El régimen cubano teme perder el control. Por primera vez ha silenciado a una agencia de noticias acreditada en la isla y ha sido la agencia Efe, la más importante en español, la castigada. El Centro de Prensa Internacional ha anunciado este sábado que retiraba las credenciales a los periodistas de la agencia, tres redactores, un fotógrafo y un cámara de televisión, si bien no ha aclarado si es de forma permanente o temporal. Horas después restituía la autorización a dos periodistas, pero la presidenta de la agencia, Gabriela Cañas, informaba a las autoridades de La Habana que la medida era «insuficiente».

«Nos llamaron urgentemente» y «pidieron que les entregáramos las credenciales y cuando preguntamos el motivo invocaron la normativa sobre prensa extranjera», ha indicado Atahualpa Amerise, jefe de redacción de la oficina. Justo horas antes habían entrevistado al promotor de las protestas, el dramaturgo cubano Yunior García Aguilera. El nuevo delegado, Juan Palop, ni siquiera ha podido todavía incorporarse a su puesto, aunque fue nombrado en julio pasado.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha convocado al encargado de negocios de Cuba en España para pedir «explicaciones» por la decisión de las autoridades de la isla sobre la agencia Efe. Eumelio Caballero Rodríguez ejerce de embajador en su ausencia. El gobierno español está haciendo gestiones para que restituyan las credenciales a todos el personal de la agencia de noticias, según informa Europa Press.

Esta medida coercitiva, que se toma en vísperas de la protesta convocada por el movimiento Archipiélago para este lunes 15 de noviembre, impide a los periodistas de la principal agencia de noticias en español realizar su trabajo en la isla. Este domingo Cuba abre de nuevo sus fronteras al turismo, tras las medidas impuestas por la pandemia del Covid-19.

La marcha cívica, convocada por Archipiélago, demanda cambios profundos en la administración del país. La protesta, liderada por Yunior García Aguilera, ha sido ilegalizada. García Aguilera ha dicho que quiere evitar que la población sufra una represión similar al 11 de julio, cuando se celebraron las mayores protestas hasta el momento contra el castrismo.

Al grito de «Tenemos hambre» y «Libertad», miles de cubanos salieron a la calles del país hace cuatro meses. al menos 658 personas siguen en prisión desde entonces, según la ONG Cubalex. Hubo al menos un muerto y decenas de heridos.

Una rosa blanca en señal de protesta

Este domingo García Aguilera tenía previsto realizar una marcha pacífica con una rosa blanca a las 15h en La Habana, 22h en España. Quería partir del Parque Quijote de El Vedado. Justo en este emplazamiento la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana ha llamado a sus estudiantes a participar en una Gran Feria Universitaria.

Sin embargo, desde Facebook García Aguilera ha denunciado que funcionarios de la Seguridad del Estado rodean el edificio donde vive y le impiden su salida. Ha denunciado que varios reporteros extranjeros que esperaban verle marchar habían sido agredidos por funcionarios del régimen. Desde su casa ha mostrado una rosa blanca en señal de protesta.

También ha denunciado un hostigamiento similar el periodista Abraham Jiménez Enoa, colaborador de The Washington Post. En su cuenta de Twitter, el periodista ha denunciado que los funcionarios que rodean su casa le han informado que está en arresto domiciliario «hasta que ellos decidan».

Antes de ser silenciada, la agencia Efe había entrevistado a García Aguilera. El dramaturgo, inspirado por el ejemplo de la activista Rosa Parks, había llamado a marchar contra la violencia, por la liberación de los presos políticos y la búsqueda de soluciones por una vía democrática y pacífica.

«El pluripartidismo no garantiza la democracia, pero el partido único la anula por completo», ha dicho García Aguilera, de 39 años. El dramaturgo reconocía que está preocupado por si el régimen de La Habana responde violentamente.

En una intervención televisiva el viernes el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró, en referencia a esta marcha, que estaban «preparados para enfrentar cualquier acción» contra «la revolución».

El régimen considera que las marchas están alentadas por Estados Unidos y las considera intentos desestabilizadores. La Unión Europea ha dicho a sus embajadores que estén alerta y vigilen cualquier intento represivo.

La marcha cívica fue ilegalizada, pero diversos colectivos la mantienen en varios lugares del territorio cubano. No parece que sea posible y por ello los disidentes han llamado a mostrar sábanas blancas en los edificios y aplaudir a las 15h, hora de la isla. Este será un momento delicado para el país, pues abre este domingo sus fronteras al turismo.

Quienes no pueden irse o han decidido quedarse saben que deben tomar las riendas de su destino y provocar cambios en su beneficio. Queremos que eso ocurra de forma pacífica»

yunior garcía aguilera, archipiélago

«Quienes no pueden irse o han decidido quedarse saben que deben tomar las riendas de su destino, participar en la realidad y provocar cambios en su beneficio. Queremos que eso ocurra de la manera más pacífica y cívica posible», ha afirmado García Aguilera a la agencia Efe.

Archipiélago, según ha explicado el dramaturgo, «no es un partido político» sino «una plataforma plural». Aspiran a un diálogo nacional «profundo, real, transformador» que no excluya a nadie. Y un deseo de quien se ha convertido, contra su voluntad, en el enermigo número uno del régimen castrista: «Ojalá los cubanos podamos decidir en un plebiscito cuál es el país que queremos y no se trate de qué bando le gane a otro, o se sustituya una dictadura por otra, sino que la voluntad ciudadana se exprese de la manera más cívica posible».