Estados Unidos

Elecciones en EEUU: el peligroso ascenso del 'ala de Putin' amenaza las ayudas a Ucrania

Los 'trumpistas' recurren al sentimiento pro-ruso y anti-ucraniano para ganarse a su base electoral

Carmen Vivas

«La única frontera que les importa a los demócratas es la de Ucrania, no la frontera sur de Estados Unidos. Si ganamos los republicanos, ni un penique más irá a Ucrania. Nuestro país es lo primero. A los demócratas no les importan ni sus fronteras ni su país». La republicana Marjorie Taylor Greene, que aspira a ser reelegida en el distrito 14 de Georgia, es más trumpista que Trump y representa lo que Liz Cheney llama el «ala de Putin» de su partido. Son los negacionistas de la victoria de Joe Biden y los que están dispuestos a hacer la vida imposible a los demócratas en los dos años restantes del mandato presidencial. En las elecciones de medio mandato (midterms) que se celebran este martes en Estados Unidos también está en la papeleta la generosa ayuda a Ucrania, que hasta ahora ha sido decisiva para que las tropas del gobierno de Kiev paren las ansias expansionistas del Kremlin. 

Este martes se renueva toda la Cámara de Representantes, donde ahora los demócratas cuentan con una ajustada mayoría por 221 escaños frente a los 212 republicanos, con dos vacantes. También una tercera parte del Senado, 34 puestos, del total de 100, donde los demócratas cuentan con una mayoría gracias a que la vicepresidenta Kamala Harris tiene voto de calidad. Asimismo los estadounidenses eligen a 36 gobernadores, y cientos de cargos locales. 

Históricamente suponen una prueba de fuego para el partido del presidente, que suele ser el perdedor en mayor o menor medida. En las midterms de 2010, las primeras de Obama, los demócratas perdieron 63 puestos en la Cámara de Representantes. En las primeras de Trump, los republicanos cedieron 40 puestos y los demócratas recuperaron la mayoría.

Este año se espera que los republicanos tengan más congresistas, unos 226, según los sondeos, y hay posibilidades de que también controlen el Senado. Y dentro de los republicanos hay varios trumpistas como Marjorie Taylor Greene (conocida como MJT) en claro ascenso. Y eso preocupa en Kiev y en Bruselas. 

Las elecciones de medio mandato tienen efecto sobre todo en la política interna de Estados Unidos. En este caso, la economía, sobre todo el precio de la vida, es el tema que más preocupa y los republicanos se presentan como los grandes gestores de las crisis, y los demócratas apuestan por garantizar derechos como el aborto, o bien el propio Biden ha subrayado su trascendencia: «La democracia está en juego», ha dicho en un discurso este miércoles. Los candidatos trumpistas, que cada vez son más en el Partido Republicano, cuestionan los resultados de 2021, y algunos incluso dicen que no reconocerán su propia derrota.

Esta vez, con una guerra promovida por una potencia nuclear como es Rusia, también está en cuestión el papel de EEUU en ese conflicto. Los trumpistas son aislacionistas y críticos con la OTAN, así que tanto Moscú como Kiev estarán pendientes de lo que suceda. 

Trump en la pista de lanzamiento

MJT está tan convencida de su victoria que este jueves ha participado en Iowa junto a Donald Trump, de quien dicen que puede ser su candidata a la vicepresidencia, en un mitin bajo el lema «Save America». Trump lanzará su candidatura poco después de las midterms si los resultados son tan favorables a sus apadrinados como parece, según The New York Times. En Sioux City, Iowa, es donde MJT ha aludido a Ucrania, de tal forma que parecía que el líder ruso, Vladimir Putin, le había escrito el discurso.

Liz Cheney, que es de las únicas que se atreve a levantar la voz contra Trump y sus acólitos en el Partido Republicano, ha aprovechado para darle una lección de historia y recordarle que ponerse al lado de Putin es estar contra América y la libertad. En un evento en el McCain Institute de la Universidad de Arizona en mayo pasado, Liz Cheney dijo en esta línea: «El Partido Republicano es el partido de Reagan, el partido que esencialmente ganó la Guerra Fría. Y ahora miras y lo que ves es cómo crece el ala de Putin en sus filas».

El Partido Republicano es el partido de Reagan, el partido que ganó la Guerra Fría. Ahora lo miras y lo que ves es cómo crece el ala de Putin en sus filas»

liz cheney, ex congresista

Formarían parte de este grupo de admiradores de Putin en el Partido Republicano el propio Trump, que dijo del líder ruso que es «fuerte», «astuto», incluso “un genio” y poco antes de la invasión de Ucrania le veía como “un pacificador”. Ahora es más ambiguo pero considera que habría que sentarse a negociar con él. MJT suele criticar al gobierno de Zelensky, al que considera «corrupto», y dice que llegó al poder gracias a que la Administración Obama derrocó al antiguo mandatario ucraniano, lo que es falso. JD Vance, que compite por Ohio al Senado, también ha reconocido que le “da igual si Ucrania cae de un lado o de otro”. En los medios Tucker Carlson, uno de los presentadores más populares de la Fox, difunde rumores como que hay laboratorios de armas biológicas de EEUU en Ucrania. Y en el mundo empresarial la empresa Koch, un conglomerado industrial que financia a los republicanos, ha sido reticente a dejar sus negocios en Rusia. 

El líder de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy (Kentucky), también sugirió en octubre que los republicanos frenarían el gasto en Ucrania si volvieran a tomar la Cámara, aunque no llegó a decir que el grifo se cerraría por completo. «Ucrania es importante, pero al mismo tiempo no puede ser lo único, y no puede ser un cheque en blanco», dijo McCarthy en una entrevista a Punchbowl News en octubre. 

EEUU ha dedicado a Ucrania más que todos los países europeos juntos y no veo el sentido. Es una locura y es insostenible»

josh hawley, senador por misuri

Josh Hawley, senador republicano por Misuri, también dijo: «EEUU ha dedicado a Ucrania más que todos los países europeos juntos y no veo el sentido. Es una locura y no es sostenible». Otros candidatos al Senado con posibilidades en estas elecciones en la misma línea de Trump son Blake Masters en Arizona, JD Vance en Ohio y la ex leyenda del fútbol americano Herschel Walker en Georgia. A través de una serie de paquetes de ayuda, el Congreso de Estados Unidos ha destinado 65.000 millones de dólares en asistencia militar, económica y alimentaria este año. Ningún otro país se ha comprometido tanto con Ucrania como Estados Unidos, y el apoyo ha sido de demócratas y republicanos, aunque en septiembre hubo 57 congresistas y 11 senadores republicanos que votaron en contra.

«No cabe duda de que existe una oposición republicana en la Cámara de Representantes que, al tener un papel clave, podría dificultar que Biden siga ayudando a Ucrania. Esto tiene raíces históricas en el aislacionismo estadounidense, característica del Partido Republicano durante la primera mitad del siglo XX. Pero un elemento más fuerte ha sido el aislacionismo trumpista y la amistad con Putin», señala Robert Matthews, analista de política exterior de EEUU en el Seminario de Investigación para la Paz de Zaragoza.

«Al igual que la negación de las elecciones y otras mentiras de Trump se llevan como una insignia de honor en la extrema derecha, también existe un cierto sentimiento pro-ruso y anti-ucraniano. Y el tema se utiliza para ganarse el favor de Trump y su base electoral», añade Matthews, quien subraya cómo «los que más se oponen a la actual política militar de EEUU en Ucrania y a seguir apoyando a Kiev en su batalla con Rusia son los mismos que aplaudieron las guerras de Irak y Afganistán y que vituperaron a Biden por retirarse de Kabul en 2021».

Es cierto a su vez que el presidente del grupo republicano en el Senado, Mitch McConnell, demanda más ayuda, no menos. «El Senado está más reñido y se considera un cara o cruz para demócratas o republicanos. Si los demócratas triunfan, el Senado podrá contrarrestar la mayor parte de la legislación anti-Ucrania procedente de la Cámara de Representantes y/o apoyar los vetos de Biden», apunta Matthews. Como es un tema en el que no hay consenso entre los republicanos, lo lógico es que prioricen en otros de política doméstica sus ataques a Biden.

Además, la mayoría de la población de EEUU sigue siendo muy favorable a que se preste asistencia al gobierno de Kiev. El 81% de los estadounidenses cree que la ayuda debe mantenerse, pero entre los republicanos el porcentaje es menor, un 66%. 

Marjorie Taylor Greene no sería tan peligrosa si no hubiera el riesgo de que haya 80 como ella en el Congreso»

eduardo Gamarra, profesor en la universidad de la florida

“Ningún paquete de ayuda hubiera salido adelante sin los republicanos. Si ganan los republicanos trumpistas, y si hubiera una votación nueva para ratificar e incrementar la ayuda, el voto seria más ajustado. Aunque en EEUU hay un sentimiento antirruso fuerte, esta corriente trumpista tiene experiencia de trabajo con Rusia. Rusia tiene una cultura política autoritaria y con intolerancia racial muy fuerte, esa idea de la supremacía blanca les une a los trumpistas. Putin y Trump coinciden en eso. Marjorie Taylor Greene no sería tan peligrosa si no hubiera el riesgo de que haya 80 como ella en el Congreso. Eso cambiará por completo lo que pueda suceder en las dos Cámaras” , indica Eduardo Gamarra, profesor de Política y Relaciones Internacionales en la Universidad de la Florida

Preocupación en Ucrania

Los ucranianos están preocupados y numerosos dirigentes han visitado Washington para explicar directamente lo relevante que es contar con su apoyo. Los HIMARS están siendo definitivos para acabar con la artillería rusa, por ejemplo. En algunos momentos, según se ha revelado ahora, el presidente Zelenski ha sido tan insistente con Biden que el líder estadounidense ha llegado a perder los nervios, como en una conversación telefónica en verano, pero la Administración demócrata se mantiene firme: hay que ayudar a Ucrania en todo lo necesario, el tiempo que sea necesario. 

Me da más miedo la politización del tema y su utilización por grupos radicales de ambos partidos… Un día de retraso en la decisión sobre una ayuda supone la vida de alguien, incluso decenas de vidas»

tetiana shevchuk, centro internacional para la victoria de ucrania

“La ayuda a Ucrania goza del apoyo bipartidista y parece que se mantendrá gane quien gane las elecciones. Me da más miedo la politización del tema y su utilización por grupos radicales de ambos partidos. No debería influir en la ayuda a corto plazo, pero puede atrasar algunas decisiones y a largo plazo socavar el apoyo de los ciudadanos de a pie. A esos políticos no les importa nada utilizar un tema candente como el de Ucrania para llegar a los titulares, y su retórica es peligrosa, porque incluso un día de demora en la decisión sobre alguna ayuda humanitaria o militar supone la vida de alguien aquí en Ucrania, o incluso decenas de vidas”, explica Tetiana Shevchuk, experta de la ONG Centro Internacional para la Victoria de Ucrania.

Desde el Centro Internacional para la Victoria de Ucrania vieron con sorpresa cómo se publicaba a finales de octubre una carta de 30 congresistas demócratas en la que se pedía que a la par de la ayuda militar se realizaran «esfuerzos encaminados para lograr un alto el fuego». Sin embargo, horas después se retiró el llamamiento que solo contribuía a la confusión. Echaba por tierra el mensaje de campaña demócrata de que un voto por los republicanos es un voto en favor de la política de apaciguamiento con Putin. 

Hay quienes atribuyen en parte el estancamiento sobre el terreno al momento electoral en EEUU. Según el politólogo Victor Vasilescu, «Ucrania necesita saber si el flujo de material se va a mantener constante y Rusia necesita saber si va a poder meter un(os) caballo(s) de Troya en EEUU. Ucrania no tiene prácticamente capacidad de fabricar armamento, víveres o de refinar petróleo, depende casi absolutamente de lo que venga de fuera. Rusia, nos guste o no, tiene a su industria intacta (aunque para los componentes más avanzados depende del exterior)».

El propio Biden ha expresado su «preocupación» por si la ayuda de EEUU a Ucrania puede disminuir en caso de que los republicanos obtengan el control del Legislativo. Incluso no se descarta que utilicen su eventual reducción para obtener otros beneficios. Para evitar que los bloqueos afecten al desarrollo de la guerra en Ucrania está previsto que se apruebe un nuevo paquete de ayuda antes de que asuman el mandato los elegidos este 8 de noviembre. 

A pesar de que el triunfo republicano pueda significar un periodo turbulento, en cuanto a política exterior, dudo que se dé un giro radical sobre el conflicto en Ucrania»

juan verde, activista del partido demócrata y ex subsecretario de comercio de EEUU

“A pesar de que el triunfo republicano pueda significar un periodo turbulento para el gobierno de Biden, en cuanto a política exterior, dudo mucho que se dé un giro radical sobre el conflicto en Ucrania, ambos partidos entienden lo delicada que es la situación y lo que puede representar para la democracia y la seguridad nacional. Por otro lado, según las últimas encuestas, la mayoría de la población estadounidense respalda el apoyo a Ucrania. Espero que la posición de EEUU no cambie”, indica Juan Verde, activista del Partido Demócrata y ex subsecretario de Comercio de EEUU.

En cualquier caso, si los republicanos controlan el Legislativo, es decir, el Congreso, los dos años que quedan para las próximas presidenciales van a ser de gran inestabilidad. “El paquete de ayuda a Ucrania y otras medidas se verán comprometidos. Pueden presionar para negociar con Rusia. Los republicanos trumpistas están hablando de promover un impeachment a Joe Biden. Nos esperan dos años muy duros, a no ser que haya sorpresas. Van a bloquear y revertir iniciativas demócratas”, concluye el profesor Eduardo Gamarra. 

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