Nuestros padres vivieron la guerra o la post guerra y saben bien el esfuerzo que cuesta alcanzar un objetivo, ahorrar durante años para conseguir pagar un piso, no salir de vacaciones para evitar endeudarse con préstamos, salir a comer a un restaurante en contadas ocasiones y de vez en cuando al cine, poco más. Gracias a esos esfuerzos nuestros mayores construyeron lo que ahora disfrutamos, el estado del bienestar. El objetivo final de su vida fue dejar a sus descendientes el disfrute de esa cima alcanzada con tanto sacrificio. 

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