China está lista para despegar tras la crisis del coronavirus. El primer ministro chino, Li Keqiang, ha desvelado en la Asamblea Nacional Popular que el objetivo de crecimiento será de al menos un 6% en 2021. «El pueblo chino ha respondido con enorme tenacidad al grave impacto de la epidemia del coronavirus y a la profunda recesión económica global», ha dicho Li.

Ha anunciado también que el gobierno quiere crear al menos 11 millones de puestos de trabajo en las ciudades. China sufrió el impacto de la crisis por el Covid-19, que surgió en la ciudad china de Wuhan, a principios de 2020. Pero fue de los únicos países del mundo que creció, aunque menos de lo esperado: un 2,3%. Pudieron crearse 11,9 millones de empleos.

En la Asamblea Nacional Popular, el Parlamento sui generis de China, se aprueba el plan quinquenal. «Este año se completa con la Visión 2035, que se enmarca en las llamadas dos zancadas de Xi Jinping hasta 2035 la primera, y hasta 2049, centenario de la República Popular China», explica Xulio Ríos, autor de La China de Xi Jinping.

El gobierno chino se propone duplicar el tamaño de la economía de ahora a 2035. En el plan quinquenal el líder chino incluye metas ambiciosas en relación con el cambio climático para alcanzar las cero emisiones en 2060. Aún así el plan en la práctica es más modesto.

En este foro se va a reformar el hukou, para favorecer el empadronamiento de gente procedente del campo en ciudades medias, de menos de siete millones. Otra cuestión pendiente es la reforma de la jubilación.

Listas de ‘patriotas’ en Hong Kong

Otro de los objetivos del gobierno chino es contener la sublevación en Hong Kong con la reforma del sistema electoral. Van a terminar con «un país dos sistemas» y con la autonomía.

«Los patriotas gobernarán Hong Kong. Todo aquel que no jure lealtad a la ley básica y a la República Popular China no podrá asumir un cargo público. Además, se realizará un estudio de los candidatos previa a la nominación. Tienen así garantizados el control en las elecciones de septiembre», señala Xulio Ríos.

En Hong Kong hubo continuadas protestas contra el poder chino en el otoño de 2019. La población demandaba en las calles más democracia y más libertad. Pero Pekín ha acallado a la disidencia. La pandemia ha favorecido que se contuvieran las protestas en las calles.

«El tono general es control. Control de la pobreza, control de la pandemia, control de Hong Kong. Todo bajo control», añade el autor de La globalización china. La Franja y la Ruta.

Son fechas de aniversarios, del centenario de la fundación Partido, y el año próximo hay congreso del partido. Xi Jinping debería salir de escena en 2021, cuando cumple dos mandatos. Sin embargo, la Visión 2035 apunta a que pretender seguir hasta entonces, ya octogenario.