Hendrik Wüst viene pisando fuerte en la escena internacional. El ministro-presidente de Renania del Norte-Westfalia, de quien se dice que es el delfín del canciller, se ha visto durante 50 minutos con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. El encuentro, que no había sido anunciado, tuvo lugar el lunes en el palacio presidencial de Ankara.

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"Un éxito sorprendente". El semanario Der Spiegel daba cuenta del "inusual" encuentro entre el presidente turco y Hendrik Wüst. No es habitual que Erdogan reciba a un jefe de gobierno de un Land. Pero Renania del Norte-Westfalia no es un Land cualquiera. Es el más poblado de la República Federal, con 18 millones de habitantes, aproximadamente el 20% del total.

Y Hendrik Wüst, que lleva en el cargo desde octubre de 2021, tampoco es un político más en la escena alemana: es el segundo dirigente más popular en los sondeos, solo precedido por el ministro de Defensa, Boris Pistorius. Justo cuando el canciller Friedrich Merz se hunde en los sondeos: solo tiene un 13% de apoyo.

Un caballo ganador

Wüst, que cumplió 51 años en julio, fue ministro de Transportes en el gobierno del democristiano Armin Laschet. Le sustituyó en octubre de 2021, cuando optó a la cancillería. Laschet no logró ser canciller. Formó gobierno el socialdemócrata Olaf Scholz junto con los Verdes. En las regionales de 2022, Wüst encabezó la candidatura de la CDU y mejoraron sus resultados. Encabeza una coalición con los Verdes.

Muchos por eso le ven como un caballo ganador, lo que necesita la CDU para recuperar apoyos frente al ascenso de Alternativa para Alemania (AfD). Las elecciones en Sajonia-Anhalt, Berlín y Mecklemburgo-Antepomerania de septiembre han sido nefastas para la CDU. Y para el canciller Merz. Por primera vez la CDU se quedó fuera de un Landtag, al quedar por debajo del 5% en Mecklemburgo-Antepomerania. En Berlín perdió el gobierno, y en Sajonia-Anhalt se hundió mientras AfD rozó la mayoría absoluta.

Desde entonces la prensa alemana habla de Merz como de un canciller zombi. Sigue en pie pero no se sabe hasta cuándo. En sus comparecencias después de los últimos desastres electorales, Merz aseguró que ni dejaba el liderazgo del partido ni la cancillería. En nombre de la estabilidad y de las reformas necesarias para impulsar la economía.

Hay quienes apuntan a que el momento clave será la primavera, cuando Wüst afronta la reelección. Si gana, será su confirmación. Si pierde, también se mirará a Berlín para buscar un culpable. AfD también va en ascenso en Renania del Norte-Westfalia, aunque la CDU lidera los sondeos. Tampoco se descarta que Merz deje la presidencia de la CDU y la ocupe Wüst a la espera de las legislativas de 2029.

Justo después de la derrota de la CDU en Sajonia-Anhalt, se dejó ver junto a la Puerta de Brandemburgo, comiendo una currywurst. Acaparó titulares con su apoyo al estudio de la ilegalización de AfD.

Señal a la comunidad turca y a AfD

El viaje a Turquía de Wüst está relacionado con el 65º aniversario del acuerdo que permitió a cientos de miles de trabajadores turcos emigrar a Alemania Occidental en los años 60. Los llamaron Gastarbeiter (trabajadores invitados). Era una fuerza laboral necesaria para impulsar el "milagro económico alemán".

Recientemente, un político de origen turco, Cem Ozdemir, de los Verdes, se ha convertido en el primero que gobierna en un Land, Baden-Württemberg. Anteriormente, Ozdemir fue ministro de Agricultura. Sus padres llegaron a Alemania como Gastarbeiter.

Entre 1972 y 2005 cerca de 415.019 turcos obtuvieron la nacionalidad alemana. Desde la década de los ochenta los turcos se han convertido en la minoría más numerosa del país. Renania del Norte-Westfalia concentra poco más del 30 % de la población turca del país. En total, viven en Alemania unos tres millones de ciudadanos de origen turco. En general, viven concentrados en barrios de mayoría turca, como Kreuzberg, en Berlín.

"Ningún Land está tan estrechamente conectado a Turquía, como Renania del Norte-Westfalia, tanto social como económicamente. Un millón de personas que viven en el Land tienen raíces turcas", dijo Wüst en un comunicado.

En una entrevista concedida al periódico turco Hürriyet y a la agencia de noticias Anadolu Ajansi, Wüst dijo: "Sin las numerosas personas de origen turco que trabajaron, por ejemplo, en la minería, el suministro energético de Alemania no habría funcionado. Sin ellas, la reconstrucción y el desarrollo de nuestras infraestructuras no habrían sido posibles tal y como los conocemos".

Wüst también visitó la planta del grupo químico Henkel cerca de Ankara. También se acercó al mausoleo del fundador de la Turquía moderna, Mustafa Kemal Atatürk. Además, se entrevistó con empresarios turcos y luego viajó a Estambul.

Este acercamiento a Turquía, y por ende a la comunidad turca en Alemania, indica cómo Wüst se diferencia de la agenda que quieren marcar desde la extrema derecha. AfD guarda distancia con la comunidad de inmigrantes, especialmente con los musulmanes. La mayoría de los turcos residentes en Alemania son musulmanes. Con este viaje, lanza un mensaje en favor de la integración de las segundas generaciones, especialmente.

A pesar de su escasa experiencia internacional, Wüst pisa fuerte cuando sale de Alemania. En mayo pasado, también realizó una visita de un gran carácter simbólico a Auschwitz, el campo de concentración y exterminio nazi. Merkel no fue a Auschwitz hasta un año antes de dejar la cancillería. Wüst lanzó así un mensaje claro a AfD, que aloja en su seno a neonazis y a dirigentes que cuestionan la relevancia del Holocausto. Nada de negar el peso del Holocausto en la Historia de Alemania. Es un anticipo de cuál será su posición si llega a la cancillería.