Ciencia y Tecnología

Se aprecian signos de agotamiento de los aportes de magma a gran profundidad

La plaza de Tajuya, en el municipio de El Paso y convertida en un mirador privilegiado de la erupción volcánica de Cumbre Vieja, está hoy más concurrida que en otras ocasiones.

La plaza de Tajuya, en el municipio de El Paso y convertida en un mirador privilegiado de la erupción volcánica de Cumbre Vieja, está hoy más concurrida que en otras ocasiones. EFE

Los científicos que siguen de cerca la evolución de la erupción volcánica en La Palma aprecian signos de agotamiento de los aportes de magma a mayor profundidad y que la lava que está saliendo en estos momentos tiene un origen más superficial.

La portavoz del comité científico del Plan de Emergencia Volcánica de Canarias (Pevolca), Carmen López, ha explicado que todos los datos observables (composición química del penacho, sismicidad y deformación del terreno) apuntan a que el sistema de realimentación «está aflojando» y los reservorios «se van haciendo menores».

Esta observación se realiza en un día en el que, con la presencia de la ministra de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, se han comenzado a entregar las primeras viviendas a los afectados y se ha empezado a planificar cómo recuperar los 64 kilómetros de carreteras que ha dejado parte de la isla incomunicada.

Carmen López ha abundado en que «concuerdan todos los observables con que la parte más profunda» de ese sistema que alimenta al volcán «está siendo menos activa y tiene menos capacidad de nutrir de magma, de alimentar la erupción por más tiempo».

Uno de esos indicios es la tendencia descendente en la relación carbono/azufre del penacho, cuya última medición arroja una tasa de dióxido de azufre (SO2) de entre 16.600 y 23.100 toneladas diarias.

Los otros son una sismicidad y una señal de tremor volcánico «bajos», así como una tendencia descendente en cuanto a la deformación del terreno.

Pese a todo, Carmen López ha señalado que «hay que esperar un tiempo» a que estos parámetros de estabilidad se conviertan en tendencia y hagan prever que el final de la erupción está más cerca.

Ha recordado que hace escasos días se registró una deformación de suelo cerca de los focos eruptivos, así como seísmos intensos que invitan a «ser cautos».

Al respecto, Francisco Prieto, de la dirección técnica del Pevolca, ha coincidido en que, aunque parámetros como la deformación y la emisión de gases pueden registrar algunos picos diarios, en general todos los componentes son descendentes, lo que lleva a sospechar un cambio de tendencia en el proceso eruptivo.

Hoy los alisios continúan soplando de manera intensa durante el día, lo que favorecerá el desvío al oeste del penacho de cenizas y gases, que tiene una altura de unos 2.500 metros en disposición suroeste, un escenario favorable para la operatividad aeronáutica.

Precisamente la continuidad del transporte aéreo es una de las preocupaciones del Cabildo de La Palma, cuyo vicepresidente Borja Perdomo ha pedido a las compañías aéreas que mantengan las conexiones con la isla, necesarias para la recuperación económica de la isla.

Perdomo ha hecho esta petición durante la visita de la titular de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana, quien ha destacado la intención de su departamento de declarar el transporte marítimo entre en La Palma y la península obligación de servicio público.

La ministra ha insistido en que no se escatimarán recursos para la recuperación económica de la isla.

Como en días anteriores, la calidad del aire es extremadamente desfavorable en cinco municipios por la concentración de partículas inferiores a 10 micras, mientras que la sismicidad se mantiene en valores relativamente bajos respecto a semanas anteriores

En cuanto a las coladas, casi todo el flujo de lava está llegando a la primera -la que cayó al mar y formó la fajana- y también está recibiendo algún aporte la número 5, de la que aún no hay indicios de cómo evolucionará.

Ello ha hecho que varíe poco la superficie afectada por la lava, que es de 984,85 hectáreas, y que se mantenga en 3.100 metros la anchura de las coladas. En principio no se prevé más avances en esta jornada.

Las construcciones destruidas o dañadas, según los datos facilitados por el Catastro, se estiman en 1.452 edificaciones, de las cuales 1.177 son de uso residencial, 147 agrícola, 67 industrial, 33 de ocio y hostelería, 13 de uso público y 15 de otros usos.

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