El Georgiagate ha estallado justo en vísperas de las decisivas elecciones al Senado en este estado. La exclusiva lleva la firma de la periodista Amy Gardner de The Washington Post. El presidente Donald Trump presionó al secretario de Estado de Georgia, también republicano, para que «encontrara» los votos suficientes para ganar este estado al demócrata Joe Biden.

La conversación entre el presidente Trump y el republicano Brad Raffensberg, de una hora, es un ejemplo de abuso de poder de manual. Trump llega a amenazar al secretario de Estado de Georgia a quien advierte que su conducta es «muy arriesgada». Raffensberg explica a Trump que las quejas de fraude no se basan en datos.

Presidente, el problema que usted tiene es que los datos indican que está equivocado»

brad raffensperger

«La gente de Georgia está enfadada, la gente del país está enfadada. Y no hay nada erróneo en decir que tienes que recontar», dice Trump en su conversación telefónica, que tuvo lugar este sábado 2 de enero a las 15h. Raffensperger responde: «Bien, presidente el problema que usted tiene es que los datos indican que usted está equivocado».

En el punto más escandaloso de la charla, el presidente dice: «Mira, todo lo que quiero es esto. Quiero que encuentres 11.780 votos, uno más de los que tenemos. Porque ganamos el estado». Añade más tarde: «Entonces, ¿qué vamos a hacer aquí? Solo necesito 11.000 votos. Vamos, hombre».

«No perdí Georgia. De ninguna manera. Ganamos por cientos de miles de votos», insiste el presidente, en otro momento de la conversación.

Conversación con testigos

Varios de sus asesores estuvieron presentes en la conversación, entre ellos el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, y la abogada Cleta Mitchell.

Trump ha tuiteado el domingo que había hablado con Raffensperger y que el secretario de Estado se había mostrado incapaz de dar respuestas sobre la destrucción de papeletas y otras irregularidades. «No tiene ni idea», escribe Trump.

Raffensperger le ha contestado: «Con todo el respeto, presidente: usted no está diciendo la verdad».

Este hecho denota cómo Trump está apurando sus últimos cartuchos para intentar revertir el resultado electoral. Raffensperger no es el único republicano al que ha presionado, una vez que las denuncias de fraude han sido rechazadas en los tribunales, e incluso el Supremo, con mayoría republicana, las ha descartado.

La mayoría del Senado, en juego

Este martes 5 de enero se celebran las decisivas elecciones en Georgia. Es la segunda vuelta para los dos puestos en el Senado federal. Si los dos candidatos demócratas logran los escaños en disputa, habrá empate a 50 en el Senado.

En ese caso el voto de calidad corresponde al presidente del Senado, que será en el próximo mandato la vicepresidenta Kamala Harris. Si los republicanos ganan al menos uno de los puestos al Senado, tendrán la mayoría y pondrán en dificultades a Joe Biden a la hora de legislar.

[La conversación] es una clara muestra de abuso de poder del presidente de EEUU»

kamala harris

Desde Georgia, donde en estas últimas horas va a hacer campaña el presidente Trump, la vicepresidenta electa ha dicho que la conversación que ha revelado de The Washington Post es «un claro muestra de abuso de poder del presidente de EEUU». Kamala Harris fue fiscal general en California.

El abogado de la campaña demócrata, Bob Bauer, señala que muestra «la desagradable historia del asalto a la democracia de Donald Trump». Entre las filas republicanas reina el silencio.

Este domingo han jurado los nuevos congresistas. La demócrata Nancy Pelosi ha sido reelegida como presidenta de la Cámara de Representantes. El martes 5 se celebran las elecciones en Georgia, y el miércoles 6 el Congreso ha de confirmar el resultado del Colegio Electoral, que otorgó 306 votos al demócrata Joe Biden y 232 al presidente Donald Trump.

Una decena de republicanos han anunciado que rechazarán este voto del Colegio Electoral, en respuesta a las demandas de fraude del presidente Trump, al que muestran su fidelidad hasta el final. Este gesto no pone en duda la designación de Biden pero hará más lento el proceso.

Carta de los ex secretarios de Defensa

En las últimas horas también se ha hecho pública en The Washington Post una de carta de los 10 ex secretarios de Defensa aún vivos, varios de ellos republicanos, que declaran que las elecciones ya terminaron y el resultado es claro. Es una contundente llamada de atención al presidente Donald Trump, quien insiste en atizar el fuego del fraude.

La carta está firmada por Dick Cheney, James Mattis, Mark Esper, Leon Panetta, Donald Rumsfeld, William Cohen, Chuck Hagel, Robert Gates, William Perry y Ashton Carter. El artículo se titula Involving the military in election disputes would cross into dangerous territory (Implicar a los militares en disputas electorales cruzaría un territorio peligroso).

«Nuestras elecciones se celebraron. Los recuentos y las auditorías se han llevado a cabo. Los tribunales se han pronunciado. Los gobernadores han certificado los resultados. Y el Colegio Electoral ha votado. Ya no es momento de cuestionar los resultados; ha llegado el momento de que se formalice el resultado, como prescribe la Constitución», señala el texto.

Y añaden: «Los esfuerzos por implicar a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en las disputas electorales nos llevarían a un territorio peligroso, ilegal e inconstitucional. Los civiles y militares implicados en tales acciones se enfrentarían a delitos por las graves consecuencias que tendrían sus acciones en nuestra república».