los desmentidos y el cruce de versiones con nuevas informaciones, como el informe policial filtrado que encargó la jueza de la Audiencia Nacional que instruye la investigación de la crisis de Ceuta, Rufián alertó que "los gobiernos, sobre todo, se pierden por mentir". Puso de relieve ante Sánchez que Margarita Robles no estaba aplaudiendo parte de su intervención.
Como Sumar, Rufián también dirigió sus críticas contra PP y Vox, a los que acusó de haber conocido previamente lo que estaba ocurriendo. "Ustedes son unos traidores a su patria, porque si lo sabían policías y jueces, sus policías y sus jueces, ustedes también lo sabían", espetó a la bancada de la derecha. El portavoz republicano calificó además de "pusilánime" la respuesta del Gobierno y cuestionó que el Ejecutivo pudiera estar escudándose en la posibilidad de que Marruecos dispusiera de información comprometedora sobre sus miembros para explicar su inacción. Ya ERC mencionó esa posibilidad, por los espionajes con Pegasus, en la comparecencia de la ministra Margarita Robles la semana pasada en la comisión de Defensa.
Como prueba de la dimensión de la crisis, Rufián aludió a las imágenes de "los furgones, de los camiones cargados de gente, y la policía marroquí mirando como quien ve pasar el tren". Con este argumento, trató de subrayar que la entrada masiva en Ceuta no podía interpretarse como un episodio espontáneo, sino como una operación ante la que, a su juicio, el Gobierno español no había respondido con la contundencia necesaria. Relacionó el asunto con la causa saharaui: "Con el Sáhara, ustedes entregaron su credibilidad en pos de una supuesta diplomacia genial. Ustedes ahora están entregando su dignidad". En este punto, comparó, "salvando la distancias", que la gestión de este asunto recuerda a la gestión "terriblemente miserable" del PP de Aznar durante los atentados del 11 de marzo de 2004, atribuidos en un primer momento a ETA. "Esto ahora tampoco se sostiene por ningún lado", sentenció.
Junts vuelve a pedir a Sánchez su dimisión
Durante su turno, la portavoz parlamentaria de Junts, Miriam Nogueras, fue más allá. Demandó al presidente a "dar un paso al lado" y dejar que otro representante socialista asuma el liderazgo del Gobierno. Esta reclamación ya se hizo el curso anterior, ante el desgaste y la falta de confianza por los compromisos adquiridos con su formación. "Solo así se podrá evitar la llegada de la extrema derecha al poder". De lo contrario, señaló, de continuar el presidente, los socialistas y el resto de socios –Junts se desmarca desde octubre del año pasado– serán los "culpables" de que PP y Vox accedan a La Moncloa.
Nogueras argumentó que Sánchez había perdido no solo la confianza del Parlamento, sino también "la de los suyos", y afirmó que el Gobierno había perdido "la capacidad de tomar decisiones y también de dar respuestas". Su intervención situó así la crisis de Ceuta dentro de un reproche más amplio a la capacidad del Ejecutivo para gestionar la situación y mantener los apoyos parlamentarios que necesita para gobernar. En materia migratoria, Junts denunció además que el Gobierno pretendiera llevar a cabo una regularización masiva de inmigrantes sin pasar por el Congreso, pese a saber que la formación catalana votaría en contra y que, por tanto, la iniciativa no saldría adelante. Nogueras reclamó en este contexto la "delegación de competencias de inmigración" para Cataluña, una de las principales reivindicaciones de Junts que volvieron a registrar la semana pasada en la Cámara tras rechazarlo el pleno en 2025.
Actuación "nefasta" y "acto de fe" de los socios
La portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, calificó de "nefasta" la respuesta del Gobierno y de Europa ante la crisis de Ceuta y reprochó a Sánchez que, más de un mes después, "cientos y cientos de personas" siguieran subsistiendo en las calles. A su juicio, el Ejecutivo había tenido tiempo suficiente para "haber aportado todos los recursos necesarios para evitar esta situación". Aizpurua cargó también contra PP y Vox por rechazar la acogida de menores: "Eso se llama racismo". Además, reclamó las competencias migratorias para el País Vasco. Por su parte, la portavoz del PNV, Maribel Vaquero, consideró "inverosímil" que Marruecos quedara exculpado de la crisis y reprochó al Gobierno que no hubiera ofrecido una versión clara de lo ocurrido. "Si no se ponen ustedes de acuerdo con la versión que dan, no pueden pedir al resto un acto de fe", afirmó. Vaquero denunció la inacción del Ejecutivo y concluyó que Sánchez "no ha estado a la altura", pese a reconocer las múltiples crisis a las que había tenido que hacer frente.
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