Euskadi sólo realizará pruebas diagnósticas a los contactos estrechos de positivos que pertenezcan a alguno de los colectivos de riesgo. La medida, anunciada hoy por la consejera de Salud, Gotzone Sagarduy, quiere concentrar los recursos limitados de los que se disponen en los grupos de mayor riesgo que actualmente resultan infectados. De este modo, sólo los contactos estrechos que pertenezcan al colectivo de personas de más de 70 años, a personas inmunodeprimidas, mujeres embarazadas, aquellas que padezcan alguna enfermedad crónica de riesgo o no estén vacunadas serán diagnosticadas por la sanidad pública.

La consejera ha señalado que a partir de ahora sólo quienes formen parte de algunos de estos colectivos vulnerables deberán ponerse en contacto con al sistema vasco de salud para solicitar una prueba diagnóstica y solicitar cita, que le será remitida vía SMS. Al resto de contactos estrechos se les insta a mantener las medidas de precaución y estar atentos a la evolución de los posibles síntomas si los tuvieren.

La limitación de los diagnósticos sólo a las personas de riesgo busca optimizar los recursos en este punto de la sexta ola. Actualmente algo más de 1.600 profesionales de la sanidad pública (el 4% del total) se encuentra de baja por estar infectada de Covid. A ello se suma el tensionamiento que ya se percibe no sólo en la atención primaria sino también en la hospitalaria. En las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) permanecen ingresadas 139 personas, a las que se suman otras 792 en planta.

«No es una gripe»

Sagarduy ha recordado que a pesar de que la letalidad de esta variante es inferior aún sigue siendo muy peligrosa y provocando muertes. Por ello ha insistido en no bajar la guardia. Ha rechazado que se pueda equiparar la incidencia e impacto que está teniendo al de una gripe común, «yo mantendría la pridencia»: «Que vayamos a ir de una pandemia a una endemia el tiempo nos lo dirá, pero hay que ser muy prudente para hacer estas equiparaciones».

Entre las medidas anunciadas hoy también se ha dado a conocer que se reducirá de 5 a 3 la consideración de brote en un aula. Si bien la reducción no necesariamente supondrá el aislamiento y la cuarentena par todos los alumnos de una clase. El departamento de Educación ha asegurado hoy que las medidas a adoptar se se ajustarán a cada circunstancia, teniendo en cuenta aspectos como la incidencia de la pandemia en ese centro educativo, así como en esa zona geográfica. El impacto de la sexta ola ha derivado en una vuelta a clase con más de 1.300 docentes de baja por encontrarse contagiados.