El peor debate presidencial de nuestras vidas. Hay unanimidad sobre el balance de esta pelea callejera entre el presidente, Donald Trump, y el candidato demócrata, Joe Biden. El moderador Chris Wallace, de la cadena Fox, quería ser invisible para que el debate fuera un éxito. Sin embargo, ha tenido que intervenir como si fuera el profesor de una clase de adolescentes.

Después de 90 minutos de gritos, interrupciones e insultos, ninguno de los dos aspirantes a la Casa Blanca, ambos septuagenarios, han explicado por qué habría que votarles ni que plan tienen para Estados Unidos, cuando el país vive la peor crisis en décadas.

El veredicto es unánime entre los comentaristas en Estados Unidos y en el exterior. Trump ha convertido el debate en un barrizal. Y Joe Biden no ha podido evitarlo, y esa es su derrota también. Los perdedores son los millones de estadounidenses que contemplan estupefactos el espectáculo.

Cualquier parecido con el primer debate televisado entre Richard Nixon y John F. Kennedy, hace 60 años, o con la brillante irrupción de Bill Clinton en 1992 es pura fantasía.

¿Por qué no te callas?

La estrategia de Trump ha sido atacar, atacar y atacar, sin dejar a Joe Biden exponer sus argumentos. Biden ha reaccionado y de ahí que gran parte del debate haya sido un intercambio de reproches, incluso insultos. «¿Por qué no te callas?», le ha reprochado Biden al presidente, cuando por enésima vez pretendía monopolizar el debate. También le ha instado a «dejar de ladrar» y le ha calificado de «payaso» y mentiroso».

Ha roto el fuego Donald Trump con una cuestión sobre la nominación de Amy Coney Barrett al Tribunal Supremo. «Ganamos las elecciones. Tenemos el Senado y la Presidencia. Tenemos el derecho a hacerlo. Y Amy Coney Barrett es brillante. Será una juez extraordinario. Tenemos el derecho de elegir a la juez». Barrett sustituiría a la juez Ruth Bader Ginsburgo, fallecida hace diez días, a los 87 años.

«Es el pueblo americano el que tiene derecho a elegir. Estamos en medio de unas elecciones. Hay mucha gente que ya ha votado. Lo que está en juego es el riesgo de que 20 millones de personas pierdan el derecho a la seguridad social (Affordable Care). Si gana las elecciones, lo podrás hacer (sustituir a Bader Ginsburg). Habría que esperar», ha dicho Joe Biden.

Soy el Partido Demócrata ahora. La plataforma del Partido Demócrata es lo que yo he aprobado»

joe biden

Menos de cinco minutos después de empezar el debate Trump ya ha llamado a Joe Biden «socialista», lo que en términos del pueblo estadounidense es como decir «comunista». Ha sido a propósito de la cobertura sanitaria. Biden ha sacado a la luz a los 200.000 personas muertas por coronavirus en Estados Unidos. «Usted quiere una medicina comunista, como Bernie Sanders», ha añadido.

Biden le ha aclarado contundente. «Soy el Partido Demócrata ahora. La plataforma del Partido Demócrata es lo que yo aprobé».

Joe Biden se ha reído varias veces de las declaraciones del presidente Trump, a quien ha acusado de ser un mentiroso compulsivo. Y de «no tener un plan», sobre cómo sustituir la cobertura sanitaria impulsada por Obama (Obamacare), y en general.

El debate se ha celebrado en la Universidad Case Western Reserve de Cleveland, Ohio. Este es uno de los llamados swing states (estados bisagra) donde se libra la batalla electoral. Trump ganó en 2016 por ocho puntos. Durante décadas se ha considerado que el voto de Ohio indicaba por dónde se decantaría la elección.

Es la primera vez que Donald Trump y Joe Biden se enfrentan en un debate en televisión en sus vidas. Habrá, en teoría, otras dos ocasiones en los que medirán sus fuerzas en esta campaña electoral: el 15 de octubre y el 22 de octubre. A su vez el vicepresidente Mike Pence se verá las caras con la aspirante demócrata Kamala Harris el 7 de octubre. Hay quienes ya plantean que no tiene sentido otra pelea como la que se ha visto en este primer debate presidencial.

El debate es el acontecimiento televisivo más seguido en Estados Unidos, unos 90 millones de telespectadores de media, después de la Super Bowl. Este primer debate entre los dos candidatos ha despertado una gran expectación. Lo ha moderado Chris Wallace, presentador en Fox News, la cadena conservadora favorita del presidente Trump. Wallace, sin embargo, tiene fama de independiente.

La gente entiende muy bien. Joe, has estado 47 años (en política) y no has hecho nada»

donald trump

Trump se ha enfrentado a Wallace a quien rápidamente ha llamado parcial. «Estoy aquí para debatir con él (Joe Biden) no con usted», ha dicho. Y ha pasado al ataque con Biden rápido: «La gente entiende muy bien. Joe, has estado 47 años (en política) y no has hecho nada».

La estrategia de Trump ha sido desde el principio dinamitar el debate con continuas interrupciones. Mientras que Joe Biden sonreía para contrarrestar sus ataques, si bien daba la impresión de que el presidente no es una persona seria. Incluso le ha llamado «payaso».

Sin plan sobre el coronavirus

«Han muerto 200.000 personas en Estados Unidos. Es el 20% de los fallecidos. Somos el 5% de la población mundial. El presidente no tiene un plan. Y ha reconocido que lo sabía y no quería que la gente entrara en pánico. Esperó y esperó sin tener un plan. Sigue sin tenerlo», ha dicho Joe Biden, sin explicar qué haría él.

«Si te hubiéramos hecho caso, el país seguiría abierto. Lo cerré y dijiste que era por xenofobia. China fue el origen. No sabemos cuántos murieron en China o Rusia. El doctor Fauci ha elogiado el trabajo que he hecho. Lo que he hecho mal es por las fake news«, ha señalado Trump.

«Sé cómo hacer el trabajo. ¿Cuántos de vosotros estáis sentados enfrente de una silla vacía por el coronavirus?», ha replicado Biden.

Han muerto 200.000 personas y el presidente no tiene un plan. Esperó y sigue sin tenerlo»

joe biden

Sobre la vacuna el presidente de Estados Unidos ha dicho que la vacuna se conseguirá rápidamente. «Tendremos la respuesta pronto, muy pronto», ha dicho Trump. Y Biden ha aprovechado para recordar que Trump es quien dijo que todo estaba bajo control en marzo y que habría que inyectarse desinfectante para luchar contra el coronavirus. «Era sarcástico y lo sabías», ha replicado Trump.

Biden ha insistido en que hay que confiar en los científicos. Biden se ha dirigido a los estadounidenses para recordarles que les está mintiendo igual que cuando decía que no pasaba nada. Trump ha comparado el coronavirus con la gripe porcina que enfrentó Obama. Entonces murieron 14.000 personas en Estados Unidos.

El moderador ha preguntado a los dos si llevan mascarillas. Trump ha asegurado que lleva mascarilla «cuando es necesario», si bien «no es tan grande como la que suele llevar Joe Biden». El presidente ha defendido que en los mítines no usa mascarilla porque quiere que le entiendan lo que dice. Ha recordado que a sus mítines van unas 40.000 personas, y son al aire libre, pero a los de Biden van muy poca gente.

Los impuestos de Trump

El presidente ha defendido que hay que mantener la economía abierta, no cerrada como, según Trump, defiende su rival demócrata. «Sería como estar en prisión», ha dicho Trump.

Biden ha recordado cómo la diferencia es que los millonarios, como Trump, tienen menos problemas. «Es el primer presidente de EEUU que dejará el cargo con menos empleos que cuando llegó. Hay que abrir la economía cuando está controlada la crisis. Hay que cuidar la salud y la seguridad de los estadounidenses. Ha defendido que no estamos en emergencia nacional. No ha cuidado de la salud de los estadounidenses», ha dicho Biden.

Wallace le ha preguntado al presidente directamente sobre sus declaraciones fiscales. «He pagado millones en impuestos. Un año pagué 38 millones de dólares», ha dicho el presidente Trump. Incluso ha negado que pagara solo 750 dólares en 2016 y 2017, como mantiene la exclusiva de The New York Times. Joe Biden ha revelado que pagó casi 300.000 dólares en su última declaración de la renta.

Biden ha recordado cómo Trump ha presumido de pagar pocos impuestos porque es listo. Así se lo dijo en uno de los debates con la ex secretaria de Estado Hillary Clinton. Le ha pedido a Biden que haga públicas sus declaraciones de impuestos. «He hecho más en 47 meses que tú en 47 años», ha dicho Trump desviando la conversación hacia el balance de la trayectoria política del ex vicepresidente de Barack Obama.

El ex vicepresidente ha recordado cómo Estados Unidos vive «la peor recesión» en décadas, mientras Trump ha recordado cómo han regresado empresas de fuera a Ohio, Michigan, estados donde se juegan las elecciones.

Ha repetido Joe Biden que es imposible discutir con «este payaso», mientras le recordaba a todos los funcionarios que ha despedido.

La cuestión racial

Ha intervenido en primer lugar Joe Biden, quien ha recordado cómo el presidente Trump consiente a los supremacistas, como lo hizo con las revueltas de Charlottesville, y cómo ha abordado el conflicto generado después de la muerte de George Floyd. «Lo que ha hecho Trump es un desastre para la comunidad afroamericana».

No invocas la ley y el orden porque estás en manos de la izquierda radical»

donald trump

El presidente ha invocado su defensa de la ley y el orden, y el apoyo que recibe en diversos sitios del país, incluso en Minneapolis, donde murió a manos de un policía George Floyd. «No invocas la ley y el orden porque estás en manos de la izquierda radical», ha dicho Trump, quien no ha condenado el supremacismo blanco.

Biden ha destacado cómo la mayoría de los agentes son honestos. Ha prometido que habrá más transparencia cuando sucedan hechos como lo que se vio en Minneapolis con George Floyd o con Breonna Taylor.

«No podremos hacer nada si no lo hacemos juntos. Trump y la gente que los apoya nos mira por encima del hombro: a los que tienen otra raza o no tienen medios», ha dicho Biden, que ha remarcado que defiende la ley y el orden, pero con justicia. El presidente ha acusado a la Administración Obama de ser divisiva como ninguna otra.

El presidente ha acusado a Biden de poner en peligro la seguridad del país si llega al poder porque, ha insistido, está en manos de la izquierda radical. El candidato demócrata ha defendido que la policía tenga medios para afrontar los problemas a los que haga frente.

«La violencia ha de ser perseguida», ha insistido Biden, con la idea de no parecer débil frente a los choques violentos registrados en numerosas ciudades. «Trump pone gasolina en el fuego», ha remarcado. El presidente insiste que mandaría la Guardia Nacional sin duda cuando hay problemas en las calles.

Wallace ha tratado de que aborden el problema del medio ambiente, pero ha sido en vano. Trump ha asegurado que le gustan los cielos limpios, sin especificar cómo quiere lograrlos, mientras Biden apenas podía explicar su política medioambiental.

¿Por qué deben votarle a usted?

La pregunta de Chris Wallace ha sido directa. «¿Por qué deben votarle a usted». Trump ha dibujado su idílico mandato. «Nunca ha habido un presidente ni una Administración que hay hecho más por América. Nadie ha hecho lo que he hecho. Todo ha estado bien. La economía ha experimentado un gran boom», ha dicho. Y se ha atribuido como un éxito haber nombrado decenas de miles de jueces y tres jueces en el Supremo.

Somos más débiles, más pobres, más violentos, más divididos. Los millonarios tienen más ricos. Ustedes, más problemas»

joe biden

«Somos más débiles, más pobres, más violentos, más divididos. Los millonarios son más ricos. Ustedes tienen más problemas. No podemos seguir divididos. Cuando habla usted de los perdedores. Mi hijo Beau estuvo en Irak. No era un perdedor. Era un héroe», ha dicho Biden. Beau Biden murió en 2015 como consecuencia de un tumor cerebral.

Cuando le ha interrumpido Donald Trump con acusaciones sobre su otro hijo, Hunter, ha recordado que tuvo un problema con drogas, como otros americanos, lo afrontó y lo superó. Todas las líneas rojas han saltado por los aires.

¿Y si gana su rival?

Joe Biden ha aprovechado la pregunta sobre la legitimidad electoral para apelar al voto. «Hay millones de votantes que lo harán por correo por el coronavirus. No hay problema con el voto por correo. Trump quiere meterles miedo y disuadirles de votar. Salid y votad. Votad, votad, votad. Como sea. Pero votad. Trump no puede deteneros. Aceptaré el resultado, si gana Trump».

Si veo decenas de miles de papeletas manipuladas, no lo voy a aceptar. Son unos tramposos»

donald trump

Sin embargo, el presidente Trump no ha dejado claro si respetará o no el resultado, porque no concibe una derrota. Ha reconocido que no le extrañaría que el recuento acabara el Tribunal Supremo. «Preparan el fraude. Hemos visto votos en una papelera. Espero que no haya problema porque la gente está feliz con lo que hemos hecho». De momento va a la zaga en los sondeos, pero nadie se fía de las encuestas después de su sorprendente victoria en 2016. Los primeros datos apuntan a que Joe Biden habría ganado este primer debate, pero Hillary Clinton ganó los debates y los sondeos, pero perdió la elección.

«¿Van a comprometerse a esperar el resultado?», ha preguntado Wallace. «Si veo decenas de miles de papeletas manipuladas, no lo voy a aceptar. Son unos tramposos».

El mensaje final de Biden ha sido: «Tenéis la oportunidad del cambio. Votad si queréis un cambio o cuatro años más de mentiras».

La estrategia del caos

Las primeras reacciones han sido demoledoras. «Ha sido un fuego cruzado, un choque de trenes, un caos en toda regla. El peor debate que he visto nunca. No ha sido un debate. Y principalmente ha sido así por el presidente Trump», ha dicho el moderador de la CNN Jake Tapper.

George Stephanopoulos, moderador en la ABC, coincide en el veredicto: «Es el peor debate presidencial que he visto en mi vida».

En declaraciones a El Independiente, el analista político Joaquín Pérez explica: «Trump tenía que aparentar dominio a toda costa. A su gente le gusta eso. El macho alfa, el líder indiscutible. Y lo logró al saltarse las reglas del debate que él mismo había aceptado.  Pero por otra parte, la estrategia de Biden era mostrarse sereno, aguantar los ataques y abusos de Trump y exponer, cada vez que podía, los planes que tiene y las críticas a Trump en el tema que más pega a los electores: la pandemia. Los dos desarrollaron el plan y a los dos les funcionó».

«La postura tranquila de Biden dio la impresión de triunfo, al fin y al cabo, en la televisión las posturas serenas llegan más que las explosivas», añade. Sin embargo, no parece que vaya a cambiar el panorama electoral. «Los niños, que por vez primera vieron el debate, según testimonios, salieron muy frustrados, llorosos, y desilusionados. Y eso no es bueno para el futuro de la democracia», añade el analista.

La actuación de Trump tiene el objetivo de socavar la confianza en las elecciones y la democracia en sí misma

anne applebaum

La periodista Anne Applebaum, de The Atlantic, ha señalado en su cuenta de Twitter cómo «la actuación de Trump tiene el objetivo de socavar la confianza en las elecciones y en la democracia en sí misma. Por favor, vayan a votar».

Dana Bash, de la CNN, ha sido más mundana: «Esto ha sido un espectáculo de mierda».

Con vistas a los dos debates siguientes, que el equipo de Biden asegura que se mantienen en agenda, Xavier Peytibi, consultor de comunicación política en Ideograma, dice: «Creo que Biden no debería entrar tanto en su juego, debe diferenciarse. Ya ha demostrado que puede ser igual de rastrero. Muy bien, ahora demuestra que puedes ser un buen líder».