La repentina extensión mundial de la pandemia por el virus Covid-19 está teniendo importantes efectos en nuestra sociedad a todos los niveles. Todo está ocurriendo rápidamente, y tanto la sociedad como las Administraciones intentan reaccionar en tiempo real a los nuevos retos que esta enfermedad plantea continuamente.

Esta situación ha provocado que las protectoras de animales estén desbordadas. Por un lado, debido a aquellos dueños que no pueden hacerse cargo de sus mascotas porque están ingresados por coronavirus. A esto se le suma aquellos albergues que no pueden desempeñar las labores necesarias para dar en adopción a un perro, puesto que han quedado paralizadas por la pandemia.

En el caso de la protectora de animales El Refugio, una vez anunciada la alarma sanitaria, suspendieron toda la labor de voluntariado para evitar desplazamientos. Su presidente, Nacho Paunero, ha contado a El Independiente que el centro «atiende solo situaciones que verdaderamente lo necesiten, y ofrecemos atención veterinaria gratuita a gente que haya perdido el trabajo por el coronavirus. Nos tenemos que ayudar unos a otros».

El responsable del centro cuenta que empezaron a recibir llamadas de personas que habían sido hospitalizadas, y que además eran dueños de perros a los que no podían dejar a cargo de nadie. «Activamos nuestro programa Solo en casa y descubrimos que hay personas con este problema». A través del mismo, se garantiza que una persona vaya al domicilio del dueño para sacar al perro a pasear, darle comida, agua y evitar que su vida corra peligro.

En su primera intervención, tres miembros del equipo de la protectora pertrechados con los correspondientes equipos anti infección han entrado en un domicilio donde pudieron rescatar a dos perritos: Toy y Pino, de cuatro y diez años respectivamente, que han celebrado su aparición con alivio y cariño. La protectora ha informado que los dos están ya a salvo y en acogida, hasta el día en el que sus dueños reciban el alta médica y puedan volver juntos a casa.

Para casos similares que requieran ayuda urgente dentro de la Comunidad de Madrid, El Refugio ofrece ayuda en el teléfono 618 193 396. 

De momento, la organización protectora de animales ha suspendido las adopciones para evitar desplazamientos, pero hay personas que han ofrecido su casa para cuidar a perros. A pesar de que este servicio no está activo, han recibido solicitudes de adopción: «Menos, pero sí». Por suerte, aunque estos animales no puedan encontrar un nuevo hogar, El Refugio no tiene «constancia de que haya habido más abandonos por el coronavirus».

El albergue de animales NuevaVida sigue funcionando pese al coronavirus porque hay una persona que vive allí, pero afirman que están teniendo problemas con los piensos. «Estamos un poco tocados, bastante afectados», dice una de sus voluntarias. Cuenta que están desbordados, ya que el albergue ha alcanzado su límite: «Ya no caben más perritos». A esto se le suman las dificultades de dar a animales en adopción, puesto que «no tenemos forma de transportarlos».

«La gente se interesa, estamos en contacto por web, redes sociales y teléfono. Tratamos de cerrar adopciones pero es muy complicado, porque los interesados no pueden venir a por los perros», añade la voluntaria.

Evitar contactos con otros dueños en los paseos

En cuanto a los dueños de mascotas, el presidente de El Refugio nos recuerda que debemos «hacer caso a lo que nos dicen las autoridades, por lo que solo tenemos que salir lo estrictamente necesario, para que los animales hagan sus necesidades y poco más». Además añade que «vamos a estar más tiempo que nunca con ellos».

También desde los centros veterinarios aconsejan que, aunque es improbable que nuestras mascotas se contagien, es mejor que en los momentos en que tengamos necesidad de salir a la calle, ninguna persona ajena entre en contacto con ellas. En caso de que una persona con coronavirus toque a nuestro perro, este podría transmitir el virus por los posibles aerosoles que hayan quedado en su pelaje.