Isabel Díaz Ayuso ha vivido unos meses de infarto. Los incendios más terribles que ha vivido la Comunidad de Madrid han coincidido con un cambio en su vida y con la polémica sobre el ático comprado en Chamberí. El presidente Sánchez y la izquierda de Madrid creen haber encontrado ahí una vía para hacerle daño. Sin embargo, ella parece más firme y más fuerte que nunca. Acusa al presidente de ceder ante Marruecos en la avalancha de Ceuta, le atribuye estar creando una situación política y social explosiva para mantenerse en el poder y da una explicación plausible sobre la compra de un inmueble que le ha costado muchos disgustos. Desde luego, lo que deja claro en esta entrevista es que ella no quiere para sí una residencia oficial.

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Pregunta: Han pasado 55 días desde el asalto a la frontera de Ceuta y las cosas no solo no han mejorado, sino que han ido a peor. En su opinión, ¿qué es lo que habría que hacer?

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Respuesta: En mi opinión, lo peor de todo es que Marruecos da Ceuta por marroquí ya. Así que, a lo largo de estos días estamos viendo como llega más gente y les van pasando por algún sitio material que incluso están vendiendo. Es decir, ya desde Marruecos se está proporcionando el modo de vida a los que allí están para que se asienten y se queden en Ceuta, como un hecho consumado. Tanto es así que hacen que los propios ceutíes sean los que se están yendo. Creo que habría que militarizar la zona y seguir reclamando a la Unión Europea que ponga pie en pared con esta situación. Y claro, el Gobierno, por algún motivo que algún día sabremos, no está haciendo nada. Con Marruecos hay que hablar de una vez por todas. Cada vez que tenemos un contencioso con Marruecos, siempre pierde España. Lo hacemos con la pesca, la agricultura, las normas de los puertos... Todo.

P: Cuando habla de militarización, ¿quiere decir que el Gobierno tendría que declarar un estado de excepción?

R: No me atrevo a decir la fórmula. Lo que hay que procurar es que quien está de manera ilegal en Ceuta se vaya, y preservar la seguridad allí, porque, al final, la convivencia está estallando entre los propios inmigrantes, porque también ellos están totalmente cansados, hartos, como estaríamos cualquiera. De hecho, lo que pasa en Ceuta, pasa en toda España, pero de una manera mucho más diluida.

P: El asalto coincide en el tiempo con la reclamación por varios ministros de la soberanía de Ceuta. ¿Cree que hay un plan del gobierno de Marruecos?

R: El gobierno de Marruecos lo que pretende es sentar a España, al presidente del Gobierno, a negociar esa soberanía. Ese sería el objetivo. Marruecos quiere quedarse Ceuta, y después Melilla, y luego Canarias. A lo largo del tiempo, muchos dirigentes lo han dicho abiertamente, no lo han ocultado. Esta crisis se podría solucionar hoy mismo si quisiéramos.

P: ¿Y por qué esa insistencia del presidente del Gobierno, después de haber dicho en el primer momento eso era un ataque a la integridad territorial, en exonerar a Marruecos de toda responsabilidad?

R: Algún día lo sabremos. Estoy convencida de que este Gobierno ha decidido dar la espalda a la Justicia. Va directamente contra el Supremo, contra los jueces y también contra el legislativo. No hay más que ver el abandono miserable al Sahara. Nunca se tuvo en cuenta al Parlamento. Hasta Puigdemont se permite el lujo de hacer chanzas con Ceuta y Melilla, diciendo que eran marroquíes. Es una vergüenza.

P: ¿Cree que tiene sentido la teoría del chantaje, que Marruecos tiene información sensible, a través de Pegasus, sobre el presidente?

R: Puede haber muchas causas. Lo que es evidente es que él no defiende ni al territorio ni a los españoles. Está entregando España a los nacionalistas independentistas catalanes, vascos... Los intereses de España nunca han sido de su interés. Yo creo que quiere un país totalmente dividido, enfrentado, tensionado, empobrecido, porque lo único que quiere es cambiarlo. Quiere cambiarlo para llevar a España a una república plurinacional, cambiar el modelo mediante hechos consumados, como está haciendo Marruecos con Ceuta. Por eso lleva tanto tiempo trabajando la división entre izquierdas y derechas, tanto tiempo alimentando a sus socios, a ese fronte popular.

P: ¿Tiene previsto visitar Ceuta pronto?

R: Iré cuando el presidente Vivas me lo indique, porque hay que ir a ayudar y desde luego no hay que dejar de estar en Ceuta ni de hablar de ello. No solo por Ceuta, sino por España: ha sido una invasión contra España y contra Europa.

"Lo que pretende Marruecos es sentar a España, al presidente del Gobierno, a negociar la soberanía de Ceuta y Melilla"

P: ¿Cree que la llamada 'ley de nietos' tiene como objetivo alterar el censo para que el Partido Socialista tenga escaños que de otra manera no tendría?

R: Sin ninguna duda. Primero, se amplió el objeto de la ley, luego se les deja elegir la circunscripción y, si no lo hacen, se les coloca donde al PSOE le faltaron unos cientos de votos en las elecciones de 2023 para obtener escaño. Lo único que le interesa a Sánchez es mantener su proyecto totalitario. Mientras tenga los votos justos del Congreso le da igual. Nos tiene a todo el país patas arriba, en el odio y la convulsión, que es lo que él necesita para prolongar esta situación y para proponer cualquier escenario por loco que sea.

P: Teniendo en cuenta que la mayoría de las encuestas dan la suma de PP y Vox por encima de 200 escaños, hacer esta jugarreta, por llamarlo de alguna manera, para sacar dos o tres escaños más tiene poco sentido, ¿no?

R: Es que no son dos o tres, porque, por ejemplo, las comunidades autónomas que tienen varias provincias, como Castilla-La Mancha, Castilla y León o Andalucía, son un montón de escaños los que se pueden obtener así. Busca ganar por lo justito.

"Si hace falta, Sánchez quemará las calles y hará lo que sea. Nos va a llevar a la revolución con tal de mantenerse ahí"

P: El Gobierno ha lanzado la teoría del 'estado profundo' que consiste que hay miembros de la Policía, de la Guardia Civil, del CNI y de los jueces que quieren tumbarlo. La otra cara de la moneda es que el PP y Vox son la involución. ¿Si gana la derecha hay peligro de involución?

R: Eso es muy fuerte. Un presidente débil que no ha cumplido nada de lo que ha dicho. Lo que necesita ahora Sánchez es que el odio a los demás sea tan fuerte que, pase lo que pase, tengan que gobernar ellos. Eso es guerracivilismo. De hecho, nunca en España habíamos estado tan divididos. Este Gobierno, desde que llegó, se amarró a Franco, se amarró la Guerra Civil y no ha dejado de recordarle a su parte del muro, que él mismo ha levantado, 'somos izquierda, somos superiores y ellos son lo peor'. Va a acabar con la democracia. Sánchez está desguazando la democracia. Un presidente que no cree en la separación de poderes es un destructor de la democracia.

P: Pero vivimos en una democracia.

R: Sánchez es un tirano. Es cierto que no estamos en una dictadura, pero sí estamos en manos de una autocracia, en manos de un señor que no respeta ni a la prensa, que no respeta la labor de los jueces, que le busca trapos sucios a jueces y fiscales con dinero público... Y que no respeta, por supuesto, al Parlamento. Y ahora lo que necesitan es presentar como odiosos a PP y Vox. Si hace falta, quemará calles y hará lo que sea. Nos va a llevar a la revolución con tal de mantenerse ahí porque tiene que administrar el caso de Begoña y a todo lo que tiene alrededor. Tiene 126 imputados, más imputados que escaños.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante una entrevista para El Independiente.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante una entrevista para El Independiente. | Israel Cánovas

P: Con una situación como la que está describiendo, ¿no cree que ha llegado el
momento de plantear una moción de censura?

R: El problema es que la democracia popular se ha situado por encima de la democracia liberal en España. Mientras él tenga amarrado el Congreso, no hay nada que hacer. El señor Page habla y habla pero nunca hace absolutamente nada.

P: En las últimas entrevistas que ha dado el presidente del Gobierno, la ha mencionado a usted de manera expresa, y en algunos programas de Televisión Española hay casi una sección fija hablando de usted. ¿Por qué se ha convertido la presidenta de la Comunidad de Madrid en el objetivo a batir?

R: A ver, no sé, son muchas cosas. Siempre fue una relación muy tensa desde la pandemia, cuando tomaron decisiones totalmente ilegales, contra el sentido común y contra todo rigor científico. También lo que representa Madrid para él es odioso, porque él está alimentando un proyecto que va en paralelo y que nos explotará en la cara cuando nos queramos dar cuenta. Aquello que le da sentido a España, la región capital, como le pasa con la Corona, con las instituciones fuertes, con la separación de poderes... Todo eso le estorba. Todo lo que le pone límites le estorba. Entonces, es mucho lo que represento, no por ser yo, sino porque la Comunidad de Madrid es todo esto. Él es puro odio, no soporta que alguien le gane.

P: La izquierda de Madrid ha visto en la compra del ático un asunto nuclear para desgastar su liderazgo. ¿Fue un error comprar ese ático?

R: Depende. Si se lleva hasta ese extremo, cualquier cosa es un error. A lo mejor es un error tener una Consejería de Presidencia. Si no tuviéramos una Consejería de Presidencia, no hubiéramos llegado a esto. Lo que pasa es que este señor ha decidido que a mí me va a encerrar, pero se equivoca mucho, porque a diferencia de él, mi vida es muy diferente y mi forma de gestión es muy distinta. Tengo una coherencia que él no puede defender. La Comunidad de Madrid tiene como un activo inmobiliario que se puede vender. Espero que se venda porque no quiero verlo más, no quiero saber nada más del asunto. El caso explotó en mitad de los incendios más voraces que hemos vivido en esta región. Y entonces, claro, dices: "Ojalá esto no hubieran existido". Pero llegó un momento en que ya me casé de dar explicaciones. Por eso dije un día aquello de 'Chao, pescao'.

"Buscaba casa para mí desde febrero. Hasta que vi una que me gustó. Cuando alquilas una casa dejas rastro, pero nadie quiere investigar eso"

P: ¿Qué va a pasar con ese inmueble?

R: Tenemos que ver cómo van las obras, qué movemos, dónde nos vamos finalmente. Como me hablan de futuribles, tampoco me puedo defender. Pero si me preguntas en qué planta está, o cuánto mide, ahora mismo te lo puedo decir, porque no me he involucrado en la gestión.

P: ¿No se compró para que usted fuera a vivir allí?

R: No, lo he demostrado por activa y por pasiva. Sánchez miente constantemente. He demostrado que ya en primavera estaba buscando una casa para mí. Buscaba casa para mí desde febrero, hasta que vi una que me gustó, que encajaba en ese momento. Cuando tú alquilas una casa, dejar rastro porque vas a verla, porque tienes unos correos electrónicos, unas llamadas a la inmobiliaria. Nadie quiere investigar eso.

P: ¿Usted cree que el presidente de la Comunidad de Madrid debería tener una residencia oficial?

R: Sí, lo recomendaría en el futuro, porque a mí me han perseguido. Lo que está diciendo el sistema, las presiones, la persecución, es que estás obligado a vivir en una residencia oficial para que nada de eso ocurra. A nadie le importa que la ministra de Vivienda tenga un escandaloso contrato de alquiler. O que 15 ministros estén viviendo en casas oficiales. O que Illa se haya querido comprar un palacete en Madrid por 33 millones de euros. Pero yo no la quiero, porque me gusta tener vecinos y me gusta vivir con humanos, que haya niños en la puerta de enfrente, que te encuentres con otros en el ascensor, que te intercambian cosas del pueblo, las cosas de la normalidad de los vecindarios. Yo vengo de las calles de Madrid, clase media, de Madrid, y soy feliz con mi vida.

P: ¿Cuál ha sido la clave del éxito de Madrid en estos últimos años?

R: Madrid es vida, es libertad. Nuestro gobierno lo que ha intentado en estos años no ha sido transformarla a nuestro gusto, sino hacerla florecer y que se la conociera. Madrid es la calle. Un equilibrio maravilloso entre los grandes servicios públicos y esta alegría de saber que todo el mundo pone de su parte. Todo eso es Madrid: alegría, vida, libertad. Esto ha sido así desde hace siglos, pero ahora la coyuntura internacional nos ha demostrado que tiene premio.

P: ¿Qué papel cree usted que deben tener los medios de comunicación en estos momentos?

R: Entre otros muchos, el de fiscalizar, que no perseguir, y querer saber la verdad. Entiendo que haya línea editorial, unos principios editoriales, por supuesto. Eso es lo que construye el pluralismo político. Pero hay otras cosas... Ahora hemos sabido lo de la lista de periodistas del Ministerio del Interior. Esto tendría que hacer a la profesión poner pie en pared.