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La OTAN descarta de momento que Rusia esté detrás del misil en Polonia

Apunta que se trataría de un artefacto "de la defensa aérea ucraniana" destinado a repeler un ataque del Kremlin, al que considera "responsable último"

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en Bruselas

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en la rueda de prensa en Bruselas. EFE

La investigación sigue en curso, pero la OTAN descarta de momento que el misil que cayó en Polonia este martes corresponda «a un ataque deliberado ni que Rusia esté preparando acciones ofensivas contra la OTAN», según ha dicho el secretario general, Jens Stoltenberg, tras la reunión con los embajadores de los 30 países de la Alianza. Ha destacado que la explosión que causó dos muertos tuvo lugar justo cuando Rusia había lanzado una oleada de misiles contra todo el territorio ucraniano, es decir, sería el responsable último, pero el ataque no fue intencionado, así que no habrá respuesta.

«Esto demuestra los peligros de esta guerra y la importancia de estar vigilantes», ha subrayado. «La OTAN está preparada para situaciones como la que hemos vivido. Reaccionamos en una forma tranquila, firme pero cuidando de evitar escaladas».

«Nuestro análisis preliminar indica que la explosión fue ocasionada por un misil de la defensa aérea ucraniano destinado a repeler un ataque ruso. Pero quiero aclarar que Ucrania no tiene la culpa. Rusia es responsable por continuar su guerra en Ucrania», ha añadido Stoltenberg, que ha destacado cómo los aliados, entre ellos ha citado España, están aportando sistemas de defensa aérea y seguirán haciéndolo.

«Los aliados han expresado la firme solidaridad con nuestra aliada, Polonia. Y apoyaremos a Ucrania en la defensa de su territorio. Rusia ha de detener esta guerra sin sentido», ha destacado. «Hemos de seguir vigilantes y mantener la calma. La OTAN está unida y haremos lo necesario para proteger a los aliados».

Stoltenberg ha insistido que se trata de una guerra de agresión y que Ucrania se está defendiendo. «Si Putin deja de atacar, habrá paz. Si Zelenski ordena que pare la guerra, Ucrania dejará de existir», ha subrayado, al contestar una pregunta sobre el papel de China. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha instado al líder chino, Xi Jinping, a que juegue un papel más determinante para lograr la paz. Stoltenberg ha recordado que China no ha condenado a Rusia por esta guerra de agresión.

Prudencia del gobierno polaco

Las alarmas saltaron en todas las cancillerías occidentales cuando se supo que se había registrado una explosión en la localidad polaca de Przewodóv, a 10 kilómetros de la frontera con Ucrania. Los primeros datos apuntaban que se trataba posiblemente de un misil ruso. Murieron dos personas, dos campesinos de 62 y 64 años, que estaban en un tractor.

Rusia atacó con un centenar de misiles todo el territorio de Ucrania, incluida la capital y Leópolis, cerca de Polonia. El Ministerio ruso de Defensa desmintió desde el primer momento que fueran los autores del ataque y aseguró que el artefacto no procedía de sus arsenales. El líder ruso, Vladimir Putin, ha reunido a su gobierno para estudiar la situación.

El gobierno polaco actuó desde primera hora con suma prudencia. Convocó una reunión del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa y a su término informó que habían elevado el nivel de alerta de las tropas a la vez que habían convocado al embajador ruso en Varsovia. El presidente, Andrzej Duda, habló con el secretario general de la OTAN, con el presidente de EEUU, Joe Biden, que se encontraba en Bali en la cumbre del G20 y también con el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.

Este miércoles el presidente Duda ha dicho que todo indica que se trató de «un accidente desafortunado». Sería un misil de fabricación rusa, un S-300, perteneciente a la fuerza aérea ucraniana. «No hay razones para creer que fuera un ataque intencionado o que se lanzara desde el lado ruso». De este modo, pendiente de los resultados de la investigación final, Polonia de momento no invocará el artículo 4, que dice que «las partes se consultarán cuando cualquiera vea amenazada la integridad territorial, la independencia política o la seguridad de alguno de ellos». Se ha invocado en diversas ocasiones.

Desde Bali, el presidente de EEUU, Joe Biden, señalaba en la madrugada que considera «muy poco probable» que el artefacto procediera de Rusia. Horas más tarde, fuentes de la OTAN señalaban que Biden había informado a los aliados y a los miembros del G7 que se trataba de un misil de la defensa aérea ucraniana, destinado a interceptar un ataque ruso, probablemente contra la central eléctrica de Dobrotvirska, en territorio ucraniano, no lejos de donde tuvo lugar la explosión.

El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, hizo el miércoles por la noche un llamamiento a la calma a los ciudadanos, y aseguró que se estaba trabajando en la investigación en coordinación con los aliados. «El caos es el arma preferida de Rusia», apuntaba Morawiecki. El Ministerio polaco de Exteriores apuntó que los restos encontrados del misil indicaban que era «de fabricación rusa». Era la primera pista.

Ucrania apunta a Rusia

Quienes han culpado claramente al Kremlin han sido las autoridades ucranianas, encabezadas por el presidente, Volodimir Zelenski. «Han disparado misiles en territorio de la OTAN. Esto es un ataque a la seguridad colectiva. Es una escalada significativa. Hay que actuar».

El ministro ucraniano de Defensa, Oleksi Reznikov, aprovechó para recordar a los aliados que es necesario «cerrar los cielos» con el fin de proteger a Ucrania y también a sus vecinos. Se refiere a establecer una zona de exclusión aérea pero muchos aliados, entre ellos Alemania, ven muy arriesgado este paso.

Ucrania, que ha marcado una gran diferencia en la guerra gracias a la ayuda occidental, sobre todo con armas como los antimisiles HIMARS, reclama más ayuda antiaérea y misiles de mayor alcance como los ATACMS, de 300 kilómetros, una demanda a la que Estados Unidos se ha resistido de momento para evitar una escalada aún mayor.

Los errores de cálculo siempre han existido y son el origen de numerosas guerras. Rusia juega con fuego desde que empezó la guerra esta fase de la guerra en Ucrania el 24 de febrero de 2021. Ucrania hace frontera con cuatro países de la OTAN, entre ellos Polonia, una OTAN que al contrario de lo que pretendía Putin cada vez es más fuerte y cada vez está más cerca de la frontera rusa, tras la inminente incorporación de Finlandia, además de Suecia.

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