Finalmente el secretario del pleno de Madrid, Borja Fanjul, permitió que el designado por Javier Ortega Smith para sucederlo en la portavocía de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, Ignacio Ansaldo, ejerciera como tal en el último pleno del mes de julio en Cibeles. Todo pese a las dudas generadas hace unas semanas y la disposición del alcalde madrileño, José Luis Martínez-Almeida, de esperar a que la justicia también se pronunciara sobre los recursos de Ansaldo y de Carla Toscano, portavoz adjunta, y ambos expulsados de la formación por seguir la línea crítica marcada por Ortega.

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En el pleno de este martes, con Ortega ya en el grupo de los no adscritos, tras desestimar la justicia su recurso por vulneración de sus derechos fundamentales en la expulsión de Vox, la parte oficialista de los de Santiago Abascal, mostró indignación por la decisión. Hay un empate técnico entre ambas partes, los mencionados frente a los oficialistas, Arantxa Cabello, portavoz no reconocida, y Fernando Martínez Vidal. Ambos son los únicos que mantienen el carnet de partido.

La situación es la siguiente: Toscano y Ansaldo están a la espera de que haya pronunciamiento sobre las cautelares sobre esa expulsión de Vox. La decisión puede llegar en cualquier momento, aunque desde Bambú, fuentes nacionales apuntan a que septiembre puede ser la fecha en la que se despeje todo y por fin Cabello pueda ser reconocida como portavoz. Todo este proceso viene del enfrentamiento de estos críticos con la cúpula, principalmente del progresivo apartamiento de Ortega de los órganos de decisión y retroalimentado con las críticas de este públicamente. Después de retirarle del Comité Ejecutivo Nacional del partido, el máximo centro de poder, se le desplazó de los puestos de visibilidad del Congreso. Posteriormente se comunicó la suspensión temporal de militancia por esa actitud contra el partido y fue avalada por el Comité de Garantías de Vox. Con Ansaldo y Toscano, íntimos de Ortega, se procedió igualmente. Todos se atrincheraron por su mayoría para seguir controlando el Grupo madrileño.

Para Vox, en palabras de Cabello, la decisión de dar paso a Ansaldo supone un "desprecio absoluto" del PP y del alcalde por no respetar las normas. "La ley estaba clara. Los tres expulsados de Vox tienen que pasar a no adscritos y hoy se va a escenificar un hecho lamentable, que se nos ha negado la posibilidad de intervenir en aquellos puntos en los que se trata el paso a no adscritos", traslado Cabello a su entrada a Cibeles. Añadió que "también nos han retirado una de nuestras preguntas, de manera que han cercenado la voluntad de los madrileños que votaron unas siglas". Se ha defendido como "portavoz legítima" de Vox.

Ansaldo, en defensa de Ortega Smith

Ansaldo aprovechó para arremeter contra el partido y contra los dos concejales fieles. "Que sepan todos esos que se quedan con sus sillones, sus carguillos y sus sueldos de este hemiciclo, el de los leones y de cualquier otro, que se lo deben en gran parte a Ortega". Usó su tiempo para recordar andanzas junto a Ortega desde los inicios del partido: "Nos escupieron y nos tiraron huevos en Reus. Casi nos revientan en Vic. Nosa apedrearon y acorralaron en San Sebastian. Y en la plaza de San Francisco de Bilbao, la Ertzaintza confiscó una caja de tornillería para evitar una tragedia". "Mereció la pena" el camino, advirtió.

Para el nuevo portavoz, Vox está prescindiendo de "los currículos más brillantes del Congreso en mucho tiempo" y haya priorizado "las vanidades, los celos, los complejos y los egos, y las traiciones. Y en el erróneo juego del 'solo puede quedar uno' se producen injusticias como la de hoy". Ortega, con un turno menor, indicó tras su intervención prevista en el orden del día que "más vale ser proscrito de los traidores y ser leal a los españoles".