Ya hay elecciones convocadas para el 29 de noviembre, pero el Gobierno seguirá gobernando hasta el último día, "dando respuesta a los problemas de la gente". "Es a la gente a la que nos debemos, a esa mayoría social", justificaba este martes Pedro Sánchez. Y esa intención explica que el Ejecutivo apruebe de nuevo los dos decretos leyes de vivienda, con modificaciones menores, con vistas a que esta vez sí pasen el filtro del Congreso. Y habrá, probablemente, más medidas que se remitan a la Cámara de aquí a los comicios. "Ni tiramos la toalla ni dejamos tirada a la gente. Puede que el Parlamento haya dado la espalda a la calle, pero este Gobierno no lo va a hacer nunca", esgrimió.
El presidente del Gobierno compareció en rueda de prensa este martes en la Moncloa tras la reunión ordinaria del Consejo de Ministros que aprobó de nuevo los reales decretos leyes de vivienda y que, como avanzó este diario, pasarán a debate y convalidación por la Diputación Permanente del Congreso, el órgano que asume todos los poderes del Congreso cuando las Cortes están disueltas. Y es el caso, porque el decreto de convocatoria de las generales del 29 de noviembre salió publicado este martes en el Boletín Oficial del Estado y ya está en vigor. Escuchándole, en primera fila, estaba la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, además de la portavoz, Elma Saiz, y el titular de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños.
No hay fecha aún para el debate y convalidación de los dos decretos en la Diputación Permanente. El segundo texto, el de prórroga automática de los alquileres, solo entraría en vigor si fuera apoyado
Como hace una semana, el Consejo de Ministros aprobó dos textos. Uno, el principal, con el grueso de las medidas, y el que genera más consenso, y que podrá recibir el apoyo de la Diputación Permanente porque en ella Junts es irrelevante y se espera que el PNV mantenga su sí. El segundo contiene la prórroga indefinida de los contratos, que no saldrá adelante por el rechazo de los nacionalistas vascos. Sánchez asumió que "no hay a día de hoy una mayoría parlamentaria" para convalidar este segundo texto, pero incidió en que el Gobierno pretende abrir un "debate mucho más ambicioso", de largo aliento. En todo caso, a diferencia de lo que ocurrió la semana pasada, esta segunda norma no entraría en vigor hasta su convalidación, y como esta no se producirá, no estará en ningún momento vigente, con lo que se evitan potenciales problemas de inseguridad jurídica. Lo que no concretó es cuándo será la votación en la Cámara baja de los dos decretos leyes.
Sánchez relató que el Consejo de Ministros había aprobado los dos textos con incorporaciones "muy positivas" que "mantienen la esencia" de los que decayeron el viernes porque las circunstancias que los motivaron no han cambiado y la urgencia sigue siendo la misma. La principal novedad es que el Gobierno moviliza 10.000 millones en préstamos de hasta 50.000 euros, a interés cero, para la adquisición de la primera vivienda. El objetivo es ayudar a las personas con ingresos estables, pero sin ahorro, a acceder a su primera vivienda en propiedad. Fuentes del Ministerio de Vivienda explicaron que solo esta medida es "tres veces mayor al actual presupuesto" del departamento, y solo este programa supone "9.500 millones más que el presupuesto de Mariano Rajoy en materia de vivienda". La diferencia estriba en que en el anterior decreto ley "no se concretaba la dotación para este programa porque iba vinculado a los Presupuestos Generales del Estado", que obviamente ya no saldrán adelante. Dicho de otra manera, lo que hace el Ejecutivo, añadieron desde el equipo de la ministra Isabel Rodríguez, es "garantizar el crédito para que Vivienda pueda poner en marcha cuanto antes este programa".
Si la mayoría del Parlamento da la espalda a la ciudadanía en uno de los asuntos que más le preocupa, como es el acceso a la vivienda, entonces debe elegir un nuevo Parlamento, y hasta que eso suceda el Gobierno va a continuar gobernando"
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno
"Si la mayoría del Parlamento, como sucedió el pasado viernesm da la espalda a la ciudadanía en uno de los asuntos que más preocupa a la ciudadanía, como es el acceso a la vivienda, entonces la ciudadanía debe elegir un nuevo Parlamento, y hasta que eso suceda el Gobierno va a continuar gobernando", razonó el presidente durante su comparecencia ante los medios, esta vez con preguntas —ayer anunció la convocatoria de elecciones en una declaración institucional sin medios delante—. Defendió asimismo que las medidas contenidas son de "puro sentido común", de "humanidad, que unen a los pequeños propietarios y a los inquilinos y ponen pie en pared a los fondos buitre".
Por eso pidió apoyo a los grupos para que respalden las 21 medidas contenidas en los decretos y que persiguen cuatro objetivos. En primer lugar, "facilitar el acceso al alquiler asequible y la compra", con iniciativas como las bonificaciones e incentivos fiscales para inquilinos y propietarios o la línea de financiación de 10.000 millones de euros para prestar esos 50.000 euros, sin intereses, para la compra de la primera casa. Dos, más oferta de vivienda, con 280 millones de euros en avales para fomentar la construcción industrializada, con 400 millones para ayudar a los proveedores de vivienda social y con la adquisición, por parte de la empresa pública estatal Casa 47, de inmuebles provenientes de la Seguridad Social que van a estar destinados a alquiler asequible.
Se pondrán 280 millones en avales para fomentar la construcción industrializada y otros 400 M€ para ayudar a los proveedores de vivienda social. Casa 47 comprará inmuebles de la Seguridad Social
Tres, dar "estabilidad" a los inquilinos, con la prórroga de dos años de los alquileres (la que contiene el decreto principal) y con la renovación automática (la del segundo texto, que no entrará en vigor). Y cuatro, el "combate de la especulación", con la regulación del alquiler de habitaciones y de temporada y endureciendo las condiciones para la compra de vivienda por parte de fondos buitre, ampliando su definición y condiciones a las excepciones.
Sánchez incidió en que estas medidas, como han apuntado encuestas como la de 40dB para El País y la SER, cuentan con un "apoyo absolutamente transversal, que trasciende las ideologías y que demuestran que la ciudadanía está muy a favor de la internvención de un mercado disfuncional que exige de la regulación" y, por tanto, de la "intervención de los poderes públicos".
El presidente reivindica que su Ejecutivo sí ha hecho "mucho" por la vivienda, empezando por la ley estatal, pero ha tropezado con el bloqueo de las CCAA y de los grupos, y se dice "indignado"
Frente a las críticas de los que están movilizándose en los últimos días, los reproches del Sindicato de Inquilinas, Sánchez presumió de que su Gobierno sí ha hecho "mucho" por la vivienda en estos ocho años en la Moncloa, y "desde luego, ha cambiado el paradigma". La piedra angular, insistió, es primera ley estatal de vivienda, de mayo de 2023, pero el "problema" es que los gobiernos autonómicos del PP "se niegan a aplicar". Y es necesario mejorar la regulación, pero "tiene que venir del Parlamento", que hasta el momento se ha negado a hacerlo. "Esa es la razón de ser de esta convocatoria electoral", alegó. El Ejecutivo se confiesa "indignado" con el rechazo de los dos decretos de vivienda la semana pasada en el pleno del Congreso, sobre todo porque detrás llevaban "muchas horas y muchos meses de diálogo" y se había encontrado "un punto común" entre todas las fuerzas. Ante ese bloqueo, elecciones. "Necesitamos una mayoría más rotunda, más contundente, si queremos llegar más lejos y queremos llegar antes en la respuesta a la crisis de la vivienda", adujo, en la misma línea que ayer. Ese será el eje de su campaña: una mayoría progresista más clara.
Si el Parlamento da "la espalda a la ciudadanía" en uno de los asuntos que más le inquieta, el Gobierno continuará con su tarea, gobernando, aprobando medidas que benefician "a las personas de a pie". Sánchez no concretó si el Ejecutivo dará vida a más decretos leyes en este tiempo de descuento hasta los comicios: "Nosotros vamos a continuar gobernando. No vamos a parar".
Recuerda que algunas protestas de la derecha contra el Gobierno "devinieron en violentas", y las sedes socialistas han recibido "ataques". Pide a la oposición "respeto" para el paro general
En lo que se quiso mostrarse exquisito el jefe del Ejecutivo fue en su valoración de la convocatoria de una huelga general, que los grandes sindicatos acordaron ayer a rebufo de las peticiones del Sindicato de Inquilinas, y que se celebrará en noviembre, aún sin fecha. Se trata del "ejercicio de un derecho constitucional", insistió, y el Gobierno no puede "hacer otra cosa que respetarlo". Los socialistas aprueban esa movilización, dado que entienden que ayudará a agitar a la izquierda antes de los comicios.
Sánchez sí puso el acento en que en esta legislatura sí ha habido numerosas concentraciones y protestas de la derecha, y algunas "devinieron en violentas", algunas incluso se desplegaron ante la sede federal del PSOE y se cebaron contra las casas del pueblo, y no hubo un "rechazo contundente" por parte de la oposición a los "ataques" sufridos. Ahora, habrá un paro total sobre "una cuestión que afecta a muchos trabajadores y a sus familias, como es el acceso a la vivienda", el Gobierno debe "respetarlo", igual que "debieran hacerlo todos aquellos que han ejercido el derecho constitucional" de manifestación en este mandato y "desde el primer minuto". El Gobierno, parece claro, quiere aprovechar la fuerza de la movilización, que la futura huelga general ayude a activar el voto de izquierdas. Justo lo que él necesita.
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