Las últimas actualizaciones de modelos de predicción del tiempo, muestran la rápida profundización de un centro de bajas presiones que formaba parte del denominado tren de borrascas del que hemos estado hablando en días anteriores, y que transportaba borrascas desde el oeste hacia el este a lo largo de el Atlántico.

«Estos modelos hablan ahora de la posibilidad de que se cumplan los requisitos necesarios para poder hablar de ciclogénesis explosiva, aspecto que actualizaciones anteriores lo contemplaban como aspecto más probable», informa Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

Independientemente de que esta se produzca o no, esta borrasca se aproximará a las islas británicas dejando un importante temporal de viento por allí, y amplio oleaje en partes del atlántico norte. «Habrá olas que pueden superar los seis metros desde la noche del miércoles hasta la del viernes». El país más afectado por este temporal será Irlanda, y, por ello, el servicio meteorológico irlandés, ha decidido poner nombre a esta profunda borrasca. Se llamará Ellen».

¿Qué es una ciclogénesis explosiva? Se trata de un proceso por el cual un borrasca se profundiza, es decir, «se intensifica de manera más rápida», informa Rubén del Campo. Este fenómeno suele darse normalmente en invierno, y, realmente, es poco frecuente en la actual estación estival. Las ciclogénesis explosivas suelen provocar borrascas con una gran diferencia de presión entre su centro y su parte exterior, lo que genera vientos muy fuertes y temporal marítimo, y, en ocasiones, fuertes lluvias. En cualquier caso, Rubén del Campo aclara que lo que afecta a España es la borrasca generada por el proceso de ciclogénesis explosiva, no la ciclogénesis explosiva en sí.

La profunda borrasca Ellen, que afectará sobre todo a Irlanda, también se sentirá, de «manera mucho más suave» en algunas zonas de España. Ya el miércoles, durante el proceso de profundización y dewsplazamiento hacia Irlanda, un frente asociado a la borrasca, «dejará precipitaciones intensas en el oeste de Galicia, donde se podrán recoger más de 40 litros por metro cuadrado en doce horas». Soplará el viento con fuerza allí, sobre todo en el litoral, «donde se podrían superar los 90 km/h y las olas podrían alcanzar alturas de cuatro o cinco metros».

En el resto de España apenas se notarán los efectos, salvo por algunas rachas de viento intensas en otros puntos del noroeste peninsular. Eso sí, «como la borrasca impulsa vientos procedentes del suroeste, esto hará que suban las temperaturas principalmente en el Cantábrico, Navarra y La Rioja». El ambiente será, en general, «más caluroso que en días pasados», superándose los 37 grados en la cuenca del Ebro y los 38 en el valle del Guadalquivir.

En la jornada del jueves, seguirán los vientos fuertes en Galicia y en zonas altas del norte peninsular, con chubascos intensos en Galicia, Asturias y noroeste de Castilla y León. El viernes, las precipitaciones afectarán al resto del cantábrico, aunque «irán amainando». En el resto de España, predominarán los cielos nubosos y las temperaturas, y, aunque bajarán en el Cantábrico y en el este peninsular, seguirán subiendo en el este.