«Un libro para mujeres reales que saca lo mejor de ti», esa es la premisa de El plan Sálvame para curvys, un recopilatorio de consejos, anécdotas, ejercicios y recetas que Anabel Pantoja ha conformado para dar las claves de su nueva corriente de pensamiento. No, no es el existencialismo, sino el body positivismo.

«Con 7 u 8 ocho años me ponía ciega de chuches y bollería industrial», unas durísimas declaraciones que evidencian, hasta qué punto, las caries se convirtieron en una figura importante en la infancia de Anabel. Si hay algo que no podemos negar, es la sinceridad con la que la sobrina de la Pantoja aborda la situación y los testimonios de su vida.

En El plan Sálvame para curvys, Anabel se sincera sobre su obsesión con la comida: «Yo me pongo a dieta y me dura menos de 24 horas», afirma, y añade que «me sobran 8 o 10 kilos, pero me gusta demasiado comer». Y es que, ¿quién se puede resistir a unas croquetas con su caña de acompañamiento? Di que sí, Anabel.

Me pongo a dieta y me dura menos de 24 horas

Anabel pantoja

Uno de los causantes de su mala alimentación parece residir en Sálvame, pues cuando sale del exitoso programa de Telecinco, la colaboradora se «comería un buey». «En Sálvame me regañan por comer mal y me enfado. Les digo que por mucho que venga el rey de España, yo voy a seguir comiendo mal», unas declaraciones que, aunque sinceras, rozan el pesimismo acerca la falta de voluntad. Para Anabel, pedir una ensalada en el menú de un bar sería un golpe anímico de alto calibre.

Una de las grandes incongruencias de El plan Sálvame para curvys es que, entre la fresca sinceridad de «no seas muy dura contigo, si te da ansiedad, cómete ese chocolate», hay un doble rasero en el que «muchos niños pueden acabar como Moby Dick» por comerse unos nuggets al mediodía.

La frescura con la que Anabel aborda su ansiedad y preocupaciones estéticas hace que, en cierta medida, encontremos más puntos en común con sus testimonios que con muchos de otros expertos o figuras de renombre, pero la liviandad con la que aconseja, sin titulaciones o notoriedad, preocupa. Aunque cierto es que, en todo momento, Anabel no se considera como un as en nada de lo que cuenta, lo que hace pensar si el libro es más trágico o cómico.

De Jennifer López al #Pantoyo, pasando por la épica

El plan Sálvame para curvys es un verdadero Caballo de Troya: no sabes lo que tiene dentro hasta que lo abres. Dentro, una larga lista de mantras de vida se amontonan y hacen dudar al lector sobre cuál de todos usar en la próxima publicación de Instagram. Por si tenéis dudas, aquí una selecta gama de perlitas, Pantoja style.

  1. «Las dietas muy estrictas no van con mi estilo de vida. En el desayuno me decían que tenía que tomar una tostada integral, por ahí no paso».
  2. «Paso de lo que piensen los que me critican, yo me veo buenorra».
  3. «No no estoy embarazada, parece que estoy de cinco meses pero no, es pura grasa, es la mayonesa, es el chocolate».
  4. «Mi novio me regaña y me dice que no le eche mayonesa a la pizza, y yo le digo que si ya me estoy metiendo dos mil calorías, qué más da 700 más».
  5. «También recuerdo cuando descubrí lo grande que era mi culo, pero que no era el culo de Jennifer López».
  6. «¿Una de mis mayores virtudes? Humildemente creo que es la humildad».
  7. «Con todo esto quiero deciros que haciendo ejercicio no pretendo adelgazar, lo que intento al menos es no ponerme más gorda».
  8. «Tengo una amiga íntima que era plana, plana, solo tenía aparentemente el pezón».
  9. «Mountain climbers, ¿qué es eso? Lo mismo pensé yo la primera vez que lo oí. Pues es un ejercicio que cuesta mucho, con el que crees que te vas a morir, pero no, no te mueres».
  10. «Beber agua es una costumbre que heredé de mi yaya y que cumplo a rajatabla».
  11. «El ajo en polvo es opcional, pero es un truco que me enseñó Elisabeth Reyes».
  12. «Recuerdo que me tuve que pesar después de una Semana Santa y ya sabéis cómo son las torrijas en Sevilla».
  13. «»La botella de oxígeno, Anabel», me dijo un seguidor cuando hice un directo con un reto».
  14. «Doctor, mi prima sigue igual de gorda», una dedicatoria de Kiko Rivera a Anabel Pantoja tras su operación de banda gástrica.
  15. «Hoy me apetece practicar el baile a mi manera, lo que yo llamo: Pantoversión libre».

«Ole la Panto, o sea, yo», y es que, no hay mejor sentimiento que el amor por uno mismo.