La investigación que dirige el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno sobre los pagos del PSOE va para largo. Según precisan fuentes jurídicas a El Independiente, la causa requiere analizar un elevado volumen de documentación y movimientos de dinero en efectivo. Se trata de una investigación sobre las cuentas de un partido político, por lo que su "complejidad" exige revisar y cruzar una gran cantidad de información.

PUBLICIDAD

La causa recayó en manos del juez Moreno el pasado octubre, cuando recibió la información relativa a los pagos en metálico realizados por el PSOE entre 2017 y 2024. Desde entonces, permanece bajo secreto. Concretamente, todo parte de un posible descuadre entre las cantidades que el partido habría entregado al exministro de Transportes José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García, y los gastos que ambos justificaron.

La pieza llegó a la Audiencia Nacional después de que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil advirtiera de estas discrepancias en un informe remitido al juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente. Moreno consideró entonces que los indicios excedían el objeto de la investigación que se seguía en el Alto Tribunal y acordó abrir una pieza separada en la Audiencia Nacional.

Desde entonces, el instructor ha ido recabando documentación para determinar el origen y destino de los fondos. Según avanzó el diario El Mundo y han confirmado a este periódico fuentes de la investigación, Moreno reclamó al PSOE las donaciones recibidas entre 2017 y 2024 y solicitó al Tribunal de Cuentas la información sobre las aportaciones al partido que fueron fiscalizadas por este organismo. De hecho, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desveló él mismo en su entrevista que el juez le había requerido esta información.

Casi un año de secreto

La investigación se mantiene secreta y tiene entre sus principales elementos las declaraciones del comisionista Víctor de Aldama, que ha relatado ante el juez Moreno una supuesta operativa por la que determinadas cantidades procedentes de empresarios habrían acabado en las cuentas del PSOE bajo la apariencia de donaciones. El empresario ya había declarado ante el Tribunal Supremo que durante 2019 y 2020 habría entregado cerca de 1,8 millones de euros mediante este mecanismo.

Precisamente, el comisionista acudió discretamente a declarar el pasado 8 de julio a la Audiencia Nacional, después de haber hecho entrega en marzo un sobre de la petrolera estatal venezolana PDVSA con información sobre una presunta financiación irregular del partido del presidente del Gobierno y de la Internacional Socialista, según había declarado el empresario previamente ante el juez Santiago Pedraz —que instruye la causa sobre el presunto fraude en el IVA de hidrocarburos en el Juzgado Central de Instrucción número 5—, el sobre le fue entregado por la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez.

Las pesquisas sobre los pagos en metálico también llevaron al instructor del Supremo a citar como testigo al exgerente del PSOE Mariano Moreno, que negó que en la sede de Ferraz se manejasen pagos irregulares o billetes de 500 euros, en contra de lo apuntado por Koldo García en su interrogatorio como acusado en el juicio de las mascarillas. Pese a ese testimonio, el magistrado consideró que el origen de los fondos no había quedado suficientemente aclarado. Los indicios que quedaban fuera del objeto de su investigación fueron remitidos a la Audiencia Nacional.