Es el decano de los diplomáticos extranjeros acreditados en España. Musa Amer Odeh (Hebrón, 1947) representa a la Autoridad Nacional Palestina en nuestro país desde finales de 2005. Actualmente su esposa también es embajadora en Estocolmo. Vive estos días especialmente pendiente de lo que sucede en su tierra, donde residen dos de sus tres hijos, concretamente en Ramallah. Los once días de bombardeos han dejado un trágico balance: 232 palestinos muertos, entre ellos 65 niños, y 12 israelíes.

Agradece al pueblo español la gran ayuda y el apoyo que da a los palestinos, pero es muy crítico con la política de doble rasero de la comunidad internacional, y alude a la Unión Europea, y a España. El embajador se muestra esperanzado de que el gobierno español reconozca ahora a Palestina, como prometieron tanto el PSOE como Unidas Podemos cuando eran oposición. También el Partido Popular se ha mostrado favorable a reconocer los dos Estados, y eso implica el reconocimiento de Palestina.

Es la falta de una posición común en la UE lo que esgrime el gobierno español para no dar le paso. Sin embargo, hay nueve naciones de la UE que reconocen a Palestina: Malta, Chipre, Suecia, Hungría, Bulgaria, República Checa, Rumanía y Polonia y Eslovaquia.

La madrugada del viernes ha sido la primera en calma desde el 10 de mayo tras el alto el fuego, logrado gracias a la mediación internacional. El presidente de EEUU, Joe Biden, ha desempeñado un papel muy activo para convencer al primer ministro israelí en funciones, Benjamin Netanyahu, de la urgente necesidad de una tregua. Egipto ha mediado con Hamás, que tiene el poder en la franja de Gaza.

Esperamos que la comunidad internacional trabaje desde hoy para tratar las raíces del conflicto y poner fin a la ocupación israelí de nuestra tierra»

Musa Amer Odeh recibe a El Independiente en la sede de la embajada en Madrid horas antes de que el consejo de seguridad israelí y Hamás acordaran parar los bombardeos. En una declaración de la embajada, una vez que la tregua entró en vigor, la representación diplomática en España expresa el agradecimiento «a todos los países y a los líderes que han trabajado para frenar la agresión de la potencia ocupante Israel contra nuestro pueblo, especialmente en Gaza». Y añade: «Esperamos que la comunidad internacional trabaje desde hoy para tratar las raíces del conflicto y poner fin a la ocupación israelí de nuestra tierra y permita a nuestro pueblo palestino ejercer su derecho de autodeterminación y construir un Estado democrático en las fronteras de 1967 con Jerusalén Este como su capital, basado en el derecho internacional y en las resoluciones pertinentes de la ONU».

El embajador palestino dice que lleva días llorando por las víctimas, sobre todo por los niños. «Palestina no empezó esto. Los israelíes juegan con fuego en Jerusalén y los Lugares Sagrados. Los palestinos están respondiendo a su ocupación. Y duele cómo los estados democráticos han dicho que Israel tiene el derecho a defenderse. ¿A defender su ocupación? Nosotros no tenemos armas, lo que lanzan desde Gaza son cohetes hechos a mano, y ellos son la quinta potencia del mundo en armamento. Un cohete israelí es más efectivo que todos los que se lanzan desde Gaza. No es justo comparar a quienes sufren la ocupación con quienes ejecutan la ocupación. Los israelíes tienen derecho a defender su ocupación y los palestinos no pueden defender su vida».

El detonante de la última crisis

Los israelíes mantienen, como nos dijo su embajadora en España en una entrevista, que el origen de esta crisis está en que los palestinos no convocaron las elecciones como tenían previsto. Pero el embajador palestino lo niega y asegura que el detonante estuvo en la invasión y el ataque de los israelíes de los Lugares Sagrados en Jerusalén poco antes de finalizar el Ramadán. «Somos víctimas de una agresión sistemática por parte de las fuerzas militares israelíes», afirma.

Los israelíes no nos dejan celebrar elecciones en Jerusalén Este y no podemos convocar elecciones así porque sería aceptar que es israelí. No hay ni un palestino que pueda aceptar esto»

«En 1995 firmamos un acuerdo con los israelíes para que se celebren elecciones en todos los territorios, incluido Jerusalén Este. Pero los israelíes no nos dejan hacerlas ahí. No podemos convocar elecciones sin Jerusalén porque significaría aceptar que es israelí. No hay ni un palestino que acepte esto. Hemos pedido a nuestros amigos en Europa para que nos ayuden. Necesitamos elecciones y tenemos 36 listas electorales. Hemos hablado con todo el mundo para que nos respalden, pero los israelíes dicen que no pueden decidir porque tienen un gobierno en funciones, pero con un gobierno en funciones pueden atacarnos», explica Musa Amer Odeh.

El embajador reconoce su decepción porque siente que la comunidad internacional ha abandonado a los palestinos a su suerte. «Practica una política de doble rasero. La ocupación israelí es la última en la historia reciente. Merecemos ser libres y queremos ser libres». Y se refiere no solo a Estados Unidos, también a la Unión Europea, y a España.

No duda en calificar al gobierno israelí como «un gobierno de apartheid, más incluso que el régimen sudafricano» y se queja del trato de favor que la UE da a Israel en sus acuerdos comerciales. Reconoce que la UE envía ayuda a los palestinos pero «necesitamos más, que la UE desempeñe un papel».

Con Hamás contra «la ocupación israelí»

Cuando la conversación se orienta hacia el Movimiento Islámico (Hamás) el embajador se muestra molesto. «No voy a defender a Hamás. No coincido con su ideología. La legislación internacional nos permite defendernos. No estoy de acuerdo con ellos, pero si ganan las elecciones, así es la democracia. En realidad, los israelíes quieren que los palestinos estén divididos. Hamás no es el mal. El mal es la ocupación israelí».

El diplomático cree que Al Fatah se equivocó al reconocer a Israel, porque Israel no actúa con reciprocidad. En ese sentido, cree que Hamás acertó. «Pese a nuestras divisiones, estamos unidos contra la ocupación. También incluyo a los palestinos dentro de Israel y en el exterior. Israel persigue la debilidad de la Autoridad Nacional Palestina y la división del pueblo palestino y de sus representantes».

Asegura que lo básico es que los israelíes dejen su política de ocupación y se pregunta por qué la comunidad internacional les deja a expensas de esta ocupación. «No son sus niños por eso no actúan», dice. Insiste en que la tregua dependerá de que los israelíes paren su agresión, una agresión que va más allá de los bombardeos, que se refiere «a los asentamientos, a las evacuaciones de palestinos, a la invasión de lugares sagrados…»

El embajador palestino niega categóricamente que Hamás use a la población palestina como escudos humanos. «No es verdad; es un invento de los israelíes», sentencia sin dudarlo.

También rechaza que sea Irán quien financia a Hamás, debido a que la situación en Siria los habría distanciado, sino que serían los Hermanos Musulmanes en el mundo los que lo hacen. Sobre los Acuerdos de Abraham dice que es empezar por el final: los países árabes reconocerán a Israel cuando Israel cese la ocupación y reconozca a Palestina, no al revés.

Fue Netanyahu quien creó esta crisis. No por Israel. No quería que la oposición formara gobierno porque puede ir a la cárcel si pierde el gobierno. Es el responsable»

A su juicio, el gobierno israelí está al mando de extremistas. «¿Quién creó esta crisis? Netanyahu la creó para él mismo. No por Israel. Netanyahu no quería que la oposición formara gobierno. Si pierde el gobierno, puede ir a la cárcel. Es el responsable. La comunidad internacional tiene que actuar».

«Nos quieren fuera y nos quieren reemplazar. Es lo que estaban haciendo en Sheij Jarrah (barrio de Jerusalén Este donde familias palestinas están siendo desalojadas para ceder sus viviendas a judíos). Y la comunidad internacional ha de impedirlo. No nos sirven las declaraciones. Podría llenar un camión de declaraciones de las instituciones europeas. Pero eso no sirve. Los israelíes necesitan saber que hay un precio que han de pagar por violar los derechos humanos», afirma.

Una vía sería la actuación del Tribunal Penal Internacional que está investigando crímenes contar la Humanidad de Israel y de Hamás. «Los israelíes no pueden estar por encima de la ley. Han de ser juzgados. Y si Hamás ha cometido crímenes también ha de pagar».

La esperanza en la UE y en España

Es consciente de que Estados Unidos es un firme aliado de Israel, pero con el ex presidente Donald Trump se fue más allá. Incluso llegó a trasladar la sede de la embajada de EEUU de Tel Aviv a Jerusalén. «Esperamos más de los europeos, nuestros amigos, pero no hacen lo que deberían».

En el caso de España, Musa Amer Odeh recuerda que los socialistas cuando estaban en la oposición iban a reconocer a Palestina y también lo mantenía Unidas Podemos.

«Reconocer a Palestina es una respuesta. Es hora de que nos reconozcan. Y sería una forma de lanzar un mensaje a los palestinos. Nos diría que no estamos solos. Y a los israelíes para que sepan que su política de agresión no es aceptable», dice el diplomático.

A pesar de todas las dificultades, el embajador palestino en España confiesa que tiene esperanza en que haya una solución a este conflicto. «Entonces Oriente Próximo será un paraíso».