Por extraño que pueda parecer, el último artículo de José Félix Tezanos en su revista mensual Temas no insulta al PP ni a la prensa no adepta al Ejecutivo de Pedro Sánchez. El director del CIS busca otro objetivo para sus invectivas: Felipe González. Bajo el indiciario titular "Felipe no se acuerda", ajusta cuentas con el ex presidente del Gobierno al que llega a analizar psicológicamente. El texto de Tezanos transita por un amplio recordatorio de los primeros años del felipismo y de su propia aportación a esa época, en términos bastante autoelogiosos.
Sin desmerecer los méritos modernizadores de los ochenta y noventa del siglo pasado, reprocha a González su "visión apocalíptica y sumamente crítica" sobre la situación del PSOE y del Ejecutivo, lo que "supone que no se acuerda –o no quiere acordarse– de sus últimos años de Gobierno. Años en los que estaba sometido a una crítica destructiva por los sectores más reaccionarios y tardofranquistas".
La persona que tiene en sus manos el mayor y mejor instrumento demoscópico de España -con el que da sistemáticamente ganador a su partido, el PSOE, pase lo que pase y bajo cualquier circunstancia-, ajusta cuentas con el ex presidente al recordarle los casos de corrupción que marcaron la recta final de su ejecutoria. Todo para llegar a la conclusión de que aquello fue mucho peor que lo de ahora a pesar de que al Gobierno, al PSOE y al entorno de Sánchez se les acumulan las causas judiciales abiertas por presunta corrupción, con condenas como la de José Luis Ábalos, Álvaro García Ortíz y David Sánchez.
Desde Roldán, a Barrionuevo, pasando por Mariano Rubio, Manglano y Filesa
"Recordando aquellos años, que viví de cerca, tampoco entiendo determinadas manifestaciones y comentarios recientes de Felipe González. Mi impresión es que todo lo que se sufrió entonces y mucho de lo que ocurrió en realidad fue peor que lo que está pasando en nuestros días", dice Tezanos. Amén de los graves problemas y divisiones internas, "hubo un momento en el que el Director General de la Guardia Civil –Luis Roldán– se había fugado llevándose fondos reservados, al tiempo que el Gobernador del Banco de España (Mariano Rubio) era detenido y juzgado. Años en los que el Ministro del Interior, José Barrionuevo, y su número dos, el Secretario de Estado para la Seguridad, Rafael Vera, entraron en la cárcel acompañados por miles de afiliados del PSOE encabezados por el mismísimo Felipe González".
Suma y sigue. "Años en los que, en la sede del PSOE en Ferraz, y durante varias horas, se registraban múltiples despachos, prohibiendo a todos los que allí estábamos 'tocar ni un papel' bajo graves admoniciones. Eran los años del GAL, de múltiples fraudes, del caso del Ministro Asunción (al que se le escapó Roldán), de los casos San Cristóbal, Manglano, Amedo, Domínguez, Damborenea, Filesa, Corcuera, etc". "Y todo ello -se indigna- con unos medios de comunicación social volcados en las críticas más radicales y demagógicas. Y en muchos casos con imputaciones que no tenían ninguna fundamentación veraz. ¿Por qué Felipe González no se acuerda o no quiere acordarse de todos aquellos casos?", se pregunta.
Tezanos afirma que González transita "por recovecos complicados de la psique humana"
Pero las arremetidas no acaban ahí, porque durante el texto va soltando algunas perlas sobre el estado psicológico del ex presidente. Como cuando escribe que de toda esa época "se derivaron los cambios sustanciales de aquel Felipe, sometido a tensiones psicológicas tan traumatizantes que plausiblemente le llevaron a pulsaciones de traslación y proyección (en cursivas en el texto), transitando por recovecos complicados de la psique humana, como los que han llevado a veces a determinadas víctimas a acabar casi identificadas y transmutadas con sus propios verdugos", en alusión al síndrome de Estocolmo.
Y agrega, como si no fuera cosa suya, que "hay quien sostiene que las actitudes y pronunciamientos de Felipe González, no solo su cambio de ideología, de amigos y de intereses, tiene una naturaleza freudiana, conectada a los síndromes del poder y su ejercicio. Como les ocurría a los monarcas absolutos que se sentían seres únicos y cuasi-divinos, pensando que nadie estaba a su mismo nivel y altura". Es difícil sustraerse a la literalidad de cada uno de los párrafos del artículo. Y como conclusión, le sitúa en las "antípodas" del PSOE, "¿por qué? Esa es la cuestión".
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