7 segundos. Ese es el tiempo en el que dicen los expertos que se gesta lo que llamamos una primera impresión. 7 segundos es también un título. El de una canción que ha sido catalogada como “balada exótica”, «la canción romántica perfecta para un club nocturno» o “música para agitar los sentidos”.

Que el lector se haga una imagen mental. Todo empieza en un cantante, político, ministro, compositor, actor y empresario que con 15 años, en 1975, se unió a un grupo musical en un país en el que no suele haber muchos. Ahora cambiará la escena: Youssou N’Dour es senegalés. Nacido en Dakar. Queramos o no, saber el color de la piel, condiciona.

Cuando nacemos, no importa. Nacemos tan iguales…
“Cuando un niño nace en este mundo
No sabe el tono de la piel en la que vive”
Eso, gran verdad, dice la letra.

Era 1994 y en la Tierra se expandió como una ola un auténtico número uno, sin distinción de razas. En Francia llegó a estar más de 16 semanas imbatido. Refrendado con el premio MTV Europe Music a la mejor canción del año. Uno de esos extraños éxitos que, además, están cantados en tres lenguas. No hay muchos.

Nada más comenzar, el ex ministro senegalés de Turismo empieza, sobre una base inquietante, a cantar con voz seca, en la que casi escuchamos al sol secando los campos. No la entendemos. No es el inglés o el francés que aparecerán después. Es wolof, un idioma de África Occidental. Y cuando estamos ya siendo transportados a esa realidad tan ajena a nosotros, aparece un contraste buscado deliberadamente: el de la voz cálida y casi reivindicativa de una sueca apodada Neneh Cherry, por aquello de ser hijastra del gran Don Cherry. Esta mujer nacida en Estocolmo ya sabía lo que es ser número uno en el mundo con otro éxito mucho más callejero y contemporáneo del rap llamado Buffalo Stance en el 89. También recomendable.

Vamos a llenar de color la playlist de esta casa con un tema que tiene un vídeo en blanco… y negro. Por cierto, si un musulmán de doce años no llega a recibir en su familia una educación abierta al mundo, pudiendo cantar en público, no hubiera existido el mayor cantante vivo de toda África. Y si el hijo de un jefe tribal de Sierra Leona no llega a tener medios suficientes para estudiar ingeniería en Estocolmo, su hija Neneh Cherry no hubiera nacido y esta canción jamás se hubiera publicado. Como tantas otras cosas.

¿Cuántos atletas, cantantes y artistas pero también personas que podían haber sido médicos, economistas o científicos están ahora amontonándose por miles en los puertos canarios? Tomémonos solamente 7 segundos para pensarlo.