Estados Unidos quiere convertir a Venezuela en un protectorado con ayuda de parte del régimen chavista. El objetivo, como dejó claro Donald Trump en su rueda de prensa del sábado, es controlar la producción de petróleo. Mencionó 27 veces la palabra. Ni una sola vez habló de democracia. Tanto Trump como su secretario de Estado, Marco Rubio, han reconocido que confían en la vicepresidenta chavista Delcy Rodríguez para esta fase posterior a la captura de Nicolás Maduro. "Si no cumple, le espera algo peor que a Maduro", ha dicho Trump en The Atlantic. En este nuevo tablero queda fuera de juego la oposición al chavismo, cuyo estandarte es María Corina Machado.

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Primero lo dejó caer Trump en su comparecencia del sábado: "María Corina Machado no cuenta con apoyo dentro del país". Muchos de los seguidores de la líder opositora, artífice de la victoria de Edmundo González en las presidenciales del 28 de julio de 2024, no se lo podían creer. Esas elecciones se las atribuyó Maduro de forma fraudulenta. Poco antes, María Corina había dicho que tanto Edmundo González como ella estaban dispuestos a asumir el poder. Y Trump los ninguneaba. A Edmundo González ni le nombró.

Los más fervientes seguidores de María Corina pensaron que Trump se había confundido y que Marco Rubio, buen conocedor de la líder opositora, lo aclararía más temprano que tarde. Sin embargo, el secretario de Estado ha sido contundente en una entrevista con NBC este domingo: "María Corina Machado es fantástica, y es alguien a quien conozco desde hace mucho tiempo, al igual que todo el movimiento (opositor), pero estamos lidiando con la realidad inmediata". Y ha añadido: "La realidad inmediata es que, desafortunadamente, y tristemente, la gran mayoría de la oposición ya no está presente en Venezuela. Tenemos asuntos a corto plazo que deben abordarse de inmediato". A su vez, destacaba que con Delcy Rodríguez se puede negociar, al contrario que con Maduro. Delcy Rodríguez ya ha asumido como presidenta encargada por decisión del Tribunal Supremo de Justicia.

María Corina fuera de Venezuela

María Corina Machado salió el pasado 9 de diciembre de Venezuela después de vivir más de un año en la clandestinidad. Casi todo su entorno acabó encarcelado o tuvo que dejar el país. La concesión del Nobel de la Paz 2025 puso el foco en esta venezolana que ha demostrado un coraje sin par. Durante mucho tiempo se negó a dejar el país y una vez fuera aseguró que regresaría. Pero si fue difícil salir, con ayuda de EEUU, la vuelta sería aún más complicada. El riesgo al estar fuera es convertirse en una figura más de la dirigencia en el exilio.

Tal y como se han desarrollado los acontecimientos no se descarta que quienes entregaron a Maduro a EEUU pidieron a cambio que les quitaran de en medio a María Corina. Su peso en Venezuela no es el mismo que fuera, donde se ha unido a una numerosa dirigencia en el exilio.

Optimismo forzado o silencio inquietante

Los opositores exiliados, muchos de ellos en España, acudieron a las manifestaciones para celebra la caída de Maduro el sábado por la tarde. Pero se han mantenido en silencio sobre las declaraciones de Trump y Rubio sobre María Corina Machado. Nada en las redes de Leopoldo López, quien encarnó la esperanza de la oposición hasta que tuvo que exiliarse en España en 2020.

Los que han hablado tratan de interpretar en positivo el paso dado por la Administración Trump. Es el caso del ex alcalde de Caracas Antonio Ledezma quien en un hilo en X insistía en que se ha logrado que Maduro esté fuera del poder, algo que parecía imposible. "Cuando esa transición convoque elecciones libre, María Corina Machado las ganará con resultado inéditos". Rubio dijo que de momento no ve en el horizonte la convocatoria de elecciones. El choque de realidad es duro.

Quien fuera presidente encargado Juan Guaidó se ha referido en su cuenta de X a la complejidad de las transiciones. Ha destacado que tras la "impecable captura del criminal" es el momento de restituir el orden constitucional y así se respete el resultado de las elecciones del 28 de julio, se libere a todos los presos políticos y haya seguridad jurídica y personal. Ni un reproche a las palabras heladoras de Trump sobre María Corina.

Para el diputado en el exilio Armando Armas la posición de Trump es la misma posición que tuvo con Zelenski. "Más allá de nombres en un tema de objetivos. Sabe que puede convertirse en el broker de la transición. Busca legitimarse con la otra parte, en este caso los chavistas, y así cuando les ofrezca un trato puedan aceptarlo". Sería un movimiento pragmático dirigido a esa parte del régimen chavista que sí está dispuesta a negociar con EEUU una salida hacia una transición.

Dentro queda Capriles

Dentro de Venezuela queda uno de los opositores que se enfrentó a Nicolás Maduro en sus primeras presidenciales. Es Henrique Capriles, quien es diputado porque fue de los que aceptó las condiciones del chavismo para las últimas legislativas. Fue un movimiento digno de un traidor para gran parte de la oposición, y para los seguidores de María Corina, pero ahora Capriles está dentro. Y el régimen lo puede considerar como una candidato aceptable de la oposición cuando se acuerde la celebración de elecciones.

En todo caso, recordemos las palabras de Trump. Estados Unidos se va a encargar de Venezuela. Por el petróleo más que por su rumbo democrático. Y por avanzar en el control del continente. "Aquí manda Trump. Se hace y se hará lo que él ordene. No cuenta ni el liderazgo democrático, ni la oposición, ni el régimen. Solo Trump", apunta una voz acreditada desde Caracas. Delcy también tendrá que actuar rápido o perderá su oportunidad. Recuerda que Trump amenazó con no dejar títere con cabeza si no colaboran. En la rueda de prensa, Donald Trump habló de la posibilidad de una segunda oleada de ataques mucho más contundente, en caso de que el proceso iniciado se descarrilara.

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