Un trabajador programando un robot. EFE

Ciencia y Tecnología | Inteligencia Artificial

La IA no te va a quitar el trabajo: lo va a hacer más satisfactorio

Los economistas, muy en su papel, llevan desde la Revolución Industrial alertando contra un fenómeno que bautizaron como «desempleo tecnológico». Básicamente, el concepto alude a esos puestos de trabajo que se pierden porque una máquina acaba por hacer el trabajo que hacía un ser humano.

Tras muchos años en la sombra, el concepto ha recuperado el foco con los avances en Inteligencia Artificial que, dicen los agoreros, nos va a costar muchos empleos a cambio de los avances que nos van a mejorar la vida a todos.

Todavía hay muchas dudas sobre cómo se adaptará la IA a los puestos de trabajo. «No hay consenso sobre cómo repercutirá la robótica en la creación o destrucción de empleo. Hay estudios que son optimistas y otros que no lo son», considera Guy Michaels, profesor de la London School of Economics especializado en empleo.

Los expertos en la materia, de momento, lo que si tienen claro es lo que puede suponer para los trabajadores la ayuda de la Inteligencia Artificial. Según un estudio elaborado por el Instituto de Investigación de Ciencia y Tecnología para la Sociedad de Japón, que ha tenido en cuenta la situación de hasta 10.000 personas en el país, la satisfacción de los trabajadores va a subir gracias a la ayuda de la tecnología.

El informe explica que la implantación de mejoras en materia de Inteligencia Artificial van a hacer que sean, por ejemplo, los robots los que se encarguen de realizar las tareas más tediosas, permitiendo así que los humanos se encarguen de labores mucho que generen más motivación y que, por tanto, provoquen una mayor sensación de satisfacción.

La teoría dice que, una vez liberados de trabajos repititivos y que no dejan espacio para la creatividad, las personas tomarán responsabilidades mucho más complicadas que, una vez resueltas, dejarán un poso de realización que actualmente no es habitual.

Por supuesto, al dejar de lado las tareas más rutinarias, que no dejan de ser las más fáciles de realizar, los empleados tendrán que enfrentarse a desafíos mayores pero eso, según cita el informe, será algo que ayudará a que sean todavía más felices en sus puestos ya que al conseguir superar dichos retos se sentirán más satisfechos.

¿Más estrés?

Los analistas japoneses, que se han apoyado en miembros de la Universidad de Keio, situada en Tokio, también han tenido en cuenta los posibles efectos estresantes que tienen estos mayores desafíos en los trabajadores, aunque consideran que es un sentimiento «difícil de cuantificar».

«La implantación de nuevas tecnologías puede tener efectos positivos en los trabajadores, pero también puede causar problemas como el incremento del estrés. Por eso es necesario encontrar formas de lidiar con ello», expone el estudio.

Además de presentar la consecuencia, exponen una solución que, en su opinión, pasa por un concepto que bautizan como «recursos laborales». Se trata de ayudas que puede prestar la tecnología para mejorar el trabajo de los seres humanos.

Así, el Big Data, por poner un ejemplo, servirá para ayudar a que los análisis de datos que a priori parecen complejos acaben por simplificarse gracias a las soluciones que ofrece la tecnología, aunque también citan otras ayudas como «el apoyo y el liderazgo de los ejecutivos, la asistencia y la confianza de los compañeros o los recursos en materia de recursos humanos».

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