Turquía y Siria han sufrido uno de los mayores terremotos que se recuerdan en la zona, una de las de mayor actividad sísmica del mundo. Según los datos actualizados a primera hora de la tarde, en Turquía han muerto al menos 11.000 personas y otras 18.000 han resultado heridas, aunque hay todavía una cantidad indeterminada de personas atrapadas bajo los escombros y la previsión es que la cifra de fallecidos y heridos crezca en las próximas horas y días.

En Siria, tanto en las áreas controladas por el Gobierno como en las que están bajo control rebelde, se han contabilizado al menos 1.444 fallecidos y casi 3.531 heridos.

Por el momento, Turquía ha rescatado a 7.840 personas de debajo de los escombros y 6.217 edificios han quedado destruidos.

Turquía y Siria han pedido ayuda internacional para ayudar con el rescate. EEUU, Israel, el Reino Unido y la Unión Europea han ofrecido su asistencia.

El terremoto se produjo a las 04.17 hora local (01.17 GMT) a una profundidad de unos 17,9 kilómetros cerca de la ciudad turca de Gaziantep, donde viven unos dos millones de personas, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos. Al terremoto principal siguieron hasta 40 réplicas que se han notado en Líbano, Israel, Chipre y en Grecia.

Las imágenes de la televisión turca mostraban a personas conmocionadas, de pie en la nieve y en pijama, viendo a los equipos de rescate excavar entre los escombros de las casas dañadas. Los edificios fueron arrasados mientras muchos descansaban, según informa The Guardian. Solo en Turquía han quedado destruidos unos 3.000 edificios. El frío está dificultando las tareas de rescate.

En la ciudad de Kahramanmaras y en la vecina Gaziantep quedaron destruidos barrios enteros. También se derrumbaron casas enteras en las ciudades de Adiyaman, Malatya y Diyarbakir, donde la gente, presa del pánico, salió corriendo a la calle. Los residentes de la ciudad de Pazarcık, prácticamente destrozada, dijeron que temían por las personas atrapadas bajo los edificios caídos.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, que afronta este mes de mayo unas decisivas elecciones, dijo que se habían enviado inmediatamente equipos de búsqueda y rescate a las zonas afectadas. «Esperamos superar esto juntos lo antes posible y con el menor daño posible, y continuamos nuestro trabajo», ha escrito en su cuenta de Twitter.

Turquía se encuentra en una de las zonas sísmicas más activas del mundo, con tierras que se extienden sobre la falla de Anatolia, en el norte del país, donde se registran temblores muy destructivos. Izmit y la región circundante de Kocaeli, cerca de Estambul, se vio sacudidas por un terremoto de magnitud 7,4 en 1999, Entonces murieron 17.000 personas, mil de ellas en Estambul. El propio Erdogna ha dicho que es el mayor terremoto desde 1939, en el que fallecieron 33.000 personas.

Alepo, Hama, Idlib y Latakia

En Siria el daño también es enorme. El seísmo sacudió regiones controladas por la oposición en las que viven unos cuatro millones de personas desplazadas de otras partes de Siria por la larga guerra civil del país. Muchos de ellos vivían en edificios que ya estaban destrozados por los bombardeos.

Un portavoz del Ministerio de Sanidad de Siria ha indicado que el balance, que es provisional, incluye víctimas de varias ciudades como Alepo, en el norte del país; Hama, a 140 kilómetros hacia el sur de la capital; o Latakia, en el oeste, según ha podido saber la agencia de noticias Sana. También está afectada Idlib. A la devastación de la guerra se une ahora esta catástrofe.

Además, se ha implementado un plan general de emergencia y abastecimiento en los lugares afectados, mientras que se han enviado equipos médicos, incluidas ambulancias y clínicas móviles, de varias regiones.

Las autoridades del país han señalado que hay varias decenas de edificios residenciales, ubicados en varios barrios, que se han derrumbado como consecuencia de los seísmos.

Por otro lado, el director general del Centro Nacional Sísmico, Raed Ahmed, ha explicado a Sana que este terremoto es «el más fuerte» desde 1995, cuando se instaló la red nacional de monitoreo sísmico.