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Mosquitos por correo postal para evitar enfermedades

Diseñan un método para empaquetar mosquitos estériles y mandarlos por correo para combatir zika o malaria

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Mosquitos por correo postal para evitar enfermedades
Mosquito Aedes aegypti

Mosquito Aedes aegypti G. Attardo / UCD

Resumen:

La mejor manera de enviar un mosquito de un sitio a otro es por correo postal. Así lo determina la ciencia. Y no es uno de estos estudios dignos de los paródicos IG Nobel. Es parte de la estrategia mundial para prevenir las enfermedades transmitidas por insectos, basándose en un concepto: combatir los mosquitos con mosquitos.

Algunos métodos sueltan mosquitos esterilizados a la naturaleza, donde se aparean con hembras pero no producen descendencia, lo que hace que su número caiga en picado. Otros métodos utilizan mosquitos infectados con bacterias naturales que interfieren con su capacidad para reproducirse o su capacidad para transmitir patógenos de enfermedades. Y aún otros usan mosquitos genéticamente modificados con el mismo efecto.

Pero todos estos métodos presentan un desafío fundamental: ¿Cómo se toma una muestra de miles, o incluso millones, de mosquitos nacidos en un laboratorio y se llevan a la naturaleza? Esa es una pregunta que la Universidad del Estado de Nuevo México, a través de la experta en compactado de mosquitos Hae-Na Chung y un equipo de colegas investigadoras, esperan responder. Su primer estudio sobre el tema revela un descubrimiento sorprendente sobre la capacidad de supervivencia de los mosquitos.

Mosquitos, supervivientes natos como sardinas en lata

¿Puede un mosquito aguantar vivo en un paquete 24 horas? En un experimento, Chung y sus colegas encontraron que el protocolo óptimo era empaquetar a aproximadamente 240 mosquitos por centímetro cúbico. El equivalente a 1.200 mosquitos en una cucharada sopera.

Compactado de mosquitos en una jeringa

Compactado de mosquitos en una jeringa J. Vulcan

“Comenzamos nuestros experimentos en tubos de 50 mililitros y aprendimos rápidamente que se tienen que criar muchos mosquitos para llenar un tubo de este tipo: 10.000 machos caben en uno. Luego cambiamos a jeringas de 10 mililitros y nos sorprendió la cantidad de mosquitos que caben en uno, hasta 2.500 “, afirma su jefe de laboratorio Immo Hansen.

Chung y Hansen han publicado los resultados en Journal of Insect Science junto a compañeros de otras universidades estadounidenses, algunos, expertos en drones.

Mosquitos a bordo de drones

En la década de 1950, un método de control de plagas conocido como la técnica de los insectos estériles se desarrolló con éxito y se implementó para erradicar la mosca del gusano-taladro en el sur de los Estados Unidos, y desde entonces se ha replicado en otros entornos contra otras plagas de insectos. Las moscas pueden ser transportadas en forma de pupa en cajas por miles, y pueden ser liberadas en un punto central desde el cual volarán a través de grandes distancias.

Los mosquitos son más delicados y uno adulto no volará más de unos 200 metros en su vida. Eso significa que los mosquitos liberados para el manejo de la población deban liberarse físicamente en lotes a ubicaciones muy precisas. Los vehículos aéreos no tripulados (es decir, drones) son un candidato perfecto para este trabajo.

Para explorar cómo podrían diseñarse tales sistemas de distribución, Chung y sus colegas también sometieron a los mosquitos Aedes aegypti, un vector primario de la fiebre amarilla, el zika y el dengue, al almacenamiento a varias temperaturas. Vieron que con 14ºC vivían perfetamente. Luego realizaron el experimento de envío y manipulación a esa temperatura y probaron varias tasas de compactación.

Para empaquetar los mosquitos los investigadores colocaron un número preciso de machos en una jeringa de 10 mililitros e insertaron el émbolo para comprimirlos hasta la marca de 1 mililitro. Luego, para la prueba de envío, esos tubos se colocaron de manera segura en un contenedor con poliespán con un enfriador y se enviaron por paquetería nocturna desde Las Cruces (Nuevo México) a Davis (California). A su llegada, fueron liberados y examinados de inmediato para determinar la tasa de supervivencia y los daños por parte de los miembros del equipo de investigación en la Universidad de California-Davis.

A 240 mosquitos por centímetro cúbico, la densidad más alta que probaron los investigadores, muchos mosquitos emergieron con falta de escamas, y algunos tenían alas ligeramente dañadas, pero con el empaque apretado parecían haber mantenido a los mosquitos apretados y seguros.

Cuanto más apretados viajaron, mejor sobrevivieron.

“La alta mortalidad de los mosquitos no tan densamente compactados en nuestro ensayo de envío en el mundo real fue inesperada”, dice Hansen. “Suponemos que las vibraciones durante el transporte, especialmente durante el vuelo, afectaron a los mosquitos poco compactos más que a los densos”. Cuanto más apretados viajaron, mejor sobrevivieron.

A medida que la aplicación de la técnica de insectos estériles y sus variantes para los mosquitos continúe creciendo, será necesario realizar más investigaciones sobre el almacenamiento y transporte de mosquitos, considerando factores como otras condiciones de envío y otras especies de mosquitos. Por ejemplo, “la gran pregunta que queda después de este estudio es cuán aptos son los mosquitos machos después del envío. El próximo año abordaremos este problema con los experimentos de semicampo”, dice Hansen.