La Armada francesa ha interceptado en aguas del canal de la Mancha un carguero que se dirigía a San Petersburgo ante la sospecha de que pudiese estar incurriendo en una violación de las sanciones adoptadas esta semana por la UE, a raíz de la invasión rusa sobre Ucrania.

El barco, que transporta coches, ha sido escoltado hasta el puerto de Boulogne-sur-Mer, en el norte de Francia, según fuentes citadas por la cadena británica BBC. El Gobierno galo sospecha que pertenece a una empresa que está en la lista negra de la UE.

La Embajada rusa en París ha confirmado la interceptación a la agencia Sputnik, explicando que había recibido una llamada de emergencia del capitán del buque en la que avisaba de los movimientos de las autoridades francesas.

El servicio consular de la Embajada ya se ha puesto en contacto con las autoridades galas en busca de explicaciones. «Los resultados se anunciarán más adelante», ha afirmado la legación.