El 21 de agosto, un vecino de Puebla del Río, en Sevilla, falleció a los 77 años tras varios días ingresado en la UCI. Fue el primer muerto en Andalucía por el virus del Nilo Occidental. Una enfermedad que, como otras en Europa, transmiten los mosquitos con sus picaduras. La última actualización de Mosquito Alert, una app coordinada por científicos españoles, permite que los ciudadanos de varios países del continente reporten los avistamientos de mosquitos transmisores.

Europa ha registrado en los últimos años nuevos brotes de dengue, chikungunya y del virus del Nilo Occidental. Esta última enfermedad no es nueva. Se aisló por primera vez en África a finales de los años 30. En 1999 saltó a Nueva York y acabó propagándose por el resto de los Estados Unidos. El virus pasa de las aves migratorias a los mosquitos y de los mosquitos a las personas. España ha sufrido este verano su brote más grave, con siete muertos en Andalucía hasta la fecha. Aunque la mayoría son asintomáticos, algo menos del 1% de los casos enferma con encefalitis y meningitis.

La app permite avisar de picaduras y alertar del avistamiento de cinco especies de mosquito

Hace cinco años, varios grupos de científicos lanzaron Mosquito Alert para estudiar, vigilar y luchar contra la expansión de estos insectos transmisores. La plataforma permite que cualquier persona informe del hallazgo de una de estas especies haciéndole una fotografía con el móvil. A través de la app ya se han realizado seguimientos al mosquito tigre asiático y a otra especie que llegó de Japón y que podía transmitir el virus del Nilo.

La última actualización de la aplicación amplía el catálogo de especies. Ahora se puede informar de otros tres tipos de mosquitos que también viven en Europa: el de la fiebre amarilla, el Aedes koreicus (que también viene de Japón) y el mosquito común, el Culex pipiens.

La app está disponible en la App Store (iPhone) y en Google Play (Android). Su interfaz es muy básica. El usuario puede reportar los lugares de cría de mosquitos que se encuentre o la especie que le resulte sospechosa. Por ejemplo, si pulsa sobre la opción ‘envía mosquito’, deberá responder unas preguntas sobre la descripción del insecto, decir su ubicación y añadir fotografías. La información la recibirá el grupo de investigación que está detrás del proyecto. Los usuarios también pueden avisar si han recibido la picadura de algún mosquito. Los datos terminan en un mapa público donde se pueden ubicar las observaciones reportadas por los usuarios desde 2014.

Mosquito Alert funciona desde este mes en 17 países de Europa como experiencia piloto

«Nunca podremos lograr una vigilancia global en tiempo real sin nuevas formas de monitorear la distribución y los patrones de actividad de los mosquitos. Los medios tradicionales de recolección de datos son demasiado costosos para cubrir una escala nacional durante mucho tiempo», explica Frederic Bartumeus, codirector de Mosquito Alert e investigador del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB) del CSIC.

El proyecto, coordinado por el CEAB-CSIC, el CREAF y la Universidad Pompeu Fabra, no pretende sustituir a los métodos tradicionales, sólo complementarlos. La idea es que funcione como un canal que comunique a los ciudadanos con los investigadores y los gestores de salud pública. Además, puede servir como sistema de alerta temprana. Los desarrolladores quieren reproducir el proyecto por el resto de Europa. Este mes se ha lanzado en otros 17 países del continente como experiencia piloto.