Supervivientes del bombardeo de Guernica, del que se cumplen 85 años, ven «con mucha tristeza» cómo el «horror» que vivieron en su niñez se repite ahora en la guerra de Ucrania y muestran su empatía hacia los refugiados de ese país: «Que tengan esperanza. Saldrán adelante como hicimos los demás», animan.

En ese mensaje han coincidido las supervivientes Crucita Etxabe y Mari Carmen Aguirre, ambas de 91 años, en sendas entrevistas con Efetv. Las dos eran unas niñas de corta edad cuando el 26 de abril de 1937 la aviación alemana al servicio del general Franco bombardeó y arrasó Gernika.