Sólo pusieron paraguas a Vladimir Putin porque él ya tenía la propaganda hecha. Hasta Trump le había felicitado en público por el éxito de la organización. Rusia tiene lo que quería como dentro de cuatro años lo tendrá Qatar. Tanto Macron como la presidenta croata necesitaban de la lluvia para darle un toque de distinción a su presencia en la pasarela, por lo demás histriónica y algo bochornosa.

La sobreactuada alegría de Grabar-Kitarovic contrastaba con la tristeza infinita de Luka Modric, que posaba con su merecido Balón de Oro como un monaguillo renegado con un cirio derretido. Es normal y no le ha pasado sólo a él. El Real Madrid te despoja de todo y te desnaturaliza hasta convertirte en un cyborg, binario. O ganas o lloras, y lo demás es circo.

Si nunca hubiera vestido de blanco, Modric habría estado probablemente en Zadar con bengalas para celebrar la derrota

Si nunca hubiera vestido de blanco, Modric habría estado probablemente en Zadar encendiendo bengalas para celebrar la derrota, coreando en trance a Thompson, subiéndose al capó de algún coche para recorrer la ciudad ondeando la bandera. O grabándolo todo, como yo y otros tantos guiris hacíamos este domingo en Split. Por pura lógica, nunca dejará de fascinarnos este malditismo de los Balcanes.

En esta zona de Croacia, especialmente en las islas dálmatas, los abuelos se derriten al sol después de comer y saludan a todo el que pasa levantando vagamente la mano y musitando: «Pomalo». En el resto del país esta palabra significa «lento» o «tranquilo», pero aquí se usa para todo. Para saludar: pomalo. Discusión de tráfico: pomalo. Pomalo también cuando entre Mandzukic, las cámaras 360 y Pitana -¿recuerdan al Tano Pasman?- organizan el primer robo videoarbitrado de las finales de Copa del Mundo.

Un poco antes de la final llenaba la tripa con un cordero bíblico, asado por un longevo fan de la Jugoplastika que lo prepara en las grandes ocasiones. Cortesía de Modric, pues. Confesaba que por la tarde, el secreto del éxito sería simple: pomalo. La victoria no la mencionó en ningún momento.