Cumbre del Clima

Medio Ambiente

Los desplazamientos por el cambio climático se quintuplican en una década

Más de 20 millones de personas, la mayoría pobres de países pobres, se ven forzadas a dejar sus hogares cada año, según Oxfam

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Los desplazamientos por el cambio climático se quintuplican en una década
Sequía Etiopía

Amina Ibrahim es una madre de 12 hijos afectada por la sequía en Qararo, Etiopía. PABLO TOSCO / OXFAM

Resumen:

Más de 20 millones de personas se ven obligadas a desplazarse cada año como consecuencia de los efectos del cambio climático. Los desplazamientos por los desastres provocados por la emergencia climática se han quintuplicado en una década, según el informe titulado Obligadas a abandonar sus hogares que ha dado a conocer este lunes Oxfam Intermón.

Hasta ahora un 80% de los afectados se concentran en Asia, donde vive el 60% de la población mundial y un tercio de los que sufren extrema pobreza. Son los más pobres en países pobres, y entre ellos las mujeres los más afectados por la emergencia climática.

España es, después de República Checa y Grecia, el tercer país de Europa con mayor riesgo de que su población resulte afectada por desastres relacionados con la emergencia climática. Sin embargo, Europa no es una zona con un riesgo elevado en comparación con Asia o el Cuerno de África.

En la última década los desastres derivados del calentamiento global son la principal causa de desplazamientos internos en todo el planeta. En la actualidad es tres veces más probable que estos desplazamientos masivos se den por estos desastres que por conflictos.

En la cumbre del clima, que se celebra en Madrid del 2 al 12 de diciembre, con copresidencia chilena, se abordará el problema del apoyo financiero a las comunidades afectadas. En este sentido, Oxfam demanda reducciones más urgentes y ambiciosas, con el fin de limitar el calentamiento global a 1,5 º C, así como la creación de un nuevo servicio financiero de pérdidas y daños para ayudar a las comunidades a recuperarse y reconstruirse.

Las pérdidas económicas consecuencia de esta crisis climática global en la última década fue de media equivalente al 2% de los ingresos nacionales de los países afectados. En el caso de algunos pequeños Estados insulares llegó al 20%.

Son las personas que viven en los países más pobres, quienes menos han contribuido al cambio climático, quienes afrontan un mayor riesgo», dice el informe de Oxfam

El documento subraya que «nadie es inmune» a estos desastres, así hemos visto recientemente la inundación de Venecia, por ejemplo, aunque son «las personas que viven en los países más pobres, quienes menos han contribuido a la contaminación atmosférica, quienes afrontan un mayor riesgo». Es lo que denomina la ONU el apartheid climático.

«Nuestros gobiernos están alimentando una crisis que está obligando a millones de personas a abandonar sus hogares. Son los más pobres de los países más pobres quienes pagan el precio más alto», afirma José María Vera, director ejecutivo interino de Oxfam Internacional.

«La gente está tomando las calles en todo el mundo para exigir acciones urgentes. Si los políticos desoyen sus demandas, más personas morirán, pasarán hambre y se verán obligadas a abandonar sus hogares», añade el responsable de esta ONG.

Si vives en un país de renta media baja o baja, como la India, Nigeria o Bolivia, las posibilidades de que tengas que abandonar tu hogar como consecuencia del cambio climático es cuatro veces mayor que si tu casa está en un país rico como Estados Unidos, o España.

Un caso especialmente llamativo es el de Somalia, uno de los países más pobres del mundo. Según el estudio de Oxfam, más de un millón de personas, el 7,5% de su población, se ha visto forzada a desplazarse por inundaciones o por conflictos. Los somalíes hacen frente también a una sequía extrema. Sus emisiones per capita son la quinta parte de las que generan los países ricos.

Siete de los diez países donde existe mayor riesgo de desplazamiento interno como consecuencia de fenómenos meteorológicos extremos son pequeños Estados insulares en desarrollo, cuyas emisiones per capita suponen un tercio de las que producen los países ricos.

Aproximadamente un 5% de la población de Cuba, Dominica y Tuvalu, lo que equivale a la mitad de la población de Madrid, tuvo que dejar su hogar por condiciones meteorológicas extremas.

En Asia, donde vive el 60% de la población mundial y un tercio de la que padece extrema pobreza, la amenaza de la emergencia climática es muy preocupante. Muchas de sus ciudades, como Ho Chi Minh, en Vietnam, Bankgok en Tailandia, o incluso Shanghai, están en zonas costeras de baja altitud. En mayo de 2019, por ejemplo, el ciclón Fani obligó a desplazarse a 3,5 millones de personas en Bangladesh y la India.

La elevación del nivel del mar afectará a unos 150 millones de personas en 2050, según una investigación dada a conocer en octubre pasado en Nature Communication, realizada por Climate Central, una organización científica ubicada en New Jersey.

De acuerdo con este informe, más de 20 millones de personas en Vietnam se verán obligadas a desplazarse. En Tailandia más del 10% de sus habitantes viven ahora en zonas potencialmente inundables. Los investigadores han recurrido a la inteligencia artificial para confirmar sus datos.

Las mujeres, población de alto riesgo

Silveria Pérez vive en una comunidad rural de Guatemala afectada por una severa sequía. Su marido ha buscado trabajo en México. «Solíamos tener cultivos, pero ya no sacamos nada de las cosechas. Cuando era pequeña, me acuerdo que llovía bastante. Ahora no. Ya no hay agua».

Madre de cuatro hijos, vive angustiada por no saber si tendrá para dar de su comer a su familia día tras día. «Comemos la tortilla solo con sal. No hay frijolito. Pero es insuficiente para los niños. Le dicen a uno que está en desnutrición su niño… Uno ya no duerme pero no alcanza. Mi esposo va a temporadas a México y trae pisto (dinero) para comprar comida. Pero no alcanza», se lamenta angustiada Silveria, según el relato compilado por Oxfam.

Solíamos tener cultivos pero ya no sacamos nada de la cosechas. Cuando era pequeña, llovía bastante. Ahora no. Ya no hay agua», se lamenta Silveria Pérez, de Guatemala

Miles de familias como la de Silveria en Guatemala y otros países como Honduras, El Salvador y Nicaragua padecen los efectos de El Niño, un fenómeno que ha degenerado en seis años de sequía. Unos 3,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria por esta causa.

Silveria es una más de las cientos de miles de mujeres víctimas de la emergencia climática. En Etiopía Amina Ibrahim ha de recorrer buscar a diario agua para sus 12 hijos. Las mujeres son más vulnerables debido a normas culturales y sociales muy arraigadas, sobre todo en las comunidades más pobres.

Suelen ser quienes se quedan atrás, las últimas en abandonar el hogar, para cuidar a los niños o a los mayores. Como las condiciones son peores, cuando son víctimas de sequías los campos de cultivo, sus condiciones laborales empeoran muchísimo.

Cuando finalmente dejan sus hogares, están más expuestas a la violencia sexual y abusos de todo tipo. Como su acceso a la educación es más limitado, tienen menos posibilidades de defender sus derechos.

Acción urgente

Si los gobiernos no se ponen manos a la obra de forma urgente, 140 millones de personas del África subsahariana, Asia meridional y América Latina se verán forzadas a dejar sus hogares para el año 2050, según un informe del Banco Mundial de 2018. Hay otras investigaciones más recientes que hablan incluso de 300 millones de afectados en 2050.

Como prioridad, según estima Oxfam, la comunidad internacional habría de reducir los niveles de emisiones a 1,5ºC y poner en marcha estrategias para la eliminación gradual de los combustibles fósiles.

A su vez, hay que ayudar a las comunidades más pobres y vulnerables. «Los países ricos responsables de la contaminación deben cumplir con su promesa de movilizar 100.000 millones de dólares cada año para 2020 con el fin de favorecer la reducción de emisiones y la adaptación de los países pobres. Además, habría que garantizar que esos fondos llegan a las comunidades más desfavorecidas», señala el informe.

Los gobiernos deberían prestar especial atención a las mujeres para que asuman el liderazgo «a la hora de decidir si se realiza una reubicación y cualquier iniciativa sobre daños y pérdidas que se elabore».

Mujeres como la guatemalteca Silveria Pérez o la etíope Amina Ibrahim merecen una oportunidad de una vida mejor.