Apunten este nombre: Annalena Baerbock. «Esto es un nuevo comienzo… Podemos hacer el cambio hacia un país más justo, un país más digitalizado, más implicado con el cambio climático, que está en el centro de nuestra agenda y es vital para mi generación. Queremos una Alemania en el corazón de Europa». Será la candidata de Los Verdes a la cancillería alemana en las elecciones del 26 de septiembre. Ningún otro de los grandes partidos contará con una mujer como aspirante a suceder a Merkel.

Atenta a los detalles, disciplinada, y con gran sentido de la organización. No hablamos de Angela Merkel, sino de Baerbock, con quien tiene buena relación la líder conservadora.

Tras un acuerdo con su compañero de tándem en el partido, Robert Habeck, será ella quien aspire a la Cancillería. Y los Verdes figuran segundos en la carrera electoral y están a apenas cinco puntos de la Unión en los últimos sondeos.

Habeck, colíder de los Verdes, ha explicado cómo han llegado al acuerdo entre los dos, en plena armonía. Seguirán trabajando en equipo. «Al final solo puede ser uno. Y será Annalena Baerbock, una mujer luchadora que sabe bien lo que quiere. Nos va a guiar en esta campaña», ha dicho. Habeck será ministro si los Verdes forman parte del próximo gobierno federal, como parece previsible.

Su forma de abordar los problemas nos recuerda a Merkel. Desde el detalle y con gran capacidad de análisis»

franco delle donne

«Su forma de abordar los problemas nos recuerda a Merkel. Desde el detalle y con gran capacidad de análisis. A Alemania le vendría muy bien contar con otra mujer en la cancillería en un momento de crisis», señala Franco delle Donne, consultor político y coautor del podcast El fin de la era Merkel, junto a Raúl Gil Benito.

«Baerbock es cuidadosa con los detalles y disciplinada. Tiene ese tipo de control y acercamiento a los problemas que hemos visto en Merkel y también nos recuerda a Helmut Schmidt», decía Andrew Clarkson, experto del King’s College, en declaraciones que recoge The Statesman.

«Entiendo la política desde lo concreto, desde la vida de los ciudadanos. Cómo incide en la salud, en la educación… la política ha de tratar con lo concreto», ha dicho Baerbock al anunciar su candidatura, que ha de ser ratificada por la directiva de los Verdes en junio próximo. «Defendemos una nueva cultura política, basada en el trabajo conjunto, no unos contra otros».

Annalena Baerbock nació en Hannover el mismo año que Los Verdes: 1980. El partido que se gesta como consecuencia del 68 surge como una confluencia de movimientos ecologistas y antinucleares. En 1983 logran entrar en el Parlamento federal por primera vez con 29 diputados: entre ellos Petra Kelly, Otto Schily y Joschka Fischer.

En su infancia, Baerbock vivía en una granja en Schulenburg, cerca de Hannover, con sus padres, sus hermanas, sus tíos y dos primos. En el colegio fue campeona de salto de trampolín. Acudía con sus padres, un ingeniero mecánico y una educadora social, a las manifestaciones contra el despliegue de los misiles Pershing en territorio alemán y contra la central nuclear de Gorleben.

2005, año clave en su trayectoria

El año clave en la trayectoria de Annalena Baerbock es el 2005. Estudió políticas y leyes enHamburgo con el sueño de convertirse en reportera de guerra. Hizo prácticas en diversos medios locales.

Ese año estudió un master en derecho internacional en la London School of Economics. Ingresó en los Verdes y empezó su ascenso. Es entonces también cuando los Verdes salen del gobierno federal en el que eran socio menor del SPD desde 1998. Fue el año en el que Merkel ascendió a la Cancillería.

En el plano personal entabló una relación con el politólogo vinculado a los Verdes Daniel Holefleisch, con quien se casó posteriormente. Tienen dos hijas.

Después de su paso por Londres, fue asistente de la eurodiputada verde Elisabeth Schroedter. De Bruselas se trasladó a Berlín en 2008 donde trabajó como asesora de los Verdes en temas de política exterior y de seguridad.

En 2013 fue elegida diputada por Brandemburgo, el Land donde se crió Merkel. Desde entonces Baerbock y su familia viven en Potsdam, la capital del Land, no lejos de la capital federal.

Baerbock ejerció como portavoz parlamentaria en temas de cambio climático, vitales en la agenda verde y en la agenda federal. En las elecciones federales de 2017, Baerbock ya era una figura de primer orden entre los Verdes.

Formó parte del equipo negociador que intentó formar una coalición con la Unión y los liberales. Estas conversaciones fracasaron porque el líder liberal, Christian Lindner, tiró la toalla a última hora. Finalmente, la Unión pactó con los socialdemócratas, aunque el SPD sabía que se hacía el haraquiri con esta decisión. Pero querían evitar unas nuevas elecciones con aún mejores resultados para Alternativa para Alemania.

Cuando a Annalena en una entrevista del Süddeutsche Zeitung que solo debía responder con imágenes, le preguntaron si se imaginaba en la cancillería no dejó lugar a dudas y así lo indicó haciendo el pino. Está lista para abordar el mayor reto de su vida política.