La Inteligencia Artificial se encuentra en constante evolución y, en los últimos meses, la atención de todo el mundo está centrada en GPT-3. GPT-3 (Generative Pre-trained Transformer 3) es un modelo de lenguaje que emplea el aprendizaje profundo para elaborar textos y generar contenidos que imitan la redacción humana. Funciona a través de machine learning, ofreciendo predicciones de palabras según los términos empleados con anterioridad, y de redes neuronales. 

GPT-3 es la tercera generación de estos modelos de predicción de lenguaje diseñados por el laboratorio de investigación de Inteligencia Artificial de OpenAI. Está entrenado con 175.000 millones de parámetros que van en aumento, ya que se halla en continuo aprendizaje mediante información pública de internet y millones de publicaciones, libros, documentos y textos científicos de cualquier temática.

Este modelo se dió a conocer hace tres años, aunque no ha sido hasta ahora cuando ha alcanzado su pico de fama, tras llegar en diciembre al millón de usuarios gracias a ChatGPT, el modelo lingüístico basado en GPT-3 que permite generar texto de forma natural y conversar con humanos, respondiendo a preguntas con bastante precisión.

Diferencias entre ChatGPT y GPT-3

ChatGPT cuenta con 117 millones de parámetros; está entrenado con conversaciones y no es configurable. Además, solo admite entradas en modo chat. Se trata de una herramienta fácil para cualquier usuario, más alineada con el pensamiento y valores humanos y más precisa que GPT-3 para su propósito específico.

Por otro lado, GPT-3 cuenta con 175.000 millones de parámetros y está entrenado con todo tipo de contenido. Es un modelo configurable y admite todo tipo de entradas, pero es menos accesible para el usuario medio y más propenso a emitir respuestas erróneas. A pesar de ello, es más entrenable.

Limitaciones

GPT-3 puede ayudar a los expertos en marketing digital a analizar textos y datos; atiende a instrucciones y preguntas; crea textos e incluso es capaz de generar códigos y construir aplicaciones informáticas, entre otros muchos usos.

A pesar de sus utilidades GPT-3 sigue teniendo limitaciones, ya que aunque produce textos coherentes y bien redactados en cuanto a gramática, ortografía y estructura, estos no tienen por que ser veraces. Por lo tanto, es crucial la labor de verificación del mensaje por parte de un ser humano. Además, estos contenidos pueden ser considerados de baja calidad y penalizados en su posicionamiento en buscadores si se lleva a cabo una utilización indiscriminada y sin el conocimiento estratégico necesario.

Según Daniel Borrego, socio administrador y responsable de producto de Súmate, “este modelo de IA no puede reemplazar por completo al trabajo humano. Se encuentra en pleno desarrollo y, en ocasiones, se puede caer en textos poco profesionales en el tono, con bajo rigor o poca investigación. Por eso es necesario el trabajo de una persona que revise y corrija los contenidos que se generan.”

Se trata de un modelo de lenguaje que no tiene la capacidad de entender el contexto cultural o las tendencias actuales del mercado, por lo que el contenido generado puede ser menos relevante o efectivo para el público objetivo. Además, puede carecer de la capacidad de entender y aplicar conceptos como la estrategia de marca, el posicionamiento, la planificación de medios y la medición de resultados.

La IA utilizada de manera responsable, puede ser una herramienta que aporte grandes facilidades a la hora de generar contenidos, pero no es un reemplazo completo de las habilidades y experiencias de un profesional del marketing, ya que estas herramientas requieren de un manejo y entendimiento previos para sacarles el mayor provecho.

Como afirma Daniel Borrego, “los humanos no nos quedaremos fuera de esta revolución, sino que tendremos la responsabilidad de programar, dar instrucciones, observar y seleccionar los resultados que aporte la IA. No nos quedaremos obsoletos -añade- sino que nos dedicaremos a innovar, comprender y tratar con otras personas integrando estas nuevas herramientas y creando nuevas formas de hacer todo. Nos dedicaremos a sentir, decidir y transmitir, es decir, todo aquello que nos hace humanos”.