A José Andrés hace tiempo que el mundo no le ve cocinando en un restaurante. Lo sigue haciendo. Tampoco entre quienes pueden disfrutar de una carta de primer nivel. Pero también lo sigue haciendo. Su amplia red de restaurante no ha parado. Lo que sucede es que desde hace unos años el popular cocinero asturiano también cocina entre y para los más necesitados. Lo hace con una labor que en forma de organización de emergencia gastronómica ha sabido activar la solidaridad desde las cocinas de medio mundo para dar respuesta a los más necesitados tras una crisis, una catátrofe o una pandemia. Su organización World Central Kitchen (WCK) se ha transformado en una suerte de cocina portatil global y de rescate capaz de socorrer en los momentos más complicados a quienes menos tienen.

La labor que desde hace diez años lidera con WCK , y en particular la realizada durante los momentos más duros de la epidemia, ha merecido el reconocimiento del Basque Culinary World Prize 2020 que concede el Gobierno vasco y el Basque Culinary Center. El reconocimiento de José Andrés destaca el «esfuerzo colectivo sin precedentes en la gastronomía» que ha llevado a cabo con la colaboración de concineros de todo el mundo.

El jurado, presidido por el chef Joan Roca y que ha contado con chefs como Eneko Atxa, Massimo Bottura, Yoshihiro Narisawa o Andoni Luis Aduriz, ha destacado la «respuesta contundente e inspiradora» que el cocinero español ha dado a través de su organización.

110 candidatos

En esta quinta edición de los premios del Basque Culinary Center se han recibido 110 candidaturas de 33 países para optar a este galardón reconocido con 100.000 euros. Para el jurado, José Andrés encarna la implicación de la restauración a nivel internacional en estos difíciles momentos de epidemia en muchos lugares del mundo por «la fuerza, rapidez y eficacia» con la que ha sabido actuar y el modo en el que ha inspirado a otros muchos profesionales del sector de la gastronomía con la puesta en marcha de programas orientados a la reactivación del sector. Además de José Andrés, el Basque Culinary World Prize 2020 cuenta con diez menciones especiales a chefs de todo el mundo reconocidos por su labor solidaria.

José Andres defiende que la cocina puede ser un «motor de cambio social» importante y que quienes trabajan en el sector de la restauración juegan un papel esencial en el reto de reactivación económica que ahora se plantea, «mientras se reconstruyen, al mismo tiempo, las comunidades».

Joan Roca reconoce que José Andrés ha sabido abordar con «coraje, valentía y un esfuerzo titánico» el impacto social de la pandemia. Lo ha hecho, destaca Roca, con una «admirable vocación de trabajo» y una capacidad para lider con crisis humanitarias convirtiéndose en «inspiración» para otros profesionales de la cocina.