Hay una juventud cazando por los escaparates bolsos o tenistas, como gacelas con la etiqueta puesta, o que se esconde de la pasma bajo el colchón de la abuela, como para no comer la verdura. Parecen que a unos los pillan haciendo guerrilla política y a otros sólo haciendo strip poker con calimocho, pero todos están haciendo sólo mogollón. Los partidos no usan la ideología del joven, sino el mogollón, y Podemos sólo intenta ser mogollonero. La ideología del joven está hecha de moditas, ambienteo, ligoteo y roce, y hasta yo creo que lo de Iglesias y los suyos, con todos sus textitos posmarxistas y toda su pose de león melenudo universitario, tiene un origen más lúbrico que político. Para mí que se hicieron revolucionarios para ligarse a una revolucionaria que revoloteaba por allí, por entre esos posmarxistas que sólo podían ofrecerle un posmarxismo hecho expresamente para ella como una bicicleta de alambre.

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