Medio Ambiente

La cumbre de Montreal cierra con un escudo para el 30% de la biodiversidad del planeta

La Amazonía brasileña, en la frontera entre Brasil y Colombia

La Amazonía brasileña, en la frontera entre Brasil y Colombia PAULO LOPES / ZUMA PRESS /

La XV Conferencia de Naciones Unidas de Biodiversidad cierra en Montreal (Canadá) con el compromiso por parte de 196 estados de proteger el 30% de la superficie terrestre y marina de la Tierra para 2030 con el fin de preservar la biodiversidad.

Al acuerdo se ha llegado tras dos semanas de negociaciones en la ciudad canadiense, el acuerdo significa una avance en la protección de la biodiversidad del planeta de la que se estima que depende la mitad de la riqueza que se produce en el mundo anualmente.

Hasta hoy la superficie de protegida del planeta sólo es del 17% de su superficie terrestre y el 10% de la marina. Para alcanzar este objetivo en 2030 los países han creado una hoja de ruta que incluye la financiación de 20.000 millones de fondos públicos y privados. También se quiere que los países retiren las subvenciones de actividades económicas que son dañinas para la naturaleza y la biodiversidad, unos subsidios que se estiman en 500.000 millones de dólares.

La vicepresidenta española Teresa Ribera ha valorado positivamente el compromiso de esta cumbre, a la que ella asistió este fin de semana: «Por fin conseguimos acordar un marco global que oriente nuestros esfuerzos para detener y revertir la pérdida de biodiversidad y alcanzar un mundo con una naturaleza en positivo para 2030», ha manifestado Ribera que ha recordado que España defiende un alto nivel de ambición.

Reacciones de ecologistas y científicos

El acuerdo alcanzado ha dejado un sabor agridulce a los ecologistas y a los biólogos que valoran positivamente los pasos dados pero que a sus ojos son escasos para las necesidades de un planeta amenazado por lo que se denomina la sexta extinción. Esto es la pérdida de biodiversidad que amenaza a más de la mitad de las especies del planeta, a la agricultura y a la pesca.

Implica abordar de una vez por todas el problema que las industrias están provocando la destrucción de la naturaleza en Europa y fuera de ella»

Anna Ogniewska, greenpeace

“Al volver de Montreal, los gobiernos europeos tendrán que ir mucho más allá de lo acordado si realmente quieren detener la extinción de especies», ha destacado Anna Ogniewska, asesora política de Greenpeace dice desde Montreal. «También implica abordar de una vez por todas el problema que las industrias están provocando la destrucción de la naturaleza en Europa y fuera de ella, con actividades como la sobreproducción de carne y lácteos o la tala irresponsable de bosques para obtener productos madereros de vida corta».

Para Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife el acuerdo es una buena noticia tras años de retraso: «En general, el marco dice cosas buenas, pero la falta de detalles y el lenguaje vago utilizado en algunas partes del texto no ayudan». Según Juan Carlos Atienza, responsable de Gobernanza Ambiental de SEO/BirdLife «tras dos años de retraso se ha alcanzado el mejor Acuerdo posible, pero tal vez no el acuerdo que necesitaba el planeta».

«Este no es el Acuerdo de París de la Biodiversidad, pero claramente es un paso positivo en la buena dirección. ¿En qué dirección? En la de convertir la conservación de la biodiversidad y de los servicios que proporciona a la sociedad en uno de los ejes clave de su desarrollo», afirma Lluís Brotons, investigador del CSIC en el CREAF. «Sin la conservación de la biodiversidad y de los procesos naturales que la sustentan, el futuro del ser humano estará amenazado. Este nuevo marco global de la biodiversidad reconoce esto de manera explícita e identifica objetivos generales y específicos para revertir la pérdida de biodiversidad en un futuro cercano», añade en declaraciones a Science Media Centre España. 

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