Tan transparente que deja ver su sangriento corazón. Así es la nueva ranita de cristal descubierta en la región amazónica de Ecuador. Este tipo de ranas tienen la piel del abdomen diáfana dejando sus órganos internos a la vista como si fuera la maqueta de un aula colegial. Por primera vez uno de estos anuros muestra también la intimidad de su pecho en todo su esplendor.

“Esta es una de las especies más hermosas que he visto”, asegura su descubridor, el herpetólogo Juan Guayasamín, de la Universidad de San Francisco de Quito en Ecuador, que ha hecho público el hallazgo en la revista ZooKeys. “No todas las ranas de cristal tienen corazones visibles a través del pecho. En algunas, el corazón mismo es blanco, por lo que no se ve la sangre roja», dice Paul Hamilton, de la ONG estadounidense Biodiversity Group, que ha participado en la investigación.

Dos ejemplares fueron descubiertos en los bosques vírgenes de Kallana. Un tercer individuo, en el bosque joven del pueblo Ahuano. Los detectaron por su canto, más largo de lo habitual en este tipo de anuros. Los machos, verde eléctrico en la parte superior con manchas oscuras, estaban escondidos bajo las hojas de la vegetación situada unos metros por encima de arroyos, donde el agua fluye constante pero lenta. Este paisaje es fundamental para ellas, por eso la han nombrado Hyalinobatrachium yaku. Yaku quiere decir ‘agua’ en la lengua local kichwa.

La rana transparente que muestra el corazón

La ranita ecuatoriana recién descubierta Ross Maynard

En San José de Payamino, a 110 kilómetros del hallazgo de las primeras ranas, aparecieron más ejemplares, en esta ocasión en arbustos y helechos ligeramente alejados -30 metros- de las fuentes de agua. Los científicos creen que las nuevas ranas también habitan en zonas fronterizas de Perú.

Las ranas cristal son anfibios de la familia Centrolenidae. Solo viven en la América tropical. Son minúsculas, miden unos 2 centímetros. Además de su fascinante piel transparente lucen otro detalle asombroso: algunas tienen los huesos de color verde. De las 134 especies conocidas cerca de 60 están amenazadas según IUCN. La extracción de petróleo, la contaminación de las aguas, la construcción de carreteras, la degradación del hábitat y el aislamiento de las poblaciones matan a estos animales.