En el día en el que se inaugura la COP25, activistas de Greenpeace han modificado las letras del mensaje de “Madrid Green Capital” (Madrid capital verde), situado en la madrileña Puerta de Alcalá, por otro que dice “Madrid Grey Capital” (Madrid capital gris) para «denunciar la inacción del Ayuntamiento de Madrid, ciudad que acoge la cumbre del clima, para reducir la contaminación y luchar contra el cambio climático»

Con esta actividad, Greenpeace denuncia que no se están tomando las medidas necesarias para evitar que las temperaturas globales superen 1,5 ºC y evitar así los peores impactos del cambio climático.

“Con campañas de greenwashing y palabras bonitas no vamos a arreglar la crisis climática a la que nos precipitamos con los compromisos actuales. Necesitamos acciones reales de la clase política en todos los niveles (municipal, autonómico y estatal) que pongan fin a los combustibles fósiles”, ha declarado Tatiana Nuño, responsable de la campaña de Cambio Climático de Greenpeace.

La organización ecologista critica que la campaña “Madrid Green Capital” se apodera de un galardón (el de Capital Verde Europea) que la Comisión Europea otorga a las ciudades ejemplares en materia medioambiental. Y lo hace un Ayuntamiento que, desde su llegada, ha atacado la sostenibilidad de la ciudad con medidas que incentivan el uso del automóvil o la suspensión de Madrid Central, paralizada por los tribunales tras los recursos interpuestos por las organizaciones ecologistas. Madrid acoge la COP25, pero no por eso se transforma en una capital verde.