«Nosotras, madres, esposas, hermanas, novias, familias de quienes defienden valientemente Mariúpol apelamos al Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas de Ucrania, al Ministerio de Defensa de Ucrania, al pueblo de Ucrania, a los ciudadanos y jefes de Estado extranjeros, a los medios de comunicación de todo el del mundo.

No podemos quedarnos esperando.

No podemos permanecer en silencio.

Recordamos Ilovaisk. [Allí se libró una cruenta batalla en agosto de 2014. Los soldados ucranianos sufrieron una emboscada tras un acuerdo que no respetaron los rusos]. 

Nos damos cuenta de que desbloquear el problema de Mariúpol es el principal objetivo del gobierno. Entendemos que ninguna de nuestras peticiones cambiará las posiciones actuales de las Fuerzas Armadas, que, junto con el predominio del enemigo, actualmente hacen imposible desbloquear la ciudad.

También entendemos que nuestros hombres no pueden simplemente «abandonar la ciudad» por sugerencia del presidente Volodimir Zelenski. Además, la información sobre tal «propuesta» es más bien una forma de quitar la responsabilidad del alto mando por los futuros acontecimientos en Mariúpol. No lo permitiremos.

Nuestros defensores no abandonarán la ciudad, no dejarán a los heridos, no dejarán a los muertos, y no dejarán a miles de civiles.

Lo sabemos no por las palabras de presidente, sino por los mensajes de nuestros hombres. Los raros mensajes cortos que esperamos cada minuto. Nos despertamos esperando recibir ese «estoy bien” de nuestros seres queridos.

Pero hay cadáveres de civiles y soldados en las calles de Mariúpol. Hay hambre. Sabemos de numerosos heridos graves sin analgésicos. Son incontables las pérdidas. Algunas de nosotras no volveremos a ver a nuestros hijos, hijas, maridos o esposas. Por ello nosotras exigimos: 

– Voluntad política a las autoridades.

– Acciones decisivas y rápidas que aseguren el desbloqueo de la ciudad de Mariupol.

– La participación de expertos militares extranjeros en el desarrollo de un plan para desbloquear Mariúpol.

– Encontrar las armas que permitan a las tropas ucranianas llegar a Mariúpol y golpear la retaguardia del enemigo.

– Ayuda de los jefes de Estados extranjeros en la cuestión del desbloqueo de Mariúpol.

A su vez pedimos a los medios de comunicación mundiales que recojan y difundan información sobre nuestros hombres y mujeres que defienden heroicamente la ciudad de Mariupol. Pedimos a los ciudadanos extranjeros que hagan un llamamiento a los jefes de sus Estados para salvar a los civiles y a los militares en Mariúpol.

– No aceptaremos ningún compromiso con el enemigo que pueda causar la muerte de nuestros defensores.

– No aceptaremos la rendición de la ciudad.

– No aceptaremos la incapacidad del Alto Mando de desarrollar un plan eficaz para el desbloqueo.

– No aceptaremos debilidades y excusas.

– No aceptaremos la inacción del Alto Mando debido a la supuesta imposibilidad de desbloqueo.

– No aceptaremos un callejón sin salida.

Con este llamamiento, nosotras, las defensoras de la ciudad de Mariupol, damos testimonio al mundo entero: la única decisión militar y política aceptable para la ciudad de Mariúpol es la creación y aplicación de un plan eficaz de desbloqueo. No aceptaremos nada más. Los militares que están en Mariúpol nos trasladan este mensaje: «Si te mantienes al margen, esta guerra llegará a vuestra casa».

Esta es nuestra voz, es el grito de las madres y esposas. Tenemos derecho a hacerlo y les pedimos que nos apoyen.


Las madres, esposas, hermanas, novias, familia de los defensores de Mariúpol nos han hecho llegar esta carta abierta vía Antonina Tsurikova, novia de uno de los defensores de Mariúpol.