Todo empezó en una cafetería detrás del Ministerio de Transportes en 2018. Dos hombres "un poco verdes" acababan de aterrizar en la cartera tras una moción de censura y se interesaban "demasiado" por como hacer o no hacer. El empresario Víctor de Aldama sitúa entre esas mesas el origen de su relación con el exministro de Fomento José Luis Ábalos y su asesor Koldo García, y que este martes desgrana con la precisión de un cirujano en un inusualmente lleno Salón de Plenos que asiste al inicio de las declaraciones de los acusados del juicio del 'caso mascarillas' en el Tribunal Supremo.
Fuera llueve y dentro no cabe un alma. La expectación es alta. A las 10:12 ha arrancado la sesión. Aldama se ha sentado ante los magistrados del tribunal —presidido por Andrés Martínez Arrieta—, ha bebido un trago de agua y se ha acomodado el pin que lleva en la solapa. Una suerte de cruz en forma de puñal que, según ha revelado a El Independiente antes de entrar a la Sala, le regaló la dueña de una tienda a la que acude a arreglar sus zapatos. "Me lo tienes que devolver cuando todo esto acabe", asegura que le dijo la mujer.
El turno comienza con el interrogatorio del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, sobre la relación del comisionista con los otros dos acusados, ahora sentados en el banquillo que queda a la izquierda del comisionista, expectantes. Él empieza por el principio, por esa cafetería en la que conoció a Koldo García a través de su hermano Rubén de Aldama, escolta del anterior ministro de Transportes. "Acababan de llegar, estaban un poco verdes", subraya. Hacen buenas migas y Koldo le dice de verse por la tarde en la misma cafetería.
Su relación va floreciendo hasta que Koldo decide presentarle al ya ministro Ábalos, que se interesó por sus relaciones en México y en el partido político PRI (Partido Revolucionario Institucional). Ahí empieza a dibujarse una agenda paralela —"no oficial", dice— para organizar un viaje al país hispanoamericano en febrero de 2019. Entretanto, Aldama asegura que el asesor ministerial lo iba introduciendo "progresivamente" en los círculos políticos del PSOE, e incluso afirma que fue invitado al acto de presentación de Pepu Hernández como candidato socialista a la Alcaldía de Madrid en el Teatro La Latina.
Según su versión, durante ese evento Koldo le condujo hasta una antesala donde se encontraba el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Aldama sostiene que permanecieron a solas junto a Koldo, y que Sánchez "le dio las gracias personalmente" por su labor: "Sé lo que estás haciendo, y simplemente quiero darte las gracias", ha afirmado que le dijo. De ese encuentro, Aldama recuerda haberse sorprendido por el tono con el que el exasesor se dirigía a Sánchez. "Le llamaba Pedro". Tal es la sorpresa que, cuando salen del teatro, se lo pregunta. "Víctor, el día que el presidente me diga que le llame presidente, yo me marcho de aquí", le habría contestado Koldo.
En el banco de la izquierda, Koldo y Ábalos lo miran y se ríen, aunque inquietos. Reaccionan de todas las maneras posibles. Se quitan las gafas, se las vuelven a poner. Niegan con la cabeza y el exasesor se inclina para susurrar algo a su abogada, Leticia de la Hoz. En el extremo opuesto del estrado, el abogado de Aldama, Antonio Choclán, se frota la cara con las dos manos.
El relato avanza y se ensucia. Aldama habla al tribunal de cómo quiso "demostrar" al dúo de Transportes su capacidad de influencia, de cómo fue "ganándose su confianza". "Iba sembrando", resume. Y lo hacía porque, según ha asegurado, vio la posibilidad de "sacar tajada". Incluso ha detallado que durante un viaje a México accedió a una petición de Koldo para llevar "señoritas" a Ábalos.
"Me pidió que organizara algo para que 'el jefe' se relajara, que buscara unas 'señoritas' para presentarle. Fue la primera y única vez que yo pagué las 'señoritas' a Ábalos", ha espetado. Se hace un silencio incómodo. El abogado del exministro, Marino Turiel, se muerde los labios. Ábalos baja la cabeza y se interesa repentinamente en la carpeta que tiene sobre sus rodillas. Koldo le mira de reojo.
"Parte del dinero iba para el PSOE"
Aldama ha continuado describiendo una relación que, según él, evoluciona hacia su intermediación con constructoras vinculadas a la cartera de Transportes. Ha asegurado que Koldo le plantea un nuevo papel: conectar empresas con capacidad de contratación pública con el entorno del Ministerio. No como adjudicación directa, insiste, sino para "favorecer" determinadas posiciones a cambio de retornos económicos destinados, presuntamente, a la financiación del PSOE.
La primera interrupción llega poco después. Leticia de la Hoz, enciende el micrófono y trata de frenar la declaración: "No es objeto de este procedimiento". El presidente del tribunal corta en seco: "Era una pregunta del Ministerio Fiscal. El acusado tiene que responder". Choclán ha aprovechado para pedir que las interrupciones a su cliente sean "mínimas": "No es fácil una declaración así".
El empresario ha reanudado su declaración e insistido en que él era la pieza externa necesaria. "El conseguidor". Alguien sin cargo, con relaciones en el sector y acceso directo a las constructoras, para que sepan "con quién pueden tratar y con quién no": "Eran licitaciones millonarias y no podían coger a cualquiera para hablar con estas empresas". Ábalos ríe incrédulo mientras niega con la cabeza.
El empresario ha añadido que llegó a plantear directamente a su entorno si el presidente del Gobierno era conocedor de estos movimientos, recibiendo como respuesta por parte de Koldo: "El presidente tiene claro todo lo que hacemos".
"Hasta 250.000 euros" para Koldo y Aldama
Al hilo del dinero, el siguiente punto ha sido los supuestos "pagos fijos" de 10.000 euros al mes que Aldama entregaba en metálico a Koldo y Ábalos. Lo ha descrito como un sistema "simbólico", casi rutinario, para mantener "la tranquilidad" dentro de la operativa. Esos pagos procederían de las empresas constructoras y, aunque ha asegurado que él no entraba en el destino final de esos fondos, ha sostenido que "siempre le dijeron" que "parte de ese dinero iba para el PSOE".
Según ha asegurado, hizo estas entregas desde 2019 hasta 2021, y el dinero lo llevaba en una mochila al Ministerio o a la casa de Ábalos en el madrileño barrio de El Viso. "Cualquiera que me conozca sabe que yo no soy de mochila", ha apuntado. Koldo "no tiene Bizum" y Aldama "no lleva mochila". En ella asegura haber llevado "hasta 250.000 euros" en pagos para el exministro y su "hombre para todo".
Cuando iba a Transportes, subía en el ascensor reservado para el titular hasta su despacho. "Ni me paraba la Guardia Civil", ha alardeado. "Las veces que lo entregué a la casa de Ábalos, ni lo contaba ni nada. Lo guardaba directamente en un cajón", ha asegurado.
Jessica tenía a Ábalos "cogido por los huevos"
El hilo se enreda todavía más cuando el foco se desplaza a la vida del exministro con su entonces pareja, Jessica Rodríguez. El empresario ha explicado que fue él quien terminó encargándose del alquiler del piso de Plaza de España. Pero lo hizo través de su socio Alberto Escolano, porque no quería quedar expuesto, ni él ni sus empresas, en una gestión que empezaba a acumular demasiados frentes sensibles.
"Tenía cosas mucho más importantes que hacer que buscarle piso a la novia del ministro", ha llegado a decir, insistiendo en que delegó la operación porque ya percibía que el asunto podía convertirse en un problema. Según su versión, el entorno de Transportes vivía con normalidad una situación que a él le empezaba a incomodar, especialmente por la falta de discreción en torno a las "señoritas" que orbitaban alrededor del ministro. "No quería que esto saltara a una empresa vinculada conmigo" ha añadido.
Aldama ha descrito a Jessica como una figura determinante en la dinámica del ministro, hasta el punto de reproducir una frase que ha provocado un audible murmullo en la Sala —y por la que ha pedido disculpas antes de pronunciar—: "Jessica tenía cogido al señor Ábalos por los huevos", asegura que le dijo Koldo. Según su relato, la gestión del alquiler y las gestiones asociadas fue deteriorando la relación hasta convertirse en un asunto "diario y muy problemático", en el que también implicaba al entorno del exministro.
El empresario ha situado el episodio más violento en su despacho de la calle Alfonso XII, cuando Koldo acudió acompañado de su hermano Joseba con la intención de enfrentarse a Escolano, su socio. Aldama ha relatado que la tensión escaló rápidamente y que terminó propinando un puñetazo a Koldo. "Se fue con la cara partida", ha asegurado. En el banquillo de la izquierda, el exasesor no da crédito.
A partir de ahí, Aldama ha descrito un deterioro progresivo de la relación personal y operativa con el entorno de Transportes, marcado por conflictos constantes, llamadas diarias y tensiones vinculadas a decisiones que, según él, iban más allá de lo empresarial. Ha insistido en que su papel era el de un intermediario externo que acabó atrapado en dinámicas que no controlaba.
Solo ha vuelto a elevar el tono de su declaración para situar al presidente del Gobierno como "escalafón uno" dentro de una supuesta jerarquía interna que, según él, estructuraba la trama. "Hay una cosa clara. Hay una jerarquía, yo estoy en la banda criminal, el señor presidente del Gobierno está en el calafón uno, Ábalos en el dos, Koldo el tres y yo el cuatro". Ha hecho un flashback al Teatro de la Latina, y vuelve a insistir en que Sánchez "tenía conocimiento de todo lo ocurrido", como ya le habría transmitido entonces.
La sesión se ha suspendido a las 14:15 horas tras finalizar el interrogatorio del fiscal. Se reanudará a las 15:30 para dar paso al turno de la acusación popular, con el abogado del PP Alberto Durán.
1 Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registradoTe puede interesar
Lo más visto
hace 6 segundos
Aldama no ha demostrado nada. ?una mochila cargada con 250.000 €? Nombre de la constructora, nombre y apellidos, lugar, fecha y modo entrega del pagador, pir favor. Eso es tirar dr la manta. Lo demas es intentar comprar un futuro indulto