Investigación

El hombre que quiso purificar la carrera espacial con plantas

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El hombre que quiso purificar la carrera espacial con plantas
Cría de potos purificadores de aire

Cría de potos purificadores de aire U: Washington

Resumen:

A fines de la década de 1960, “Bill” Wolverton era un científico ambiental que trabajaba para el ejército de EE.UU. En concreto, para abordar los problemas de residuos que dejaban los centros para la guerra biológica, nada menos. En Florida, dirigía una instalación donde descubrió que las plantas de pantanos en realidad estaban comiéndose el agente naranja que había en las aguas locales por pruebas del gobierno. Después de este hallazgo, se fue al Centro Espacial Stennis de la NASA.

El ambientalista Bill Wolberton

El ambientalista Bill Wolberton

La agencia del espacio le dio dinero para investigar las capacidades naturales del medio ambiente para autolimpiarse, como parte de lo que ahora es el Programa de Garantía Ambiental de Stennis. Los objetivos fueron purificar el aire del Centro de productos químicos de desechos y proporcionar información sobre el apoyo «ecológico» para entornos cerrados. O sea, naves y cápsulas espaciales habitables.Se le encomendó el uso de plantas para limpiar las aguas residuales en el Centro de la NASA. Hasta el día de hoy, el diseño de Wolverton, que reemplaza un sistema séptico tradicional con jacintos acuáticos, todavía está en uso. Su investigación luego se centró en utilizar plantas para mejorar la calidad del aire.

En 1973, los científicos de la NASA identificaron 107 compuestos orgánicos volátiles (COV) en el aire dentro de la estación espacial Skylab. Este efecto, conocido como desgasificación, propaga los COV, como el formaldehído, el benceno y el tricloroetileno, todos agentes irritantes conocidos y carcinógenos potenciales.

La respuesta, según un informe de la NASA publicado más tarde por Wolverton en 1989, es que «para que el ser humano se mueva en entornos cerrados, en la Tierra o en el espacio, debe llevar el sistema de soporte vital de la naturaleza». Plantas. Demostró que se paliaban los efectos del llamado síndrome del edificio enfermo. Una vez que los vegetales se introdujeron en el ambiente, el análisis de la calidad del aire mostró que la mayoría de los COV se habían eliminado y los síntomas desaparecieron. Eso sí, aquella vez no se usaron potos en el experimento.