Octavo día de guerra. Mientras los bombardeos incesantes de Vladimir Putin se intensifican en las últimas horas -ayer las tropas rusas atacaron la torre de comunicaciones, dejando cinco muertos, y la principal estación de trenes de Kiev, desde donde miles de ciudadanos intentan huir estos días a la frontera para escapar del país- la desobediencia civil rusa continúa su pulso en las calles.

Desde que arrancaron las protestas en Rusia el pasado jueves, coincidiendo con el inicio de la incursión militar en el país vecino, ya van más de 6.000 detenidos en unas jornadas marcadas por la represión policial. Entre los cientos de detenidos en San Petersburgo durante la jornada de ayer, se encuentra la octogenaria Elena Osipova, conocida superviviente del cerco a Leningrado durante la Alemania nazi.

Elena Osipova, de 81 años, fue arrestada mientras protestaba en la segunda ciudad rusa contra la ofensiva ordenada por Putin. La anciana sostenía dos pancartas que pedían el cese de la guerra mientras era jaleada y aplaudida por la multitud que la rodeaba. Acto seguido, dos policías uniformados se dirigen a ella y se la llevan detenida.

El sitio de Leningrado comenzó en 1941 por parte de los nazis y sus aliados durante la Segunda Guerra Mundial y supuso una acción militar destinada a bloquear y dejar morir de hambre a su población.

Su arresto es una muestra más de la dureza con la que la policía rusa intenta sofocar las movilizaciones en la principales ciudades del país, donde miles de ciudadanos se congregan al grito de «No a la guerra».