Tres, dos, uno. En la sede de la CDU han vivido esta cuenta atrás para conocer los primeros sondeos de las elecciones en Mecklemburgo-Antepomerania y Berlín conteniendo la respiración. Es el partido que más se jugaba en estos comicios regionales. Y ha perdido la apuesta. Ganadora es la extrema derecha. Aunque también la extrema izquierda. El canciller, Friedrich Merz, ha reconocido que el resultado de la CDU en Mecklemburgo-Antepomerania es "un desastre", antes de que se conociera realmente el alcance de la tragedia. Sin embargo, Merz se ha mostrado dispuesto a seguir adelante. "Lo que hay que hacer ahora requiere firmeza, constancia y paciencia. Yo lo haré: como presidente del partido de la CDU y, sobre todo, como canciller federal de nuestro país", ha dicho poco después de conocerse los primeros sondeos a pie de urna. Pero lo peor para la CDU estaba por llegar.
Al final del recuento se confirmaron los peores augurios para los conservadores. La CDU se ha quedado una décima por debajo del 5%, así que no estará representada en el Landtag de Schwerin, capital de Mecklemburgo-Antepomerania. Es la primera vez que uno de los Volksparteien se queda fuera de un Parlamento en Alemania. Le han faltado 1.138 votos.
En Mecklemburgo-Antepomerania, Alternativa para Alemania (AfD) ha sido la fuerza más votada con 32 escaños, el 38,2%. Son tres escaños más que los socialdemócratas que han conseguido el 35,5% de los apoyos. Es la primera vez en 28 años que el SPD no es la principal fuerza política en este Land, uno de los tres más pequeños de Alemania. La remontada de su candidata, Manuela Schwesig, se ha quedado al límite. Schwesig trató de acaparar el voto útil contra los azules (el color de AfD), y eso ha dejado en los huesos a la CDU.
Tan solo han entrado junto a AfD y SPD los Verdes con cinco escaños y Die Linke con otros cinco. Schwesig necesita pactar con Verdes y Die Linke para seguir en el gobierno del Land. Es lo más probable, ya que estos partidos mantienen el cordón sanitario o Brandmauer a la extrema derecha.
Berlín más rojo
Die Linke gana claramente en Berlín, con el 25,7% (47 escaños), mientras que la CDU se queda en el 18,8% (35 diputados y pierde 17). Merz lo ha calificado como "aceptable", pero han perdido el gobierno de la capital, que lograron en 2023. Gobernaban en gran coalición con el SPD, que consigue 22 y pierde 12. También entran los Verdes con 26. Elif Eralp, candidata de Die Linke, puede intentar gobernar con Verdes y SPD.
La Mamdani alemana ha dado el golpe. Será la primera vez que Die Linke gobierna en Berlín. Hija de emigrantes turcos, Elif Eralp ha acertado con una campaña focalizada en el problema de la vivienda. En este caso, los jóvenes han apoyado masivamente a Die Linke. Es la primera vez que Berlín cuenta con un alcalde de la extrema izquierda.
La extrema derecha ha duplicado sus resultados de hace tres años en Berlín. Ahora cuenta con 29 escaños y tenía 12. AfD cierra así unas elecciones en septiembre con resultados extraordinarios: se impuso claramente en Sajonia-Anhalt, su segunda victoria en un Land, al borde de la mayoría absoluta; vence en Mecklemburgo-Antepomerania, y es la tercera fuerza en Berlín, por encima del SPD y los Verdes.
Como dice el analista político Franco delle Donne, AfD avanza en todas las elecciones. "Se necesitan coaliciones de muchos partidos para evitar que gobiernen. Así hay un escenario de dos grupos: el frente democrático y el frente ultraderechista con un solo partido. Es un escenario ideal para lo relativo de la ultraderecha. Deja expuesta esa división maníquea entre ellos contra nosotros. Ahí es donde triunfa AfD y se refleja en Sajonia-Anhalt y en la intención de voto en todo el Este".
Merz resiste de momento
Poco después de conocerse las previsiones, el canciller federal, Friedrich Merz, se ha dirigido a la población. Su intervención, apenas 14 minutos después de conocerse los primeros sondeos a pie de urna, tenía un fin: acabar con las especulaciones sobre su marcha. "Todos compartimos la preocupación por el futuro de nuestro país. La confianza en las instituciones de nuestro país está decayendo y se ve socavada por partidos radicales tanto de izquierda como de derecha", ha dicho Merz.
Así, el canciller ha declarado que el país necesita un nuevo comienzo y para ello precisa cambios. "Los cambios requieren esfuerzo. No todo va a ser recibido con aplausos inmediatos", ha remarcado. Pero ha dejado claro que no se pueden posponer las decisiones: "Las reformas deben llevarse a cabo".
Merz asume esta responsabilidad y deja claro que quiere seguir siendo canciller: "Lo que hay que hacer ahora requiere firmeza, constancia y paciencia. Yo lo haré: como presidente del partido de la CDU y, sobre todo, como canciller federal de nuestro país".
Estas elecciones vienen precedidas por el terremoto político que tuvo su epicentro en Sajonia-Anhalt hace dos semanas. En este Land del este, de poco más de dos millones de habitantes y con capital en Magdeburgo, la extrema derecha (AfD) capitaneada por Ulrich Sigmund ganó de forma contundente. Casi consigue la mayoría absoluta, ya que se quedó a solo tres escaños. Alternativa para Alemania (AfD) ya ganó hace dos años en Sajonia pero no pudo gobernar y se quedó más lejos de la mayoría absoluta. Además, la CDU, al frente del Land hasta entonces, se hundió: perdió 25 diputados.
Ganar tiempo como estrategia de supervivencia
La presión sobre el canciller ha ido in crescendo desde las elecciones en Sajonia-Anhalt, aunque ya llegó muy tocado a esa convocatoria en las urnas. Poco antes de conocerse los primeros sondeos empezó la reunión de la ejecutiva de la CDU en la Konrad-Adenauer-Haus de Berlín. Merz fue de los primeros en llegar junto a dos de sus colaboradores más estrechos: el jefe del grupo parlamentario, Thorsten Frei, y la ministra de la Cancillería, Nina Warken. La declaración de Merz da a entender que ha recibido el respaldo de los mandamases de la CDU. Nadie tiene la fórmula mágica para remontar esta crisis.
Debido a la situación política interna, el canciller federal ha suspendido su participación en la Asamblea General de la ONU, que tiene lugar la próxima semana en Nueva York. La carta de los ocho ministros presidentes de la CDU en respaldo del "canciller" no sirvió para calmar los ánimos. Merz no ha querido dejar el país en un momento tan delicado.
Ha sobrevivido por los pelos a este convulso mes de septiembre, pero al llegar al poder prometió contener a la AfD y poner en marcha las reformas. Este lunes habrá reunión de los barones de la Unión y el martes del grupo parlamentario. "Con su intervención, Merz ha querido comprar tiempo", como apunta Tina Handel, analista política de la ARD.
La extrema derecha avanza imparable elección tras elección. Y las reformas están en peligro por el descontento reinante. El 88% de los alemanes está descontento con Merz. Pero el canciller es determinado y puede vivir con eso si cree que está en juego el futuro del país. Al menos hasta las próximas elecciones en la primavera en Renania del Norte-Westfalia. O eso creía él antes de la debacle total en Mecklemburgo-Antepomerania, el enclave electoral de Angela Merkel.
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hace 3 semanas
Eso no les pasaría si no hubieran aceptado principios socialdemócratas y woke. La derecha a estado mucho tiempo avergonzada (sin ningún motivo) de serlo
hace 3 semanas
Gran éxito de los progresistas y buenistas que paradójicamente están despertando los peores instintos humanos . La Ignorancia causa desastres tremendos . Se extenderá en toda Europa y UK . Por temprano que te levantes allá donde vayas, ya esta lleno de Boludos y son tan numerosos que eligen hasta el presidente . Facundo Cabral que DEP .