El Brexit sigue desencadenando tensiones entre el Reino Unido y el resto de la Unión Europea. Esta vez la disputa es entre Francia y el Reino Unido. Los derechos de explotación pesquera en la isla de Jersey han provocado una protesta de barcos de pescadores franceses que temen perder sus cuotas. Reino Unido ha enviado dos buques de la Marina para evaluar la situación, según la BBC.

Este jueves se celebran elecciones locales en Inglaterra y parlamentarias en Escocia y Gales, y Downing Street quiere mostrar músculo. El primer ministro, Boris Johnson, ha dado la razón a las autoridades de Jersey en su disputa con los pescadores franceses.

Las negociaciones sobre la explotación de recursos han sido motivo recurrente de fricciones entre los dos lados del canal y este jueves decenas pesqueros galos han organizado una protesta ante la isla de Jersey con el fin de que no pudieran salir de ella otras embarcaciones, de acuerdo con Europa Press.

Las autoridades francesas han desplegado otras dos patrulleras, según una portavoz de la prefectura marítima de la zona, para garantizar «la seguridad de la navegación y la salvaguarda de la vida humana», según Franceinfo. En este sentido, ha apelado a la necesidad de prevenir ante una posible escalada.

Amenaza de Macron

Los pescadores denuncian un recorte de las zonas y los periodos para faenar y han recibido el respaldo explícito del Ejecutivo de Emmanuel Macron, que incluso amenazó por boca de su ministra del Mar, Annick Girardin, con cortar la corriente a la isla si persistían las restricciones a las labores de trabajadores galos.

París también ha pedido la intervención de la Comisión Europea, institución que este ha asegurado que sigue atentamente los acontecimientos entre París y Londres. La Comisión ha pedido calma y moderación a las dos partes.

La portavoz de Pesca del Ejecutivo comunitario, Vivian Loonela, ha especificado que Reino Unido exige unas condiciones «adicionales» a los 41 barcos europeos que han solicitado poder pescar en aguas territoriales de Jersey que no respetan el acuerdo que rige las relaciones comerciales entre ambas partes desde el Brexit.