“El ecosistema de la innovación y el emprendimiento ha mejorado muchísimo en España. Hace seis años ni siquiera existía”. Esas fueron las palabras con las que Ander Michelena describió el escenario en el que viven las start ups españolas, durante su intervención en el acto de entrega de los premios a los mejores innovadores españoles menores de 35 años. Estos galardones, entregados por la prestigiosa publicación MIT Technology Review, reconocen el talento “capaz de aportar soluciones creativas a los problemas del mundo de manera única y sin precedentes”.

Puede que Ander Michelena no sea especialmente conocido para el gran público, pero sí es un gran ejemplo para todos los innovadores. Junto a su socio, Jon Uriarte, decidió dejar su trabajo en el gigante de la inversión Morgan Stanley para fundar TicketBis, una start up que es una suerte de marketplace de entradas para eventos. Seis años después, han vendido su empresa a Ebay por 165 millones de euros.

De ahí que Michelena pueda servir de ejemplo a los 10 innovadores españoles menores de 35 años seleccionados por la publicación del Instituto Tecnológico de Massachusets (MIT por sus siglas en inglés). Estos, que desarrollan sus actividades en campos tan diversos como la medicina, la bioingenieria o la biomecánica, fueron premiados por ser “agentes del cambio social”.

Entre la decena de premiados la revista hizo dos distinciones aún más especiales: el mejor innovador social y el innovador del año.

El primer reconocimiento recayó sobre Esther García, directora ejecutiva de Eneso. Doctora en Ingeniería de Telecomunicaciones por la Universidad de Málaga, con Mención Internacional y calificación Cum Laude, Esther García es también la cofundadora de esta start up española. El proyecto por el que ha sido premiada consiste en el desarrollo y comercialización de una aplicación llamada enPathia, un sistema que permite a las personas con movilidad reducida en las extremidades superiores controlar un ordenador a través de movimientos de la cabeza.

Pero el premio más especial no fue para Esther García, aunque no por falta de méritos. El gran reconocimiento fue para Javier Jiménez por su proyecto New Born Solutions, la start up de la que es fundador y CEO. Esta empresa desarrolla su actividad en el terreno de la biomedicina y su gran avance consiste en la creación de Neosonics. Este producto es un dispositivo que permite realizar pruebas no invasivas para detectar la meningitis en recién nacidos.

Actualmente, para detectar esta dolencia es necesario realizar una punción lumbar, una prueba que es dolorosa además de peligrosa, sobre todo en bebés. Sobra decir que, además, este tipo de métodos de detección no está disponible en países con niveles de recursos más limitados.

Por eso Neosonics, la idea de Javier, permite detectar la meningitis a través de un dispositivo de ultrasonidos de alta frecuencia que consigue descubrir la presencia de células blancas en el líquido cefaloraquideo, principal indicador de esta enfermedad.

El año pasado estos mismos premios fueron a parar a las manos de Carlos Castro, innovador del año por su proyecto Leuko, que consistía en un sistema no invasivo para medir glóbulos blancos en pacientes con cáncer, y a las de Miguel Luengo, innovador social del año por MalariaSpot, un videojuego colaborativo para ayudar a diagnosticar la malaria.

Esther, Javier y el resto de los innovadores españoles reconocidos por la MIT Technology Review se encontrarán de nuevo el próximo 24 de noviembre en Barcelona para acudir al gran cónclave europeo de innovadores menores de 35 años. En la Ciudad Condal se darán cita los mejores proyectos de Polonia, Francia, Bélgica, Italia o Alemania para competir por ser uno de los tres elegidos en las diferentes categorías en las que se concursa.