Daniel Ortega ha pasado a la ofensiva. En un discurso con motivo de la XIX Cumbre de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de América (ALBA), Ortega ha acusado de intromisión en los asuntos de Nicaragua a Estados Unidos, España y otros países europeos.

El presidente de Nicaragua mantiene que los disidentes arrestados recientemente son «traidores a la patria». Una veintena, cinco de ellos precandidatos a las elecciones del 7 de noviembre, han sido detenidos con acusaciones peregrinas. El régimen, con Ortega y su esposa Rosario Murillo como puntales, ha encerrado también a banqueros y periodistas, en una campaña contra todo aquel que lo pone en cuestión.

Entre las víctimas de la persecución de Ortega está la periodista Cristiana Chamorro, hija de la ex presidenta Violeta Chamorro. Cristiana Chamorro está en arresto domiciliario. Su hermano, Carlos Fernando Chamorro, director de confidencial.com, ha tenido que salir del país tras un allanamiento de su domicilio.

El presidente nicaragüense alude siempre la protesta cívica de abril de 2018 como «un intento de golpe de Estado», que ahora se intentaría reeditar. Y siempre apunta a Estados Unidos como quien maneja los hilos. Como arma de EEUU, estaría la OEA, en su opinión. «Es un arma del imperio con la cual amagan con invadir Venezuela, Cuba o Nicaragua y no han renunciado a hacerlo», ha dicho el mandatario.

Ortega afirma que varios aspirantes presidenciales se reunían en la embajada de EEUU en Managua con el fin de elegir un candidato único en las presidenciales del 7 de noviembre. En 1990 perdió frente a Violeta Chamorro la Presidencia, pero volvió en 2007 y desde entonces está en el poder. Ahora no quiere que nada le impida seguir por cuarto mandato consecutivo.

«Presos políticos en España»

En su discurso, Ortega se ha referido a Cataluña, en línea de lo que suele hacer el líder chavista, Nicolás Maduro. «Tenemos a la Unión Europea diciéndonos que entreguemos los presos, porque si no nos van a dar una gran lección, nos van a aplicar grandes sanciones. Así lo dicen tranquilamente. ¿Acaso nosotros les hemos pedido a los europeos que pongan en libertad a los presos políticos que tienen en Europa? En la Unión Europea hay cantidad de presos políticos».

En ese momento aludió a «un grupo de presos políticos en España, de los cuales quedan todavía otros, cuyo delito fue en el país catalán haber realizado unas elecciones. Ellos, las autoridades catalanas que tienen ese derecho conforme las normas y leyes que tiene España. (…) Por hacer esas elecciones los garrotearon, los reprimieron, los encarcelaron (…) y no se nos ocurre a nosotros ir a pedir que los pongan en libertad, porque son situaciones internas de ellos».

Previamente, el gobierno español había reiterado su preocupación por la «grave situación» que se vive en Nicaragua, una situación que se sigue muy de cerca desde el Ministerio de Exteriores en Madrid. Crece la preocupación en España y en la UE por «la situación de los Derechos Humanos y la campaña de detenciones y hostigamiento contra actores políticos y sociales de la oposición y medios de comunicación de las últimas semanas».

Hasta la fecha, han fuentes de Exteriores a Europa Press, «el Gobierno de Nicaragua no ha mostrado ninguna disposición al diálogo, pese a las reiterados ofrecimientos». Y no parece que haya cambios a corto plazo.