Las superlunas, técnicamente, no existen. Es verdad que cuando se encuentra llena y cerca de la Tierra, la Luna se ve entre un 13% y un 14% más grande. Pero a simple vista es difícil de notar la diferencia. Te contamos un truco para fabricar tu propia superluna cada mes con una cámara de fotos. También, cómo podrás ver el eclipse lunar de este lunes 21 de enero de 2019. | Vídeo: M.V.

 

No será un disco gigantesco, inyectado en rojo, que ocupará medio cielo. Sin duda, será un espectáculo, pero como cualquier otro eclipse lunar. Y eso dependerá de las nubes y latitud desde donde sea observado. En América del Norte y del Sur se verá el eclipse en su totalidad a última hora de la noche, mientras que en Europa occidental y el noroeste de África el eclipse se podrá contemplar poco antes del amanecer. No habrá otro así hasta el 26 de mayo de 2021.

El primer contacto penumbral del eclipse se producirá a las 2.37 UTC, las 3.37 en la hora de Madrid; la fase parcial lo hará a las 4.34 (UTC+1) y la totalidad comenzará a las 5.41. El máxumo, a las 6.09 del lunes. El último contacto penumbral se producirá a las 8.48 (UTC +1).

Un eclipse lunar es un evento astronómico que sucede cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, generando un cono de sombra que oscurece a la superficie selenita. Para que suceda un eclipse, los tres cuerpos celestes, la Tierra, el Sol y la Luna, deben estar exactamente alineados o muy cerca de estarlo, de tal modo que la Tierra bloquee los rayos solares que llegan al satélite; por eso los eclipses lunares solo pueden ocurrir en la fase de luna llena.

Un eclipse lunar puede ser penumbral, parcial que roza la umbra interna o, como ocurrirá en este caso, un eclipse lunar total, con la Luna completamente inmersa en la umbra oscura de la Tierra.

¿Qué es la luna de sangre del Lobo?

Nada, porque no es más que una denominación arbitraria. Este eclipse viene asociado con una Luna en el perigeo o su punto más cercano a la Tierra, a una distancia de 357.344 kilómetros el 21 de enero (el máximo acercamiento se produce hacia las 21.00, hora de Madrid), aproximadamente 14 horas después de la mitad del eclipse.

Esta primera luna llena del año también se conoce como la luna del lobo, según los indios algonquinos, un momento para que los lobos aullen en la luna en las largas noches de invierno.

La denominación “de sangre” hace referencia al color rojizo que toma la Luna cuando está en su fase de totalidad del eclipse. Según explican desde el Instituto Astrofísico de Canarias, la atmósfera de la Tierra, que se extiende unos 80 km más allá del diámetro de nuestro planeta, actúa como una lente que desvía la luz del Sol. Al tiempo, filtra eficazmente sus componentes azules y deja pasar solo la luz roja que será reflejada por el satélite.

En 2018 tuvimos un espectacular eclipse, con la particularidad de que era de “miniluna”, es decir, estaba el satélite cercano a su punto más alejado de la Tierra. No por eso se vio peor. Es más, en España se vio la salida lunar en pleno eclipse, por cuanto se apreció un disco cobrizo mucho más grande. Es un efecto psicológico u óptico, ya que tuvimos el horizonte (el campo o los edificios) como referencia, como cada vez que sale una Luna llena. Eso permite “fabricar” todos los meses una superluna con una cámara de fotos equipada con un teleobjetivo, enmarcando con algún otro objeto de referencia.