Ayer me preguntaba una periodista acerca de la evolución de los movimientos radicales de extrema izquierda y de extrema derecha, si se podía llegar a vislumbrar focos de tensión en el otoño fruto de la crisis que devinieran en conflictos en la calle. Todo puede pasar si optamos por una vía de enfrentamiento y de exacerbación de los movimientos polarizadores. Ha llegado el momento de decir basta a una situación que promueve dicho frentismo y que nos está llevando a conatos de conflictos en la calle.

Para poder acceder a este y otros contenidos debes de ser suscriptor.

Opciones de suscripción

¿Todavía no estás seguro? Consulta aquí todas las ventajas de suscribirte a El Independiente.

¿Ya eres usuario Premium?

Identifícate