Obama is back. Con una mascarilla negra con las letras VOTE, el primer presidente afroamericano de la Historia ha vuelto a la arena en Filadelfia, en el mismo escenario donde participó en la campaña de Hillary Clinton, la candidata demócrata que perdió frente al magnate Donald Trump. «Trump no nos protege, ni siquiera sabe cómo protegerse a sí mismo», ha dicho Obama, quien ha recordado a los ciudadanos que quedan 13 días para «las elecciones más importantes de nuestras vidas«.

Es extraordinario que un ex presidente haga campaña con mensajes contra un presidente en el cargo. Es la primera vez que Obama ha sido tan contundente y claro contra Donald Trump.

«Ocho meses en esta pandemia y los casos están aumentado de nuevo en todo el país. Donald Trump no les va a proteger a todos de repente. Ni siquiera es capaz de tomar las medidas básicas para protegerse a sí mismo», ha afirmado quien fuera antecesor de Donald Trump de 2008 a 2016. El candidato demócrata, Joe Biden, fue su vicepresidente.

Por precaución en estos tiempos de pandemia los asistentes al mitin lo hicieron en automóviles. Para expresar su apoyo a los demócrata, y a Obama en concreto, se escuchaban bocinazos.

«Si nos preguntamos si el país está mejor que hace cuatro años, os digo que no estarías aquí siguiendo el mitin en vuestros coches…los únicos que están mejor son los ricos que pagan menos impuestos… ahora miles de familias no tienen nada que llevar a la mesa por esta pandemia», ha dicho Obama, quien ha recordado las dramáticas cifras que ha dejado el coronavirus en Estados Unidos, el país con más casos (8,3 millones) y muertes en el mundo (más de 222.000). «Nuestra reputación en el mundo está en cuestión».

«No podemos afrontar cuatro años más… Pero podéis votar… Con Joe y Kamala al timón, no tendrán que pensar en las locuras que dicen todos los días. Podrán seguir con sus vidas sabiendo que el presidente no retuitea teorías de la conspiración», ha añadido, en alusión a la pasión tuitera de Donald Trump.

El ex presidente demócrata ha aludido a la experiencia de Trump como promotor del reality show The Apprentice, por lo que se hizo conocido en todo Estados Unidos. «Esto no es un reality show. Esta es la realidad. Y el resto de nosotros hemos tenido que vivir con las consecuencias de que él [Trump] haya sido incapaz de tomarse el trabajo en serio», ha remarcado.

‘Beijing Barry’

Ha aludido a China, pero en un sentido muy distinto al que suele utilizar Donald Trump, al que le gusta hablar del «virus chino» y culpar a China de las consecuencias negativas en la economía del Covid-19 y de la situación previa que vivían los estados industriales.

Obama también ha recordado cómo Trump no paga impuestos en Estados Unidos, hecho que ha revelado recientemente The New York Times, pero a la vez hace negocios con China.

«Sabemos que sigue haciendo negocios con China porque tiene una cuenta bancaria secreta en China. ¿Cómo es posible?… No es una buena idea tener un presidente que le debe un montón de dinero a gente en el extranjero», ha dicho Obama, a la par que se mofaba de la pasión de Trump de poner motes a sus contrincantes [llama Sleepy Joe a Biden, por ejemplo]. «¿Os imagináis que yo lo hubiera hecho? En la Fox me llamarían Beijing Barry

«Debe estar pagando más dinero a gobiernos extranjeros de lo que paga en impuestos en Estados Unidos», ha señalado quien fuera el primer presidente afroamericano de EEUU. Según The New York Times, ya en la Casa Blanca, Trump pagó solo 750 euros dos años consecutivos y diez años de los últimos 15 no pagó nada por declarar sus negocios en quiebra. Trump lo niega todo pero se resiste a presentar sus declaraciones de la renta.

«Los ex presidentes no suelen inmiscuirse en política y menos aún en lo que hacen sus predecesores. Creo que ese era el plan de Obama, pero Trump ha provocado el cambio», dijo David Axelrod, ex asesor de Obama, en la CNN.

Trump se burló previamente del apoyo que pueda prestar Obama a su ex vicepresidente, debido a que no logró que Hillary Clinton ganara hace cuatro años. Sin embargo, Obama tiene gran capacidad movilizadora. Este fin de semana el ex presidente hará campaña en Florida, uno de los estados clave para lograr la Presidencia.

Obama ha recordado a los estadounidenses que el 3 de noviembre es el último día para depositar el voto, ya que pueden hacerlo ya. De hecho, 43 millones de ciudadanos ya lo han hecho. Hace cuatro años 47 millones de estadounidenses lo hicieron de forma anticipada.

«Lo que hagamos en estos 13 días marcará las décadas próximas», ha dicho Obama, que va a dar varios mítines con el objetivo de llamar al voto, especialmente a los jóvenes y a los afroamericanos. «Cada voto cuenta», ha insistido.

Así es. Cuanto mayor sea la participación mayores son las posibilidades de los demócratas. Hace cuatro años muchos de los que habían por los demócratas en otras ocasiones se quedaron en casa, en parte porque daban por hecho que ganaría Hillary Clinton, una candidata que no convencía al ala más a la izquierda del partido, y que provocaba rechazo entre muchos estadounidenses.

Aún así, Clinton ganó por unos tres millones de votos, que no fueron suficientes para reunir los 270 votos electorales necesarios para alzarse con la Presidencia. Trump ganó en todos los estados que tenía que ganar para llegar a la Casa Blanca, incluido Florida.

En esta ocasión las encuestas indican que Biden y Harris van por delante en voto popular y en gran parte de los llamados battleground states (campos de batalla), muchos situados en el cinturón industrial o rust belt, pero aún nada está seguro.

El último debate entre Donald Trump y Joe Biden se celebra este jueves por la noche. Para que no se interrumpan tendrán los micrófonos en silencio mientras el rival expone sus principios sobre cada tema. El objetivo es evitar otra pelea de gallos, como fue el primer vis a vis entre el presidente y el líder demócrata.